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Courier Es No. 1: 25 Años Después

El 10 de febrero de 1992 Jim Courier ascendió al No. 1 del Emirates ATP Rankings. El norteamericano habló exclusivamente para ATPWorldTour.com 25 años después de su hazaña para hablar de sus recuerdos y alcanzar el puesto más alto del tenis profesional masculino

Jim Courier estaba botando la pelota en su cuarta bola de partido, con su siempre presente gorra blanca. Un servicio fuerte dio a Courier la iniciativa de atacar y subir a la red y con una volea de revés completó su victoria por 4-6, 6-3 y 6-2 ante Derrick Rostagno. En ese preciso instante, el 8 de febrero de 1992, en un auditorio iluminado en San Francisco, el norteamericano de 21 años se aseguraba convertirse en el décimo jugador en la historia del Emirates ATP Rankings en ascender a lo más alto de la clasificación del tenis profesional masculino. Cayó de rodillas y alzó sus brazos al cielo.

Que Courier pudiera convertirse en No. 1 no fue algo obvio de manera inmediata cuando pulía sus golpes ante una pared de balonmano en Dade City, Florida. “El tenis era algo divertido que hacer con mi familia pero no hubiera imaginado ni soñado con llegar tan lejos al principio”, explicó Courier a ATPWorldTour.com. “Veíamos algo de tenis en televisión pero no fue algo que me hubiera imaginado como profesión. No era uno de esos niños que se imaginaban golpeando la pelota y ganando Wimbledon”.

Sus padres, Jim y Linda, siempre quisieron que su hermano Kris y su hermana Audra tuvieran las mismas oportunidades. “Convertirme en No. 1 fue una gran hazaña pero nunca fue la razón detrás de mi trabajo o la razón por la que mi familia hiciese sacrificios por mí”, dijo Courier. “Trabajé duro porque así me enseñaron y porque quería ver cómo de bueno podía llegar a ser”.

Muy intenso y filosófico, fue la tenacidad de Courier, su ética de trabajo y sus ganas de ganar las que hicieron magnificar su talento para usurpar la plaza a Stefan Edberg el 10 de febrero de 1992.

Contratando los servicios de José Higueras y después entrando en el programa de desarrollo de la Asociación de Tenis de Estados Unidos, en Noviembre de 1990, Courier empezó la temporada 1991 en el puesto No. 25 del ranking. Higueras empezó entonces a fijarse en aspectos más mentales y físicos del juego e impulsó a Courier hasta el No. 2 con cuatro títulos -incluyendo el Roland Garros de 1991 y el Abierto de Australia de 1992, además de alcanzar las ATP Finals y las semifinales en otros seis torneos. “No empecé a pensar en el No. 1 hasta que estuve muy cerca”, admitió Courier. “A finales de 1991, sabía que tendría una buena oportunidad si tenía un buen inicio en el 92. Fue exactamente lo que pasó con la victoria del Abierto de Australia [venciendo a Edberg], algo que me llevó directamente al precipicio”.

Courier logró duras victorias sobre el trio de australianos formado por Mark Woodforde, Jason Stoltenberg y Wally Masur en San Francisco, justo en el momento en el que el peso del hito a conseguir empezó a pesar sobre sus hombros. “Estaba estresado”, dijo Courier. “Era muy consciente de la situación. Derrick era un complicado y peligroso jugador en pistas rápidas y debía resistir ante él si quería convertirme en No. 1. Estaba batallando con Derrick y con el ranking y fue una sensación más de alivio que de satisfacción cuando gané y subí hasta la cima de la montaña de la clasificación…

Courier fue el primer norteamericano en ascender al No. 1 en seis años y medio, siguiendo los pasos de John McEnroe, que ascendió a esa plaza el 26 de agosto de 1985. Courier había idolatrado a Bjorn Borg en su juventud hasta el punto de admitir: “Intentaba imitar su estilo de juego y actitud y fracasé miserablemente en ambos”.

Aunque Courier perdió ante Chang al siguiente día en la final de San Francisco, experimentó una nueva aventura cuando el ordenador oficial de ATP en Florida le situó oficialmente como No. 1 en el Emirates ATP Rankings. Luego perdió un vuelo a Londres y trató de llegar a Europa desde Nueva York con el Concorde para jugar su siguiente torneo.

Estábamos en el Concorde pero nuestro vuelo fue cancelado”, recuerda Courier. “Así que pasé mi primer día como No. 1 comiendo pizza en el lounge del aeropuerto con extraños, mi agente y mi novia”.

Con 21 años y cinco meses, mantener el No. 1 no fue nunca fácil para Courier, quien durante 18 meses se intercambió la posición con Edberg y Pete Sampras. “Disfruté de la batalla y traté de mantenerme en el No. 1, aunque queriendo mejorar como jugador. Fue una experiencia muy bonita”. Courier pasó un total de 58 semanas en el No. 1 en cuatro rachas separadas y se retiró en mayo de 2000 con 23 títulos (cuatro Grand Slams entre ellos) y cinco coronas ATP World Tour Masters 1000.

Hay pocas cosas que se mencionan cuando se me presenta en un evento y el No. 1 es algo que forma parte de esa descripción”, dice Courier.

“Es una distinción que me enorgullece”.

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