© Córdoba Open

Pablo Cuevas se divierte en esta sesión de fotos en la previa del Córdoba Open.

"200 Victorias Está Bien Pero Quiero Más"

Pablo Cuevas firmó su triunfo número 200 en el ATP Tour en el Córdoba Open

Pablo Cuevas es uno de los grandes clásicos latinos del circuito ATP Tour en la última década. A sus 33 años colecciona una dilatada carrera con 6 títulos y 200 victorias. La última la firmó este mismo jueves en el Córdoba Open frente a Malek Jaziri por 7-6 (5), 6-2 para acceder a cuartos de final sobre la tierra batida argentina.

"No estaba nada al tanto". Es la reacción sincera a ATPTour.com del uruguayo nada más conocer la noticia de su cifra. "A veces cuando veo en la página de la ATP que alguien hizo tal número de victorias me pregunto cuántas tendré yo, pero nunca me puse a mirar", reconoce sobre su historial en el circuito desde que debutó en febrero de 2008 en Acapulco (p. ante Juan Ignacio Chela en 1R).

-No sé cuántos partidos tengo jugados… -comenta Cuevas.
-371 partidos -le informamos.
-Pero, ¿son más victorias o derrotas?
-Tienes 200 victorias y 171 derrotas.
-¡Más victorias! Son casi 400 partidos… Son unos cuantos- reflexiona con una sonrisa el uruguayo.

"Tampoco tengo muy claro si es mucho o poco", continúa la conversación el actual No. 92 del Ranking ATP, que tiene en el No. 19 su techo en la clasificación mundial. Como referencia en su país, sólo otras dos raquetas alcanzaron tal número de triunfos como él. Diego Pérez se quedó en 208, mientras que Marcelo Filippini firmó 244. Eso sí, sus compatriotas terminaron con más derrotas que victorias.

El jugador nacido en Concordia hace 33 años accedió al club de las 200 victorias sobre polvo de ladrillo, la superficie que le ha concedido el 68,5% de éxito y sus seis coronas en Bastad 2014, Umag 2014, Sao Paulo 2015, 2016, 2017, y Río de Janeiro 2016.

-Pero no tengo una referencia de qué tanto significa esta cifra -reincide Cuevas.
-¿Qué necesitas saber?
-Te voy a preguntar por alguien que se haya retirado ya…
-¿Por ejemplo?
-Ponele, [Albert] Montañés que fue un tipo que estuvo Top 30 un par de años.
-255 victorias.
-¡Uf! No hacía mucho ruido 'Monty', pero ganaba ¿eh?
-¿Alguno más?
-[Juan] Mónaco. Bueno, 'Pico' fue Top 10…
-342 victorias.
-¡Es mucho, casi 150 más! -cierra entre risas.

A pesar de los laureles, la carrera de Cuevas no ha sido fácil. Durante un buen tramo de su trayectoria estuvo acompañado por los problemas físicos. Entre 2011 y 2013 prácticamente desapareció debido a una grave lesión de rodilla. "Estuve dos años que me los perdí", reconoce el latinoamericano. Aunque hace un apunte más para justificar su sequía de triunfos en determinados momentos de su historial: "También hasta el día de hoy tengo períodos en las canchas rápidas donde no genero muchas victorias. Así que 200 está bien, pero ¡quiero más!".

Paradojas del destino, precisamente la primera victoria en el ATP Tour de Cuevas llegó en pista dura en el ATP Masters 1000 de Miami en 2008. "¿Ah sí? Creía que había sido en Viña del Mar. Allí hice semifinal en mi primer torneo de 2009. Como ves, a los datos nunca le presto mucha atención", vuelve a reír el uruguayo que peleará por seguir sumando alguna más en Córdoba.

Esa primera victoria, cuando aún tenía 22 años se produjo en cemento frente al estadounidense Vincent Spadea por 6-4, 6-2. "Me acuerdo de ese partido, claro. Fue en la segunda cancha. Ya había jugado antes con él en un Challenger y fue una buena victoria. Era una superficie que no dominaba para nada. No recuerdo qué ranking tenía él [No. 82], pero seguro que era mejor que el mío [No. 96]".

Antes de concluir la charla, aún hay tiempo para una última pregunta. ¿De todas las victorias, cuál guarda con especial cariño? "La mejor victoria fue la de Rafa [Nadal] en Río de Janeiro", asegura sin dudar. Pero hay otra más que quedara para siempre grabada en su memoria. "También la que conseguí ante [Andy] Roddick en el ATP Masters 1000 de Miami en 2011".

"Fue la victoria más emotiva, porque los uruguayos somos muy poquitos por el mundo y en ese partido había muchos viéndome. Además, se sumaron todos los latinos. Fue muy emotivo jugar contra un americano, en Estados Unidos, él era el campeón defensor y sentí todo el estadio coreando mi nombre y el de Uruguay. Lo recuerdo mucho ese partido", sentencia sobre uno de los 200 días en los que Cuevas estrechó la mano al rival como ganador.

Más Historias como esta