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El austriaco Dominic Thiem celebra un punto en Roland Garros 2019.

Cinco Impulsos De Thiem Hacia El Top 3

El austriaco ha firmado hitos notables en el ATP Tour.

Dominic Thiem ha irrumpido este lunes en el Top 3 del FedEx ATP Rankings confirmando su pertenencia a la máxima élite del ATP Tour. A sus 26 años, y con una amplia trayectoria deportiva por delante, el austriaco recoge los frutos de un año fundamental en su carrera profesional. Unos meses marcados por la reestructuración de su equipo técnico, el progreso en la superficie dura y una renovada confianza han disparado el respeto del europeo en el vestuario masculino.

ATPTour.com repasa cinco momentos destacados que han permitido a Dominic situarse como uno de los ocupantes del podium en el ATP Tour.

Asociación con Nicolás Massú

En febrero de 2019 Thiem tomó una de las decisiones más importantes de su carrera. Tras 15 años bajo la tutela de su compatriota Gunter Bresnik, decidió unir fuerzas con el antiguo campeón olímpico Nicolás Massú, reconocido por su profesionalidad y capacidad de sacrificio. Ambos coincidieron en Salzburgo durante la eliminatoria de Copa Davis que enfrentó a las selecciones de Austria y Chile. Desde entonces, sus caminos han sido inseparables.

La pasión y experiencia técnica de Massú han sido un claro catalizador para el endurecimiento de Dominic. Aunque ya había alcanzado un estatus notable en el tenis profesional, como No. 8 mundial y finalista de Grand Slam en aquel momento, los objetivos quedaron bien claros desde el inicio.

“Buscamos nuevas ideas para competir en pista dura”, destacó de entrada Massú, consciente del potencial a desplegar por un jugador excelente en tierra batida pero con armas para crecer en la superficie principal del circuito. En ese momento apenas tres de los 11 títulos de Thiem habían tenido lugar fuera de la arcilla, algo que pronto comenzó a cambiar. “Lo puede conseguir porque ya es un jugador muy agresivo y extremadamente profesional”.

Masters 1000 de Indian Wells 2019

El BNP Paribas Open 2019 quedará siempre grabado en la memoria del austriaco. Thiem conquistó el primer ATP Masters 1000 de su carrera en el desierto de Indian Wells, mostrando una frialdad absoluta para derribar cualquier barrera.

En su tercer torneo junto a Massú (Buenos Aires, Río de Janeiro) y el primero sobre superficie dura, el austriaco demostró que la evolución de su juego en este tipo de pistas era una realidad. El bote alto de la pelota en California se ajustó como un guante a sus efectos liftados, y la curva de su segundo servicio fue un factor inalcanzable para los rivales.

Thiem llegó al torneo con 10 días de antelación, se ajustó como ninguno al ritmo lento que ofrece Indian Wells y dejó su gran sello hasta la fecha en el circuito. Cuando los desafíos crecieron allí se mantuvo Dominic, capaz de remontar un set a Roger Federer en la final para hacerse con el mayor título de su carrera.

El siguiente lunes su nombre volvía a estar inscrito en el Top 5 mundial. Desde entonces, no lo ha abandonado.

Thiem

Segunda final de Roland Garros

Si el avance en canchas duras era una realidad, su talento sobre tierra batida no necesita presentación. Si vencer a Rafael Nadal sobre polvo de ladrillo sigue siendo el gran desafío de este deporte, batir a Thiem en la superficie más lenta comienza a ser un escollo de dimensiones épicas. Y no tardó en volver a demostrarlo.

Thiem se plantó en su segunda final consecutiva de Roland Garros subrayando su condición de gran candidato a los títulos del Grand Slam. Pocos dudan en colocar al austriaco como un heredero natural al trono de París. Dominic logró una de las mayores victorias de su carrera al batir a Novak Djokovic en una épica semifinal a cinco mangas.

Tras ceder ante Nadal en la batalla por la corona, un pulso a cuatro sets con dos primeras mangas bien intensas, Dominic no puso paños calientes al resultado. “He fracasado al intentar convertir en realidad mi mayor sueño deportivo. Estuve más cerca que en la final del año pasado. Hice cuanto pude en estas dos semanas, pero no fue suficiente. Amo este torneo con todo mi corazón. El próximo año volveré a intentarlo”.

Thiem Nadal

Nitto ATP Finals 2019

Dominic participó en el evento broche de temporada por cuarto año consecutivo. Su evolución fue evidente a ojos de todos: tras no superar la fase de grupos en sus tres participaciones previas, ganando apenas un partido por edición, el austriaco se abrió paso con una autoridad formidable hasta la final del torneo.

Sus victorias en la fase de round robin ante Roger Federer y Novak Djokovic fueron un testimonio suficiente para mostrar el nivel de juego alcanzado. En semifinales, por si fuera poco, fue capaz de apartar en dos mangas al vigente campeón Alexander Zverev. La competitividad se ha alcanzado en todo tipo de pistas y ante todo tipo de rivales.

El austriaco cedería el partido decisivo ante el debutante griego Stefanos Tsitsipas. Pero no perdió la visión a largo plazo marcada desde el inicio del año. “Aunque sea una enorme y dura derrota para mí, mantengo en mi cabeza que he desarrollado mi juego de manera enorme en los últimos meses. Indian Wells era una pista dura muy lenta, se adapta a mi juego porque es parecido a la arcilla. Pero me siento muy feliz desde el US Open. He dominado superficies en las que estaba sufriendo mucho en el pasado”.

Es la mentalidad de un jugador que ha encontrado la comodidad en un número ingente de torneos.

Abierto de Australia 2020

Si el progreso demostrado en 2019 no era lo suficientemente grande, Thiem dio otra vuelta de tuerca nada más comenzar la nueva temporada. El austriaco logró escalar hasta el partido decisivo del Abierto de Australia, firmando la primera final de su carrera en un Grand Slam sobre superficie dura. Y no lo hizo de cualquier manera.

Thiem consiguió frenar al entonces No. 1 mundial Rafael Nadal en los cuartos de final, logrando su primer triunfo ante la leyenda española en un major. Después, conseguiría remontar al alemán Zverev en las semifinales antes de exigir un esfuerzo de cuatro horas a Novak Djokovic en la gran final del torneo. Lejos de verse superado por el escenario, Thiem llegó a dominar dos sets a uno ante el ocho veces campeón de Melbourne.

“[Novak, Rafa y Roger] habéis llevado el deporte a un nivel completamente nuevo. Me siento muy afortunado por poder vivir en esta era de tenis. No ha sido suficiente hoy, y espero tener la oportunidad de tomarme pronto una revancha”.

Con una ética de trabajo intachable, un juego reforzado y la confianza absoluta ante los mayores jugadores del mundo, hasta dónde será capaz de llegar el austriaco es solo cuestión de tiempo.

Dominic Thiem

 

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