© Challenger Banque Nationale de Drummondville

Primer título de Denis Shapovalov en Drummondville lo llevó al Top 200 del Emirates ATP Rankings.

Crónicas Challenger: Denis Shapovalov

El canadiense #NextGen ATP escribe sobre su camino subiendo en el Emirates ATP Rankings en el ATP Challenger Tour.

Mientras estoy sentado en mi hotel en Guadalajara después de mi derrota en la final con Mirza Basic, pensé en la oportunidad perdida de ganar mi segundo título Challenger consecutivo. Estaba agotado tras siete largas semanas de viajes constantes y la competencia en torneos. Extrañaba mi familia y estar en casa. La rutina en el circuito profesional, con la que he soñado toda mi vida, me llevó a enfrentar la realidad y lo que se necesita para tener éxito aquí.

Hablé con mi entrenador Martin Lauredeau, quien es también el capitán del equipo de Canadá en la Copa Davis, y le escribí a mi madre Tessa, quien ha sido mi entrenadora toda la vida en las subidas y bajadas. Tras unas cortas frases de motivación, me ayudaron a poner las cosas en perspectiva. Me hicieron enfocar en lo positivo de lo que he sido capaz de alcanzar en el tour en un corto período de tiempo.

Luego, escribí a mi patrocinador, quien es mi representante ahora, Andrzej Kepinski, para hablar del partido, y nunca olvidaré su respuesta, “Muchas felicitaciones, increíble torneo y grandiosa participación aquí. Competiste y te manejaste como un profesional, debes estar orgulloso de ti mismo”. Con todos los que me apoyan contentos por mi y mi éxito al llegar a otra final en el ATP Challenger Tour, me di cuenta de que entre más persigo la perfección cuando juego, con el deseo de ganar cada punto y partido, a veces soy muy duro conmigo mismo.

Empecé a pensar cuánto amo lo que estoy haciendo y lo afortunado que soy por tener oportunidades que el tenis me da. De pronto, la derrota en la final no fue tan desalentadora. Mirza jugó genial y merecía ganar. Tuve un torneo soñado en el ITF Futures con un título y la semifinal al inicio de marzo, lo que me trajo a mi primer Challenger en casa en Drummondville la siguiente semana, y luego la final en Guadalajara.

Me recordé a mi mismo mi increíble actuación el año pasado, ganando Wimbledon Junior, venciendo a Nick Kyrgios en la Rogers Cup e irrumpiendo en el Top 250 (del Emirates ATP Rankings), y que la segunda mitad de la temporada fue más difícil de lo que esperaba tratando de hacer la transición al profesionalismo. El año terminó con una lesión de tobillo que me mantuvo por fuera de práctica y competencia durante dos meses. En el tiempo de la lesión, hice un demostración de valentía ante el mundo, pero dentro estaba ansioso y perdí mucha confianza. Además de eso, estaba la presión de la nueva responsabilidad que me llegó al ser afortunado y firmar varios contratos con marcas increíbles como Nike y BioSteel, quienes depositaron su confianza en mi.

Aunque todos mis patrocinadores llegaron diciendo que me apoyarían a largo plazo y que tomaría tiempo crecer como un jugador exitoso en el ATP Challenger Tour y eventualmente en el ATP World Tour, sentí la obligación de hacer lo mejor, de hacerles sentir que han tomado la decisión correcta patrocinándome.

Shapovalov

Al inicio del año, fui a Australia para entrenar para algunos Challengers. En Adelaide, vencí a Pierre-Hugues Herbert, que fue mi segunda victoria contra un Top 100. Eso me dio confianza de nuevo y me ayudó a creer que podría competir contra los mejores.

Con esta victoria y pocas horas de arduo trabajo en el entrenamiento, gané un lugar en el equipo de la Copa Davis, que siempre es un gran honor para mi. Representar a mi país ha sido un sueño desde siempre y ser llamado para el equipo por primera vez en mi vida, fue un sueño hecho realidad. Ese momento mágico de jugar frente a un estadio lleno, con el público local en Ottawa, contra Gran Bretaña, se convirtió en la peor pesadilla en medio segundo. Quienes siguen el tenis saben, en un momento de estrés  y rabia, tras ser quebrado por Kyle Edmund en el tercer set, traté de pegarle a la bola fuera del estadio y sin intención golpeó al juez Arnaud Gabas en la cara.

Las consecuencias de lo hecho aún son una mancha para mi. Estaba en shock y muy preocupado de haber golpeado a Arnaud. Los días siguientes, tenía que enfrentar mis actos estúpidos y me di cuenta lo rápido que la vida puede cambiar. Decepcioné a muchas personas, incluyendo mi país, mis compañeros de equipo, mis patrocinadores y mis fans. Sabía que no podía deshacer lo que había sucedido, así que la única cosa que quedaba era enfrentar mi error y trabajar en no permitir que esto vuelva a suceder. Me mantuve en contacto con Arnaud para saber como iba su recuperación y él fue increíblemente comprensivo. Pienso que con este terrible incidente nos hemos hecho amigos. Espero que en el futuro él acepte ser el juez en uno de mis partidos.

Shapovalov

Mientras estaba en mi habitación en Guadalajara, tras hablar con mi familia, mi entrenador, mi representante y mis amigos, pensé que el incidente de la Copa Davis ha sido la experiencia más grande de madurez para mi desde que entré al profesionalismo. Me hizo estar enfocado en mi juego y en el aspecto mental de competir, lo cual me trajo estos últimos resultados. A través de todo, me di cuenta de quienes son mis verdaderos amigos son y he ganado nuevos amigos también. Eso me motivó a trabajar más duro para tener éxito y disfrutar todas estas nuevas experiencias.

En ese momento, fue difícil de imaginar que estaría de pie con mi primer trofeo Challenger tan solo un mes después en Drummondville. Tuve grandes recuerdos en ese torneo. Todo empezó allí el año pasado, donde gané mi primer partido en el Challenger Tour y llegué a semifinal. Lograr el título allí es muy especial. El público me dio mucha energía toda la semana y esa experiencia es algo que no olvidaré jamás, sin importar a donde me lleve este viaje. Amo este juego y no puedo esperar por entrar a la cancha cada semana. Espero poder competir aquí por muchos años.

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