El Día Que Ríos Descubrió La Cima

Hace 20 años, el chileno se coronó campeón en Miami y ascendió por primera vez al No. 1 del Ranking ATP. “Fue bastante grande”, recuerda el zurdo.

El 29 de de marzo de 1998, el chileno Marcelo Ríos estaba a un paso de la gloria. Si el entonces No. 3 del escalafón superaba a Andre Agassi en la final del Miami Open, acabaría con 102 semanas consecutivas de Pete Sampras como No. 1, convirtiéndose en el primer latino y también en el más bajito (1.75m) en llegar a la cima del Ranking ATP. Hasta ese momento, el último en evitar el No. 2 en el camino al trono había sido Illie Nastase en 1973 y el último en llegar sin títulos de Grand Slam había sido Ivan Lendl en 1983. Ríos estaba al frente de la posibilidad de igualarlos. En definitiva, no era poco lo que se jugaba ese domingo soleado en Crandon Park.

Poco antes de la entrada de los finalistas a la pista, la expectación se sentía en el cubículo del chileno liderado por su entrenador Larry Stefanki, su agente Jeff Schwartz y su novia Patricia Larraín. Su padre Jorge, sentado en otro sector, era preso de los nervios. Su mamá, Alicia Mayorga, había preferido quedarse en el hotel viendo por televisión para evitar ponerse más nerviosa. Muchos sufrían en la previa por Marcelo: los casi dos mil compatriotas presentes en el estadio y sus seguidores en Chile. También sus colegas Nicolás Massú y Fernando González desde Buenos Aires.

“Me acuerdo que estábamos concentrados para enfrentar a Argentina por Copa Davis. Pero teníamos muchos nervios por el 'Chino' Ríos y recuerdo que estábamos a la expectativa viéndolo por televisión”, confiesa Massú, entonces de 18 años, en diálogo con ATPWorldTour.com. Lo paradójico es que mientras todos sufrían de ansiedad por él, Marcelo Ríos jugaba a patear una bola de tenis en el vestuario. Lucía tranquilo y demasiado confiado antes de disputar su final No. 17. “Nunca pensé en que podía perder porque estaba jugando muy bien”, relataría después del partido.

Cuando Ríos tenía confianza y físico, era capaz de cualquier cosa. Y lo testifica Carlos Moyà, quien terminó su carrera con récord negativo de 2-5 en el FedEx ATP HeadToHead ante el chileno. “Era un jugador diferente, se podía ver eso desde el primer momento en que lo veías en la cancha. Probablemente fue el jugador más talentoso que haya visto. Podrías disfrutar mucho al verlo. Era genial para el tenis, tenía un estilo diferente de juego y tenía mucho talento”, recuerda el español, quien también fue No. 1 del mundo (1999).

A principios de la temporada 1998, Ríos había conquistado el título en Auckland (d. Fromberg) y alcanzado su primera final de Grand Slam en el Abierto de Australia (p. con Korda). Además, se había proclamado campeón de Indian Wells (d. al Rusedski) y solo había perdido un set en su camino a la final en Miami. Estaba imparable. “La manera en cómo él estaba pegándole a la bola y la manera cómo alcanzaba grandes ángulos, nadie más lo podía hacer”, recuerda Thomas Enqvist, víctima de Marcelo Ríos en cuartos de final en Miami 1998. Clic para ver el cuadro principal completo.

Esa capacidad fue precisamente la que le permitió escalar tan rápidamente en el escalafón. Con 17 años se convirtió en No. 1 del ranking juvenil, en 1995 irrumpió en el Top-100 y en 1997 terminó por primera vez una temporada en el Top-10. En marzo de 1998 tenía una oportunidad de oro. Al inicio del mes, el chileno se ubicaba séptimo en el escalafón y era uno de los once jugadores que teóricamente podían destronar a Pete Sampras al término del Miami Open. Y fue Ríos quien aprovechó la oportunidad.

“Sampras había sido No. 1 durante mucho tiempo, la mayoría de los últimos cinco años, por lo que fue un gran logro ganar dos ‘Super 9’ [ahora ATP World Tour Masters 1000] seguidos venciendo a grandes jugadores. Vencer a Agassi en Miami, en su propio país, fue obviamente uno de mis mejores partidos que siempre recordaré”, asegura Marcelo Ríos en diálogo con ATPWorldTour.com.

Así fue la campaña de Marcelo Ríos en Miami 1998

El ‘Zurdo de Vitacura’, entonces de 22 años, se impuso en 117 minutos con parciales de 7-5, 6-3, 6-4. Lanzó la raqueta a la tribuna y festejó con una bandera chilena, al mismo tiempo que las calles en su país se iban inundando progresivamente de carros bocinando y gente celebrando una victoria que garantizaría al día siguiente, en una nueva actualización del Ranking ATP, un inédito ascenso al No. 1 del mundo. (Clic para ver cómo amaneció el ranking el lunes 30 de marzo de 1998). Todo gracias a que Ríos se había convertido en el cuarto jugador en conquistar Indian Wells y Miami en un mismo año, tras Jim Courier (1991), Michael Chang (1992) y Sampras (94).

El miércoles siguiente, Marcelo Ríos regresó al país como un héroe. Dos canales locales de televisión transmitieron en vivo todos los detalles de su visita a la sede de gobierno. A las afueras, en la Plaza de la Constitución, casi 10 mil personas vitoreaban su nombre. No se vivía tanta conmoción desde la visita del Papa Juan Pablo II en 1987. “No tenemos muchos deportistas en Chile, por lo que ser el número uno en tenis fue bastante grande”, dijo Ríos a ATPWorldTour.com, 20 años después. “No era un gran deporte en ese momento allá”.

El logro sirvió para destacar a Chile en el mapa tenístico mundial. A Nicolás Massú, quien ocupaba la casilla No. 460 en ese momento, lo ayudó a creer más en sí mismo. “Después de eso, empecé a creer que un chileno sí podía llegar a lo más alto. Además, tuve la suerte de entrenar con él y teníamos el mismo preparador físico. Me ayudaron mucho la cercanía con él y los consejos que me daba. Su ascenso al No. 1 me marcó un camino”, añade el ganador de seis títulos del ATP World Tour y No. 9 del Ranking ATP en 2004.

Marcelo Ríos duró cuatro semanas en su primer mandato del escalafón. Después de Miami superó a Hernán Gumy en la mencionada serie de Copa Davis entre Chile y Argentina. Después sufrió una lesión en el codo que lo sacó del circuito por cuatro semanas. En este periodo, fue desplazado el 26 de abril por Sampras. En su segundo torneo después del regreso ganó el título en Roma (d. Albert Costa) y el 10 de agosto, gracias a la derrota de Sampras en cuartos de final en Toronto (p. con Agassi), Ríos consiguió su último ascenso al No. 1, puesto que ocuparía dos semanas más.

En abril de 2004, ocho años después de ganar el doblete del sol en Indian Wells y Miami que lo catapultó al No. 1, Marcelo Ríos jugó su último partido profesional. Un problema en la espalda lo obligó a precipitar su retiro del tenis competitivo a los 28 años. Sin embargo, su legado aún sigue vivo.

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