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Pablo Cuevas está disputando su 9º Abierto de Australia y buscará pasar de la segunda ronda por primera vez.

Cuevas, De La Incertidumbre Al Disfrute Y La Ilusión

El uruguayo venció a Seppi y buscará la R3 en Australia por primera vez ante De Miñaur

Pablo Cuevas siempre sonríe cuando habla por estas horas. Y poco es casualidad para el uruguayo de 35 años, quien no solamente colectó una positiva victoria por 6-4, 4-6, 6-2 y 6-2 en dos horas y veintitrés minutos ante el italiano Andreas Seppi.

Hay algo dentro suyo que lo reconforta: tras la cuarentena dura y una difícil preparación, ahora llegan las buenas sensaciones y el disfrute de estar haciendo lo que más le gusta hacer, jugar al tenis.

“Había mucha incertidumbre de cómo iba a salir de la habitación… Y si bien sabía que había hecho muy buenos trabajos físicos, salir a jugar y estar en contacto con la pelota era otra cosa, llevaba casi 20 días sin jugar partidos”, analizó tras su debut con triunfo en su novena participación en Melbourne. Pero claro, no todo fue instantáneo. “Al segundo día me dolía todo… pero me dieron confianza ganar algunos partidos, con la certeza de que el entrenamiento previo de la pretemporada había sido bueno”, dijo.

Entonces, la clave pasó por estar enfocado y motivado por buscar sus tiros e ie detrás de su talento. A juzgar por los números, vaya si pudo hacerlo: logró 10 aces y quebró el saque de Seppi en las seis chances que generó. “No me había dando cuenta de eso, por mi buenísimo quebrar todas las veces”, dijo entre risas.

“No me creo un gran devolvedor, ni se si tengo buena estadística, ni lo tenía en la cabeza, pero seguro que es algo muy bueno para mi”, analizó.

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En tanto, el uruguayo cargó su espíritu durante los días en los que no podía salir de la habitación y en cosa de dos semanas ha hecho de todo y lo ha mostrado a través de Instagram: simular que surfea, imitar a un agente de bolsa, tomar el sol en la ventana, irse de fiesta y dormirse abrazado a una caja de cervezas e incluso disponer el cuarto como si fuera una unidad de cuidados intensivos.

¿Cuál fue el momento que más disfrutó de todos esos? “Todos fueron divertidos… El más real fue el de la cárcel, con la música, fue el que más sentí”, dijo, nuevamente con una sonrisa.

No obstante, para Cuevas el hacer los vídeos significó bastante más que una diversión: era pasar el tiempo, mantener su cabeza ocupado y seguir expectante hasta que la hora de poder salir llegara. “La verdad que se hizo difícil la cuarentena… si bien me entrené bastante fisicamente, solo trataba de divertirme con los videos para pasar mejor el tiempo”, contó.

“En realidad, no era todo tan divertido como parecía en los videos, pero me ocupaba una hora, una hora y media por día, tratando de hacer una buena producción, e iba pensando qué iba a hacer y se iban pasando los días eternos. Después recibir tantos mensajes me hacía sentir bien”, contó.

Con la espontaneidad y las ganas de superación, Cuevas quiere seguir siendo noticia en Melbourne pero ya “en libertad”, como el mismo define este momento, y mostrando su mejor versión dentro de la cancha. De hecho, Cuevas reconoce que está ilusionado con seguir haciéndolo bien y disfrutando el camino y cada uno de los partidos.

Ahora, buscará algo que no consiguió antes, llegar a la tercera ronda en Melbourne, ante el australiano, de padre uruguayo, Alex De Miñaur. Hasta ahora su tope es la segunda ronda, que había alcanzado tres veces hasta este año.

¿Cómo espera que sea ese partido? “Yo juego cada partido trato de hacerlo lo mejor posible. Jugar con un local y con la energía que tiene Alex, va a ser un rival difícil. Pero yo voy a pensar en lo mío y prepararme para el partido”, avisó.

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