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Nicolás Almagro celebra el mejor resultado de su carrera hasta entonces en Wimbledon 2009.

La Doble Escapatoria De Almagro En Wimbledon

El español firmó dos grandes remontadas en sus estrenos en 2009 y 2012

En 2009 la carrera de Nicolás Almagro experimentó un punto de inflexión. Fue a partir de entonces cuando presentó su candidatura oficial a ser una de las diez mejores raquetas del mundo y el objetivo del Top 10 se convirtió en una posibilidad real. Ese año, el español dio un paso al frente en todas las superficies, impartiendo su mejor tenis no sólo en su dominada tierra batida, donde había levantado sus cinco trofeos ATP Tour; también en otros escenarios como Wimbledon.

Sin embargo, el despegue no fue fácil. El murciano se presentó en el All England Lawn Tennis and Croquet Club con una sola victoria en su historial en la hierba londinense en la edición de 2009. Un balance de 1-4 (su único partido ganado se remontaba a la temporada anterior en primera ronda frente a Marcel Granollers) no pintaba el horizonte más próspero en el tercer Grand Slam del curso. Ni siquiera que Juan Mónaco, su rival en su debut, luciese un historial discreto en SW19 (0-2).

Tampoco invitaba al optimismo el transcurso de su debut frente al argentino. No empezó bien el encuentro para Almagro, que vio cómo su rival celebraba los dos primeros sets en el tie-break, primero por 7-3 y luego por 9-7. La diferencia en la pista era mínima, pero en el marcador demasiado amplia. Tanto que el entonces No. 48 del FedEx Ranking ATP estaba a un solo parcial de despedirse en su estreno por cuarta vez en cinco participaciones en Wimbledon.

Sólo contaba con una experiencia previa en Londres resuelta en cinco sets, tantos como necesitaba esta vez para seguir adelante, y el desenlace había sido fatídico. Pero antes de pensar en la manga definitiva debía ganar la tercera, que una vez más llegó hasta el desempate. El español logró adjudicarse el tercer desempate por 7-5 y la posibilidad de seguir luchando en el partido. También ganó el cuarto set y el definitivo fue una nueva batalla al todo o nada.

Almagro acumuló un total de 80 golpes ganadores (33 saques directos) para acabar culminando su primera remontada en Wimbledon por 6-7(3), 6-7(7), 7-6(5), 6-4, 8-6 en tres horas y 59 minutos. La balanza se decantó de su lado por un margen mínimo, ya que apenas seis puntos diferenciaron al español (206) del argentino (200).

Lejos de conformarse, en la segunda ronda frente a Karol Beck protagonizó una nueva batalla a cinco mangas para firmar el mejor resultado de su carrera hasta entonces en la hierba inglesa. El eslovaco, que ya había derrotado a Feliciano López en su estreno, estuvo cerca de devolverle la moneda al murciano y remontarle 2 sets a 0, pero en tres horas y cuatro minutos, acabó cerrando la victoria por 6-4, 7-6(2), 3-6, 3-6, 7-5 para llegar tan lejos en el torneo por primera vez.

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Esa tercera ronda fue el techo de Almagro en Wimbledon (p. con Robin Soderling), que también repetiría en 2011 (p. con Mikhail Youzhny), 2012 (p. con Richard Gasquet) y 2013 (p. con Jerzy Janowicz). No obstante, la remontada ante Mónaco no fue la única que firmó en su trayectoria profesional en Wimbledon. Tres años más tarde repitió la hazaña en su debut en 2012 frente a Olivier Rochus.

Entonces, Almagro ya era un jugador mucho más maduro y respetado en el circuito, que sabía lo que era portar la etiqueta de Top 10 como No. 9 del mundo (2 de mayo de 2011) y con 12 trofeos ATP Tour en la vitrina. Pero el belga estuvo cerca de despedirlo a las primeras de cambio en suelo inglés. De nuevo, se vio con todo en contra por 6-7(4), 3-6. Recurrió a su servicio para mantenerse a flote y acabó dándole la vuelta al marcador por segunda vez en el torneo.

La pista 19 fue testigo de una nueva remontada de Almagro, aunque no pudo producirse el mismo día que empezó el choque. La falta de luz, pasadas las 9 de la noche del lunes 25 de junio en Londres, hizo que el partido se suspendiese con 6-7(4), 3-6, 7-6(4), 6-2, 2-2. A la mañana siguiente, el murciano cerró el triunfo después de un total de tres horas y 24 minutos. Un break en el noveno juego fue suficiente, además de 48 saques directos que lo dejaron como líder en la lista de aces tras la primera ronda.

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