© Kei Nishikori

Dante Bottini y Kei Nishikori decidieron no seguir trabajando luego de nueve años juntos.

Dante Bottini, El Argentino Que Sacó Lo Mejor De Kei Nishikori

Unieron fuerzas hace nueve años y el lunes pasado anunciaron que tomarán caminos distintos.

Dante Bottini fue más que un entrenador para Kei Nishikori. En el argentino nacido en Coronel Pringles, el japonés pudo encontrar un amigo, un cómplice, un hombre que intentaba hacerlo reír para relajarlo durante crisis y hasta un profesor de castellano. Tanto entrenador como jugador dieron por terminado su vínculo laboral, pero permanecerá el cariño mutuo producto de trabajar juntos desde diciembre del 2010.

“Aprecio mucho estos nueve años y nuestra amistad”, aseguró Nishikori en sus redes sociales para anunciar la noticia. Cuatro meses después de contratar a Bottini como entrenador, el japonés de entonces 20 años irrumpiría por primera vez en el Top-50 del Ranking ATP y esa misma temporada (2011) terminaría como No. 25 del mundo luego de firmar un récord de 36 victorias y 22 derrotas.

Examinado siempre por la mirada atenta de Bottini, Nishikori ganó once de los doce títulos que ostenta en el ATP Tour. Llegó en el US Open 2014 a su primera final de Grand Slam, alcanzó en marzo de 2015 su mejor puesto en el Ranking ATP (No. 4), y en la última edición de Wimbledon se convirtió en el único tenista activo menor de 29 años con al menos 400 victorias en el ATP Tour. 376 de los 403 triunfos que registra en la actualidad los consiguió con Bottini en su cuerpo técnico.

El argentino nacido en 1979 acompañó a Nishikori durante todas las temporadas. En principio era duro con él. Fue crítico y honesto hasta el final de la relación, con palabras o incluso a través de gestos. “Solo con mirarnos nos entendemos”, aseguró Bottini la temporada pasada. Pero también representó para Nishikori la voz más fuerte de aliento desde el box. Y también durante épocas de adversidad.

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El nipón debió alejarse de la competencia entre agosto de 2017 y enero de 2018 debido a una lesión de muñeca. Y Bottini estuvo siempre atento a su estado de ánimo. “Yo le decía mucho: ‘Abraza este momento’”, recordó el argentino a principios del 2018. Yo siempre le di el ejemplo de todos los que volvieron mejor como Roger y Rafa”. Y sus palabras se volvieron realidad cuando Kei terminó 2018 disputando las Nitto ATP Finals después de haber empezado la temporada compitiendo en el ATP Challenger Tour.

Los discursos motivacionales fueron clave. “Tocaba tirar algún chiste, ayudarlo a que se relajara, tratar de hablarle de otras cosas, no solo de tenis, le enseñaba palabras en español, aunque algunas de ellas groserías”, decía Bottini con buen humor en ese entonces. Y sus palabras dibujan muy bien lo que fue su papel en el equipo de Nishikori.

Todas realzan el positivismo del coach sudamericano. Con esa actitud se le acercaba a su pupilo antes de los partidos para empoderarlo anímicamente. Con esa misma actitud le entregaba las tácticas necesarias para el siguiente encuentro. Y cuando no era oportuno hablar de tenis, allí estaba Bottini para intentar abstaerlo de la introspección y hasta enseñarle de la cultura argentina que lo representa. El mate, los asados, River Plate…

Ahora tomaron caminos distintos. Nishikori seguirá en la puja por clasificar a las Nitto ATP Finals 2019. Y Bottini tomará un merecido descanso hasta que la oferta de otro jugador toque su puerta. A juzgar por sus logros como entrenador, ese momento no tardará en llegar.