Federico Agustín Gómez se emociona con facilidad, se le llenan los ojos de lágrimas y se le traba la voz en la ceremonia de premiaron del Challenger Dove Men+Care Temuco, en Chile. Sucede que para el argentino de 29 años, esa coronación significa mucho más que simplemente su primer título ATP Challenger de 2025 y el cuarto de su carrera, tras derrotar a su compatriota Lautaro Midón por 6-4 y 6-1 para su primer título en pista dura.
“El bombardero” Gómez, como lo apodan sus colegas del Tour, transitó una temporada movilizante, casi como una montaña rusa en la que debió librar algunas batallas emocionales tanto dentro como fuera de la cancha, que le dejaron la valía de haber atravesado un proceso complejo pero con ganas de salir adelante.
Exactamente hace nueve meses, el 1° de marzo, Gómez decidió romper una carcaza para escribir un posteo a corazón abierto en sus redes, en el que reconocía que había “tocado fondo” y tenido “pensamientos suicidas, de no querer vivir más”.
“No lo he podido hablar con nadie, así que busqué la mejor opción según mi parecer. Esto quizá tome por sorpresa a muchos: el 2024 fue sin dudas el mejor año de mi carrera tenística, pero a su vez, el peor año en cuanto a lo personal, y este último tiempo no fue la excepción. Los últimos seis meses han sido de los más duros que me han tocado vivir como ser humano”, profundizó en aquel entonces.
“Muchos me han contado sus experiencias, cosas similares que les pasaron. No estoy solo, no estamos solos, porque todos somos jugadores, pero también somos personas, y estoy contento de tener el apoyo de muchas personas”, afirmó luego.
A partir de allí, tras lograr pedir ayuda a su manera, Gómez, comenzó a sentirse más liberado y tuvo la cercanía de su equipo, de su familia, y también de alguno de sus colegas más encumbrados, como Novak Djokovic. De hecho, el antiguo No. 1 del mundo no solo respaldó al argentino, por redes sociales, lo invitó a entrenarse en Miami, compartieron charlas profundas, consejos, y volvió a repetirlo durante Roland Garros.
Ahora acompañado por el entrenador Gastón Briano, Gómez, quien pasó la qualy en Roland Garros y el US Open, subió hasta el No. 184 del PIF ATP Rankings tras una semana destacada, y se ilusiona con una temporada 2026 en la que pueda brillar dentro de la cancha para mostrar todo su repertorio en esplendor: saques de 220 km/h, muchos winners y hasta saques y red, casi de otra época.