© Abierto GNP Seguros

Fernando Verdasco conquistó un trofeo ATP Challenger Tour quince años después.

Verdasco Y Taberner Se Suman A La Fiesta

Son los primeros campeones españoles en el ATP Challenger Tour 2022

Si hay un país que está marcando la pauta en el tenis en este inicio de temporada 2022 ese es España. Si bien ya lo había hecho en el ATP Tour con siete títulos, esta semana se han unido dos trofeos más en el ATP Challenger Tour.

De la mano de Fernando Verdasco y Carlos Taberner, la Armada sumó sus dos primeras coronas del curso en el circuito Challenger en el Abierto GNP Seguros de Monterrey (México) y el Roseto Degli Abruzzi 1 (Italia), respectivamente.

Verdasco, que partía como principal cabeza de serie, no falló a su condición de favorito y completó una actuación estelar para lograr el segundo título de esta categoría —y primero desde que ganó El Espinar en Segovia (España) en 2007.

Además, es el primer título para el madrileño desde que se impuso en el ATP 250 de Bucarest en 2016. Para conseguirlo tuvo que superar a Zhe Li en primera ronda, a Aleksandar Kovacevic en segunda ronda, a Michael Mmoh en cuartos de final, a Christian Harrison en semifinales y a Prajnesh Gunneswaran en la final por 6-7(7), 7-6(4), 6-4.

Por su parte, Taberner dio un importante paso este domingo en la tierra batida italiana para regresar al Top 100 del Ranking ATP. El valenciano conquistó el quinto trofeo ATP Challenger Tour de su carrera, tras batir al portugués Nuno Borges por 6-2, 6-3.

Antes, tuvo que batir en primera ronda a Lorenzo Giustino, a Jozef Kovalik en segunda ronda, a su compatriota Carlos Gimeno en cuartos de final y al también español Nikolas Sánchez Izquierdo. Lo hizo sin ceder un solo set.

De esta manera, Verdasco y Taberner se suman a una nómina de campeones en 2022 de la que ya formaban parte Rafael Nadal con tres títulos ATP Tour en Melbourne, el Abierto de Australia y Acapulco; Roberto Bautista, campeón en Doha; Carlos Alcaraz, ganador del Río Open; Albert Ramos Viñolas, que se impuso en Córdoba; y Pedro Martínez, que lo hizo en Santiago de Chile.