© Andrew Eichenholz/ATP Tour

Mary Pierce, Yevgeny Kafelnikov y Li Na celebran su ingreso en el Salón Internacional de la Fama el 20 de julio de 2019 en Newport.

Kafelnikov Y Una Emotiva Bienvenida Al Salón De La Fama

El ex No. 1 se acuerda de quienes le ayudaron en su vida y en su carrera

Yevgeny Kafelnikov ya predijo que sería una velada emotiva la de este sábado por la noche cuando hablase ante el público en Newport (Rhode Island), donde fue homenajeado por su entrada en el Salón Internacional de la Fama del Tenis. Pero lo que no podíamos esperar es que, mientras caía el sol en el Casino de Newport, se hablase de tortillas.

Para llegar hasta este momento, el ruso ha tenido que recorrer un largo viaje a lo largo de su carrera. Kafelnikov logró dejar su nombre grabado en los libros de historia para el resto de su vida. El ex No. 1 del Ranking ATP, que conquistó dos títulos de Grand Slam, una medalla de oro olímpica en 2000, así como 27 coronas de dobles incluyendo cuatro grandes, empezó su carrera como el resto de los jugadores profesionales, trabajando su camino a la cima.

En su discurso, el ruso quiso llevar al público que ocupaba las gradas, así como todos los telespectadores que seguían la ceremonia hasta el año 1992, cuando él estaba compitiendo en Portugal, entrenado por Anatoly Lepshin.

“Él fue como un segundo padre para mí, que me dijo cómo competir, cómo comportarme en la pista, y cómo ser profesional”, reconoció Kafelnikov. “Eran las seis de la mañana. Me despertó y básicamente me cuidaba, preparándome una tortilla de jamón y queso. Esa es la historia. Así que mi éxito a una edad tan temprana le pertenece, ganando mi primer grande en París en 1996. Entrenábamos cinco o seis horas en un día. Así que le estoy muy agradecido”.

La intervención de Kafelnikov estuvo dedicada enteramente a agradecer a quienes le ayudaron a llegar hasta ese día. Entonces habló también de otro entrenador como Larry Stefanki, que trabajó a su lado entre 1999 y 2001, ayudando al ruso a ganar el Abierto de Australia 1999 y convertirse en el primer hombre de su país en ascender hasta el número uno del Ranking ATP poco después.

“Teníamos una forma de pensar similar sobre la competición en el más alto nivel. Yevgeny aprendió el juego de la vieja escuela. Era una bestia. Al principio, aprendió la importancia de los fundamentos: juego de pies, repetición, preparación física y una ética de trabajo que le llevaría a un gran éxito en el circuito”, señaló Stefanki. “Luego tenía la indudable mentalidad de campeón desde el principio, y la confianza que lo impulsaría a la cima”.

Kafelnikov Stefanki

Kafelnikov también agradeció a su primer entrenador, Valery Shishkin, quien le enseñó los fundamentos del juego, la forma correcta de empuñar la raqueta. Incluso lo ayudó a instaurar un camino que acabaría siendo su seña de identidad en el tenis.

“Los juniors, a la edad de 9 o 10 años, intentan imitar a sus ídolos. Yo tenía nueve años e intentaba averiguar lo que debería tener… ¿revés a una mano o a dos?”, recordó Kafelnikov. “Él me dijo: ‘Mira, Yevgeny, no sé lo que estás pensando, pero tu revés a dos manos te hará ganar muchos títulos’. A partir de entonces nunca tuve revés a una mano. El revés a dos manos era mi golpe, especialmente sobre la línea”.

El ruso combinó un total de 967 victorias entre individual y dobles. “Yevgeny es muy generoso. Donó su premio en 2001 y quinta victoria consecutiva en el torneo de Moscú a las víctimas del desastre aéreo en Siberia en el Mar Negro. Empezó un hospital pediátrico en su ciudad natal, donde los niños no podían afrontar las operaciones. También empezó una Academia a las afueras de Sochi”, indicó Stefanki.

Kafelnikov también rindió homenaje a las personas más importantes de su vida: sus padres. No pudieron estar en la ceremonia, pero estaban siguiéndola por televisión en Rusia. “No sentí más que amor, afecto y cuidado. Mamá y papá, sé que estás viendo esto, los quiero mucho”, dijo el ruso. “Habéis estado conmigo en las buenas y en las malas. Los quiero. Cuando vuelva a casa, celebraremos este maravilloso día”.

El ex No. 1 del mundo dio un paso más en la historia de este deporte pasando a formar parte del Salón de la Fama del tenis. “Sé lo que supone y conlleva ser miembro del Salón de la Fama y asumiré esa responsabilidad para el resto de mi vida”.

Kafelnikov