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Diego Schwartzman superó su primer partido de fase previa en el Barcelona Open Banc Sabadell 2019 frente a Josef Kovalik.

El ‘Despiste’ De Schwartzman En Barcelona

El No. 24 del Ranking ATP se vio obligado a jugar la fase previa tras no inscribirse

No es la primera vez que ocurre en el ATP Tour ni tampoco será la última. Aunque no es habitual, cada temporada suceden curiosos casos en los que algunos de los mejores jugadores del mundo deben jugar la fase de clasificación de torneos de categoría ATP 250 o ATP 500, en los que incluso podrían ser cabezas de serie. ¿El motivo? Nunca llegaron a inscribirse. Y ese es el caso de Diego Schwartzman en el Barcelona Open Banc Sabadell.

El No. 24 del Ranking ATP encabeza el cartel de una previa de lujo. Y este sábado tuvo que partir en la misma lista, que cerraba el No. 179 del mundo. Sin ir más lejos, el primer cruce de la qualy lo emparejó ante el Top 121 del ATP Tour, el eslovaco Josef Kovalik. Finalmente, el argentino pudo imponerse por 6-4, 6-4 en una hora y 26 minutos.

Pero su camino hasta aquí ha sido una pequeña odisea que empezó hace más de un mes en el BNP Paribas Open de Indian Wells. Poco antes de saltar a la pista en la tercera ronda para enfrentarse a Rafael Nadal, el bonaerense y su equipo cayeron en la cuenta de que no aparecía en la lista de Barcelona. Se había pasado el plazo. “Yo no me anoto en los torneos, es una tarea que siempre hace mi equipo”, explicó Schwartzman a ATPTour.com tras ganar su primer duelo.

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“La verdad que confío en ellos y no miré si estaba anotado o no. Media hora antes de jugar contra Nadal en Indian Wells me enteré de que no estaba anotado, pero es un poco también culpa mía por no chequear, porque al final el que juega soy yo y otras personas se pueden olvidar”, continuó su argumentación el argentino mientras caminaba hacia el vestuario desde la pista central del Real Club de Tenis Barcelona.

Sin embargo, Schwartzman que asume su cuota de responsabilidad no se arruga ante la posibilidad de tener que retroceder un paso atrás, si la ocasión lo exige. “Hay que tener la humildad también, a pesar de que el ranking diga otra cosa, de tener que anotarse en la qualy. Por suerte gané el primer partido”.

Lo cierto es que la no inscripción del jugador nacido en Buenos Aires hace 26 años no fue el único contratiempo que ha sufrido en Barcelona. Apenas un día antes de su debut, aún estaba en Montecarlo donde se presentó en cuartos de final del Rolex Monte-Carlo Masters en la prueba por parejas.

“Ha sido duro porque el único vuelo que hay de Niza a Barcelona sale a las 10 de la noche y ayer se atrasó, saliendo más tarde de las 11. Llegué al hotel a las 2 de la mañana y apenas pude dormir un poco. Hasta ayer estaba jugando el dobles en otro lugar. Es difícil, porque las condiciones siempre cambian”, relata sobre su viaje exprés.

Y por si fuera poco, la lluvia fue protagonista durante su partido. No obstante, una larga interrupción en el segundo set con 6-4, 2-2, obligó a los jugadores a marcharse al vestuario. “Al final, estoy contento de haber ganado. Me tranquiliza un poco, más allá de cómo salga la segunda ronda. Tenía ganas de venir y ganar, había mucha gente que me preguntaba por qué jugaba la previa, así que sentía un poco de presión y jugué un poco atado”, cierra sobre una historia curiosa que aún se sigue escribiendo en Barcelona. Este domingo, nuevo capítulo ante Roberto Carballés Baena.

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