© Peter Staples / ATP Tour

Máximo González lleva ganados tres torneos en 2019 con tres compañeros distintos y está en el Top30 de la especialidad.

Machi González Y Cómo Acomodarse A Las Circunstancias Y Brillar

El argentino cuenta cómo es ser un doblista a tiempo completo y tener que buscar pareja casi cada semana. 

Máximo González  se reconoce un trabajador del tenis. A los 35 años, el argentino no solo se ubica dentro de los 30 mejores del mundo en dobles, es el único tenista del circuito que ha conseguido tres títulos en la modalidad. Y lo hizo con tres compañeros distintos, no por elección, si no por necesidad y enalteciendo su capacidad de acomodarse a las circunstancias que implica intentar subsistir en el circuito como doblista a tiempo completo. 

“Soy una persona muy difícil y mis compañeros no me aguanta muchas semanas seguidas”, explicó en broma el tandilense para ATPTour.com. Fuera de broma, a González le sucede lo que a muchos: no abundan los especialistas y esa escasa cantidad de doblistas les demanda tener que ir alternando de compañeros par intentar disputar los torneos más relevantes. 

En tanto, un doblista suele ser un singlista que por cuestiones físicas, de edad o la caída del ranking de singles (y la mejora del dobles) elige la opción como medio de subsistencia. No hay tenistas que comiencen siendo doblistas. El mismo ‘Machi’ reconoce que pasó por un sinfín de situaciones y estados de ánimo.  En su caso llegó a ser Top 100 en singles y, hace casi 10 años ya, en diciembre de 2009, cuando ostentaba su mejor momento de la carrera (No. 66 del Tour), se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla derecha jugando en un campeonato de fútbol con sus amigos.

Un par de temporadas después perdió la motivación y dejó de jugar por unos meses, pero tras volver reencontrarse con el tenis, hoy transita un meriotorio presente: lleva un récord de 19 victorias y apenas 4 caídas en el año, tras una temporada sudamericana sobre polvo casi perfecta, con tres títulos consecutivos en Buenos Aires (junto a Horacio Zeballos), Río (con Jarry) y San Pablo (Delbonis), además de alcanzar la final en Córdoba. 

“Yo todavía no tengo una pareja estable y tuve que salir a buscar compañeros. Me encantaría tener una pareja fija toda la temporada, pero no es fácil: hay que empezar a buscar, y es lo que pasa en el circuito cuando no conseguís”, contó el campeón de siete torneos en dobles en su carrera. “En 2018 intentamos jugar mayormente con Nico Jarry pero habían algunos torneos que no entrábamos, por el ranking, en los Grand Slam sí pero en los Masters 1000, no… a final de año jugué con Schwartzman que es un amigo, nos conocemos mucho”, relató. 

 

“Yo a partir del año pasado me puse a jugar full time dobles. Tampoco es que hace mucho me dedico solo al dobles. No es fácil encontrar y afianzarse con una pareja… Nico también juega singles, un poco lo seguía a el pero yo también necesitaba un compañero fijo para ver si entraba a más torneos. En Códoba y Buenos Aires jugué con Horacio (Zeballos), en Río jugamos juntos con Jarry y ganamos. Después yo defendía San Pablo y Nico (Jarry) iba a Acapulco y no sabíamos si entrábamos, entonces jugué con Fede Delbonis y por suerte ganamos también el torneo. Las circunstancias se dieron para que fuera así”, explicó. 

Ya en la tercera ronda en Miami junto a Zeballos, campeón la última semana en Indian Wells, la idea es hacer dupla con el marplatense al menos hasta el final de la gira de polvo de ladrillo europea hasta Roland Garros. “Como tenemos buen ranking vamos a entrar, y también entrenamos juntos en Argentina. El tiene su compañero, Julio Peralta, pero también está lesionado entonces fue cambiando, con Kubot, con Metkic, conmigo. Somos todos ‘buscas’”, dice entre risas el tandilense, amigo de Del Potro. De hecho, no solamente jugó con Delpo los Juegos Olímpicos de Río, también iban a ser pareja en este torneo antes de que el campeón del US Open 2009 decida no jugar en Miami. 

González, quien alcanzó su mejor posición como No. 28 el último 25 de febrero, no reniega sobre tener que andar buscando compañero casi cada semana. Al contrario: lo ve como un desafío: en 2019 ha jugado con cuatro compañeros distintos y sumó nueve parejas distintas en las dos últimas temporadas. “Por suerte siempre me gusta jugar con jugadores que me llevo bien afuera de la cancha. Con Horacio los dos tenemos hijos, se llevan bien nuestras mujeres, la pasamos bien y adentro de la cancha hace que la relación sea mejor. Con Jarry pasa lo mismo, tenemos muy buena relación. Son diferentes jugadores”, contó. González suele estar acompañado en los torneos por su mujer Cecilia y su hija India. 

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“No me queda otra, o me adapto a los cambios y saco el mejor provecho o chau”, dice entre risas, siempre distendido. “Mal no me va. Con Jarry ganamos Río, hicimos Cuartos de US Open, Cuartos de Roland Garros…”, relata el argentino sobre su CV de triunfos con el chileno. “Delbonis es de Azul, al lado de Tandil, y eso lo hace fácil. Siempre pasa que hay algo más que un simple vínculo con el compañero”. 

“Solo con Schwartzman no nos fue tan bien. Jugamos tres torneos y ganamos dos partidos… pero fueron torneos indoor y difíciles. Nos llevamos bárbaro pero no se nos dieron los resultados”, analizó. Mientras tanto, González ya está en los cuartos de final en Miami y buscará su 20º triunfo de la temporada y el pase a semifinales para seguir confirmando un 2019 que todavía prometes nuevas y mejores alegrías para él. 

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