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David Ferrer disputará cinco torneos ATP World Tour antes de colgar la raqueta en 2019.

Ferrer: “Me He Sentido Muy Valorado”

El español hace balance de su carrera al recibir un premio de la Asociación de Periodistas de Tenis

Esta pretemporada está siendo muy atípica para David Ferrer. El español y ex No. 3 del mundo ya sabe que su carrera tiene punto y final en mayo de 2019. Lo decidió él, en un proceso muy meditado, sin impulsos ni arrebatos. Había llegado el momento.

Aunque en la rutina en pista siga siendo la misma, tras 18 años años como profesional, Ferrer se encuentra en su última pretemporada. Entrenando con la misma intensidad de siempre, porque la seña de identidad no cambia nunca aunque la meta ya esté marcada. Quedan seis meses en el horizonte y después, cuando termine su participación en el Mutua Madrid Open, habrá terminado su carrera profesional.

Para el tenista de Xàbia, 2019 será el año de despedidas pero también de numerosos homenajes. La Asociación de Periodistas de Tenis (APT) quiso rendir uno muy sentido a Ferrer, que recibió el premio Segura Viudas-APT el pasado lunes.

“He tenido mucha suerte”, explicó Ferru. “Me siento muy valorado tanto por la gente, por la prensa, por los compañeros… El mayor éxito que he tenido es que todo el mundo ha hablado bien de mí en el mundo del tenis y eso me enorgullece”.

El español ya tiene el mapa definido: Auckland, Buenos Aires, Acapulco, Barcelona y Madrid serán sus últimos destinos antes de colgar definitivamente la raqueta.

“Me motivaban torneos en los que guardo buenos recuerdos”, confesó Ferru. “En Auckland he ganado cuatro veces, en Buenos Aires tres y en Acapulco otras cuatro. Sentía que eran lugares a los que debía volver. Acabaré en España con el Conde de Godó y Madrid”.

¿El motivo? Muy sencillo. “Quería hacerlo como agradecimiento al cariño recibido. Volver a los lugares donde más querido me he sentido. Es cierto que he sido muy afortunado porque me he sentido querido allí donde he ido, pero lo más importante era acabar en Barcelona y Madrid. Acabar en casa”.

Los homenajes sirven para hacer balance. Recordar el título de Masters 1000 de París Bercy en 2012, la final de Roland Garros en 2013, los títulos de Copa Davis… Pero para Ferrer es muy difícil quedarse con un momento cuando ha ganado 27 títulos como profesional, además de tres Davis. “De lo que más orgulloso estoy es del camino realizado, desde empezar en el Top 100 a cómo he acabado. Creo que ese es mi mayor éxito”, fotografió.

Ferrer supo convivir y no desesperar en la era de Roger Federer, Rafael Nadal o Novak Djokovic. “Siempre intento verlo de la manera más positiva. Gracias a ellos he sido más ambicioso, he aprendido más. He sido No. 3 del mundo, he ganado tres Copa Davis, que posiblemente sin Rafa hubieran costado más… He evolucionado gracias a ellos y me quedo con eso, con lo bueno, que he sido mejor tenista gracias a ellos”.

Eso sí, el tenista de Xàbia no esconde la espinita clavada que le ha llevado a convivir con el mejor jugador sobre tierra batida en el Barcelona Open Banc Sabadell. “El Conde de Godó es una espina. Que no haya ganado el Godó, con cuatro finales, las cuatro con Rafa… Al margen de Grand Slam o Masters 1000, Barcelona es el torneo que más ilusión me hacía".

Ferrer, a sus 36 años, llega su primera jubilación. Pero antes de proyectos futuros toca bajar revoluciones.

“Me gusta mucho el tenis y estaré vinculado de una manera u otra en el futuro. Pero ahora mismo, llevo 18 años viajando por todo el mundo sin parar y es momento de frenar un poco. Me apetece estar en casa con mi mujer y mi hijo, estar en Xàbia. Necesito tiempo para disfrutar de ellos y entro en una nueva etapa de mi vida. De momento me apetece llevar una vida más pausada”.

Exigente como pocos, Ferrer se despide porque no está donde querría estar. “Lo dejo porque no estoy donde me gustaría estar, ni tengo el Ranking que me gustaría tener. Es ley de vida y no pasa nada. Estoy disfrutando de esta nueva etapa, de estar más tranquilo, de estar en Xàbia, de pasear… Antes no podía hacerlo. Puedo estar cerca de mis padres también… Me siento muy feliz”.

Además, si la llamada del box llega, Ferrer quiere estar preparado. “A mí me gusta la formación, me gusta entrenar, pero sé que para eso debo formarme. Necesito formarme. No quiero meterme un proyecto sin formarme antes. Para mí es fundamental, en todas las facetas de mi vida, hacer las cosas bien”.

Hacer las cosas bien, trabajar cada día para mejorar, aprender de los errores, querer ser mejor en el era de los mejores… David Ferrer se despide en 2019 y el vacío en el circuito será inmenso. Se despide Ferru, el hombre ‘ejemplo’. El modelo a seguir.

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