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Fernando Verdasco se estrenó con victoria en esta edición del Abierto de Australia 2020.

“A Ver Si Mueves El Coche”

Fernando Verdasco dedica máxima atención al físico en su preparación

Que Fernando Verdasco siga en la élite del ATP Tour con 36 años no es fruto de la casualidad. Detrás se esconde un trabajo y cuidado minucioso del que considera su tesoro más preciado: su físico. Sólo así se explica que tras tantas temporadas en el circuito profesional se mantenga en el Top 50 del FedEx Ranking ATP, ganando partidos en Grand Slam, como este martes frente a Yevgeny Donskoy en la primera ronda del Abierto de Australia por 7-5, 6-2, 6-1.

Sin ir más lejos, esta misma pretemporada asombró al mundo con un entrenamiento de fuerza en el que arrastraba un coche de 2.000 kilos en su preparación en Miami junto a su entrenador Diego Dinomo y su preparador físico Javier Bustos. “Era un monovolumen grande de siete plazas. No sabía que íbamos a hacer esa prueba, pero estábamos haciendo pesas y era el último día de entrenamiento de fuerza tras dos semanas”, explica el madrileño que acumula 67 participaciones consecutivas en los Grand Slam.

Aquel día la sesión de sentadillas iba mejor de lo esperado y no cabía más peso para levantar. Así que su equipo le preparó una ‘sorpresa’. Un reto a manos de Dinomo y Bustos. “Tenía marcadas cinco series de sentadillas e hice diez. Me verían muy sobrado… y luego me dijeron vamos para afuera. Cuando salí me dicen: ‘A ver si mueves el coche’. Me engancharon y seguimos allí el entrenamiento con unas cuantas series más de la que se ve en el vídeo arrastrando el coche en punto muerto”.

Es sólo una anécdota, pero el mejor ejemplo de que el físico se convierte en el centro neurálgico de la preparación del español. ¿Por qué? Lo explica él mismo: “Soy un jugador que, si está con confianza físicamente, me ayuda a nivel mental y tenístico. Necesito sentirme que estoy fuerte, resistente, así la cabeza está tranquila porque sé que el cuerpo está preparado. En estas 6 o 7 semanas de pretemporada me he centrado en la preparación física”.

verdasco

“Al final tengo 36 años, no 20. Ya el cuerpo ha sufrido durante tantas temporadas y poco a poco tengo que cuidarlas estirando, descansando, comiendo mejor… Como quiero seguir jugando, voy haciendo las cosas mejor para intentar estar el mayor tiempo posible en la élite con los mejores del mundo. Por ahora creo que el cuerpo me responde. No sé hasta cuando, pero intentaré luchar al máximo posible”, asegura sobre la longevidad de su carrera.

Entre esos perjuicios que su físico ha padecido durante su trayectoria, los más recientes los sufrió la pasada temporada, con un edema en la rótula que afectó su rendimiento entre junio y octubre. “Tuve molestias en la rodilla desde Queen’s hasta Viena. Había un edema en el hueso de la rótula, que me hice en un partido contra Medvedev. Me di un golpe seco tras resbalarme. No sabía que fue por eso, no me di cuenta hasta semanas después. Al no parar, se fue inflamando el tendón y las zonas de alrededor. Podía haber estado tres semanas con dolor y, finalmente, fueron varios meses”.

También en este inicio de temporada en Doha aparecieron molestias en el isquiotibial tras su primer encuentro de 2020 frente a Pablo Andújar, que acabó con victoria. “Al terminar ese partido me hice pruebas y me dijeron que tenía un poco de edema ósea e hicimos todo lo posible en Doha y me bajé de Adelaida”, relata sobre sus últimas semanas. Pero más allá de estos obstáculos en el camino, Verdasco está decidido a seguir esquivándolos.

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“No somos máquinas y es normal. Nos pasa a todos. Intento pensar en cosas así para motivarme. He tenido la suerte de jugar más de 60 Grand Slam seguidos, estando bien, siempre competitivo, nunca he tenido una lesión grave durante 16 o 17 años de carrera”, recuerda sobre su relación con las lesiones. “Intento pensar en que ese dolor va a pasar, mandando mensajes positivos a mi cabeza de que será pronto y siempre intento entrenar, aunque sea con dolor de poco nivel”.

De momento, en Melbourne el físico aguanta. Mucho más después de estar tan solo una hora y 37 minutos en pista. “He estado haciendo mucho tratamiento, intentando recuperarme para el Abierto de Australia. Hoy me he encontrado perfecto. Además, al haber sido rápido, me ayuda para afrontar el partido ante [Nikoloz] Basilashvili en segunda ronda que en teoría va a ser muy duro”.