© Peter Staples/ ATP Tour

Alexander Zverev celebra su victoria ante Stan Wawrinka en cuartos de final del Abierto de Australia 2020.

Zverev: “Por Fin, Semifinales”

El alemán buscará en el Abierto de Australia su primera final de Grand Slam

Muchas veces las cosas llegan cuando uno menos se lo espera. Y Alexander Zverev puede dar buena cuenta de ello. Tal vez esta edición del Abierto de Australia era la que menos expectativas había generado tanto a nivel personal como en el entorno del circuito para poder firmar importantes logros en un Grand Slam. Precisamente, esta vez ha llegado más lejos que nunca y ya está en semifinales en Melbourne.

A pesar de haber llegado hasta el No. 3 del FedEx Ranking ATP, haber levantado las Nitto ATP Finals 2018 o lucir en su vitrina hasta tres coronas ATP Masters 1000 (Roma 2017, Canadá 2017 y Madrid 2018), su techo en los Grand Slam estaba fijado en los cuartos de final (Roland Garros 2018 y 2019). Pero este miércoles superó a Stan Wawrinka por 1-6, 6-3, 6-4, 6-2 para colarse entre los cuatro mejores.

También Podría Interesarle: Zverev Jugará Sus Primeras Semifinales De Grand Slam

“Este año llegué al Abierto de Australia sin ninguna expectativa porque estaba jugando horrible”, reconoció el alemán después de su clasificación a semifinales. Su año no empezó de la mejor manera y voló al primer Grand Slam del curso con un récord de 0-3. “Jugué mal en la ATP Cup y no tenía expectativas. No esperaba estar en semifinales o cuartos de final”.

Zverev pasó de caer frente a Alex de Miñaur, Stefanos Tsitsipas y Denis Shapovalov en la primera semana del año en la ATP Cup a encadenar cinco victorias seguidas frente a Marco Cecchinato, Egor Gerasimov, Fernando Verdasco, Andrey Rublev y Wawrinka. “Como le dije a todos, sería un proceso desde el inicio de la semana con los primeros partidos. Esperaba poder superarlos y empezar a jugar mejor a medida que el torneo avanzase. Eso es lo que ocurrió”.

La paciencia que ha tenido esta vez es la que le faltó en ocasiones anteriores, siempre con más presión de la necesaria. “Fui muy impaciente. En cierto modo, también puse demasiada atención en los Grand Slam. Estaba jugando mejor en el resto de los torneos. En Madrid, Roma, otros Masters 1000 o las ATP Finals”, señaló el No. 7 del mundo. “Pero en los Grand Slam fueron semanas donde quería demasiado. Hacía las cosas de manera demasiado profesional: sin hablar con nadie, sin salir con amigos, sin cenas... Estaba demasiado concentrado”.

Su actuación en Melbourne Park le ha servido para demostrarse que siguiendo la receta diaria es suficiente. “Todo el mundo opinaba tras la ATP Cup o el pasado año que necesitaba un nuevo entrenador, un cambio en mi equipo o un nuevo preparador físico, fisioterapeuta o lo que sea. Estaba luchando conmigo mismo. Mi tenis no funcionaba por mí, no por el trabajo que los demás estaban haciendo”, confesó el jugador de 22 años, el más joven en semifinales del Abierto de Australia.

“Estoy contento de demostrar que puedo hacer un buen tenis con el equipo que tengo, con mi padre, con Jez y con Hugo. ¿Tengo que demostrar algo a alguien? Quizás a mis padres, por respeto. Pero a nadie más”, continuó su valoración Zverev. “Siempre intento darlo todo. Siempre hago todo lo que puedo para ganar un partido de tenis, o al menos hacer lo máximo que puedo en la pista cuando juego delante de gente, solo por respeto al público”.

Ahora todas las miradas vuelven a recaer sobre sus hombros. “Si estás en semifinales, por supuesto recaerá un poco de atención sobre mí. No puedes evitarlo tanto, lo cual también es bueno”, cerró un jugador que tiene más cerca que nunca la cima más alta de un Grand Slam.