© Peter Staples/ATP Tour

Carlos Alcaraz es el primer cabeza de serie en las Intesa Sanpaolo Next Gen ATP Finals de Milán.

Alcaraz: Los Cimientos De Un Campeón

El readaptador del español explica el trabajo con el #NextGenATP

Carlos Alcaraz nunca levanta la mirada durante los entrenamientos. El español absorbe cada momento con la disciplina de un guerrero, sin desviar su atención por un segundo. Bajo la cubierta del Allianz Cloud de Milán, donde cerrará una estupenda temporada 2021, el murciano cumple el ritual sin saltarse un solo paso.

Si la instrucción viene de Juan Carlos Ferrero, todo un antiguo No. 1 mundial al mando, Carlos ejecuta el consejo completamente enfocado. Si el ejercicio lo dirige Juanjo Moreno, fisioterapeuta y readaptador que también le asiste en la preparación física, Alcaraz lanza su cuerpo para cumplir con lo pactado. Cualquier mensaje que le transmite Albert Molina, su agente, es atendido con puntualidad de relojero. Es un chico risueño, de trato cercano, pero las sonrisas terminan cuando toca darse al trabajo. Con esa seriedad busca el murciano consolidarse como el líder de una generación, la que estos días se muestra al mundo en las Intesa Sanpaolo Next Gen ATP Finals de Milán.

El español compite esta semana en Lombardía como No. 32 mundial a sus 18 años, convertido por derecho propio en uno de los atletas con mayor proyección de su deporte. Con un amplio equipo a su espalda en la Academia Equelite de Villena, donde la preparación física (Alberto Lledó), la fisioterapia (Sergio Hernández) y la medicina (Juanjo López), se complementan con la psicología (Isabel Balaguer) o la asistencia que mantiene en Murcia (Alejandro en la preparación y Fran en la recuperación).

Mientras Alcaraz se bate en duelo con los mejores jugadores jóvenes del vestuario, su fisioterapeuta y readaptador Juanjo Moreno, que también cincela el cuerpo de Pablo Carreño, conversa con ATPTour.com sobre el trabajo diario del español.

Juanjo Moreno, Carlos Alcaraz

La imagen de un chico se ha convertido en la de un hombre.
“Con Carlos era uno de los objetivos que nos planteábamos. Cuando empezó en la Academia, tanto el preparador físico como yo pensamos que necesitaba un cambio en las estructuras musculares. Necesitábamos trabajarle el sistema músculo-esquelético para conseguir sacarle más velocidad, más potencia a sus golpes, a su movimiento en la pista. Y todo eso basarlo en una formación morfológica. Haciendo un trabajo físico para conseguir estos objetivos, sin que gane mucho peso en masa muscular, la genética de Carlos con el entrenamiento basado en la velocidad ha hecho que desarrolle este morfotipo que ahora tiene.

Haciendo buena pretemporada y entrenando durante el año, porque también tiene que hacerlo dentro de la planificación, llegamos a este resultado. En las semanas que tiene torneo necesitamos que entrene su parte de fuerza. Y también nos apoyamos mucho en la nutrición, comiendo bien. Ha sido uno de los paradigmas que hemos cambiado en Carlos. Toda la mezcla de estos factores de buena alimentación, buen entrenamiento orientado hacia el objetivo y buen descanso, que también es fundamental, es un cóctel que ha hecho que estemos en esta posición.

La evolución es visible.
De entrada, a la gente le llama la atención. Nosotros hemos ido viendo la transformación poco a poco, aunque ha sido en un corto espacio de tiempo. Sucede como con los niños, si llevas un tiempo sin verles te das cuenta de cómo cambian. Recuerdo que en Roland Garros, cuando le llegaron las prendas de Nike, se probó las camisetas sin mangas y entonces se le notaba mucho la definición muscular de bíceps, tríceps y hombros. Para mí, Carlos ahora mismo tiene el físico que estábamos buscando. Esta temporada todavía pretendemos afinar un poquito más. Estamos muy contentos con el trabajo que se ha hecho. Ahora mismo Carlos ha alcanzado casi su máximo potencial y en tipo de cuerpo o definición muscular digamos que está a su 90%, siempre hay margen de mejora y lo mejoraremos".  

¿En qué cree que le mejora este cambio dentro de la pista?
Cuando trabajas tu cuerpo, te sientes más seguro contigo mismo. Te sientes más poderoso en cierto modo. No solamente la apariencia de da ese sensación de poder. Son las sensaciones internas que tienes. Cuando hablo con Carlos siempre que le digo que las primeras repeticiones no cuentan, cuentan las dos últimas. En las últimas series o repeticiones es en las que realmente sacamos el potencial. Esto llevado a la pista de tenis son esos juegos duros, esos últimos momentos en los que hay que cerrar un partido,… En todo ello también hay un poco de filosofía de entrenamiento.

Cuando estás acostumbrado a un gran esfuerzo en el entrenamiento, porque nosotros se lo exigimos así y es un acto de responsabilidad por su parte, es algo que se traslada a la pista.

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¿Cómo define su capacidad de sufrimiento?
Ha sido una evolución de Carlos. Recuerdo cómo era al principio, y es normal cuando algo te parece nuevo. Pero hay que aprender a sufrir entrenando. Al principio cuesta más, pero él junto al equipo de trabajo físico de la academia ha estado muy orientado en esa filosofía. Juan Carlos es filosofía de esfuerzo pura y dura. Nosotros secundamos a Juan Carlos. El grupo de trabajo está muy en esa línea de sacrificio y esfuerzo, de dar una más,… Al final, Carlos se contagia.

Hay una frase muy buena que dice que cuando el bueno de un equipo se esfuerza los mediocres tienden a esforzarse. Por contexto, tiendes a copiar esa actitud. Desde que Carlos empieza a trabajar en la academia se contagia de esa metodología de trabajo. Aunque al principio tiene ciertas resistencias, poco a poco lo aprende y lo va disfrutando. Ese esfuerzo cuesta verlo, pero ve los resultados. Cuesta cuidar la alimentación, el descanso,… todos los detalles. Todo eso te lleva a un resultado. Si no fuera así todo se volvería más complicado. Ha sido un proceso de aprendizaje día a día en un contexto que también ha alimentado ese camino.

¿Es un portento físico?
La primera vez que le valoré fue porque Juan Carlos me lo trajo a la consulta. Cuando completamos una batería de test que tengo para analizar ciertos aspectos biomecánicos, unos déficit de fuerza que son comunes en los tenistas y ciertas medias poblacionales, hablé con Juan Carlos y le dije una cosa: ‘es un Ferrari por trabajar’. Esa fue mi respuesta: 'tiene una predisposición muy buena, pero es que está solo con la chapa'. Pero teníamos la capacidad para trabajar con él y meterle todo el motor.

El siguiente paso que dimos fue derivarlo al podólogo de confianza, Carles Ruiz. Esta persona me llama para darme su diagnóstico, tras hacerle un estudio biomecánico, de la pisada…, y me dice ‘es un Ferrari’. A todo esto, Juan Carlos y Carlos volvían de la consulta del podólogo y me dice Juan Carlos me ha comentado el podólogo lo mismo que tú. ¡Y entre nosotros no habíamos hablado!

Carlos tenía esa predisposición genética a asumir bien el trabajo y a que todo fuera bien. Hemos sabido utilizarlo a nuestro favor. Al final los resultados están ahí.

Ahora está cerca del Top 30. En ese parking hay muchos Ferraris.
Carlos ahora mismo está haciendo muy bien las cosas. Ahora tiene unos hábitos muy instaurados, unos hábitos saludables muy buenos. Y él sabe que esto que ha hecho, el pasar a tener estas costumbres que antes no tenía y que ha adquirido desde que está en la academia, es importante.

Han sido costosos de inculcar. Hay costumbres que cuesta asimilar pero que son necesarias para mantener y mejorar el rendimiento del deportista. Los mejores jugadores del mundo tienden a tener una disciplina fuerte con los pequeños detalles. Por ejemplo, consumir plátano es algo que hemos logrado asimilar junto a él, porque contiene unos macronutrientes y micronutrientes que va a necesitar. Ahora ya él es algo que da por hecho y es un buen paso adelante.

Al final ahora ya sabe, usando una frase que suele decir Sergio Ramos, que hay que vivir por y para el deporte. Está empezando incluso a disfrutar de este por y para. Te cuesta porque es un esfuerzo, y te planteas ‘si no me gusta el plátano no me lo voy a comer’. Ponemos de ejemplo el plátano como podemos poner el sushi, que tiene texturas diferentes a las que no estaba acostumbrado. Y que ahora, sin embargo, las disfruta. Él ya sabe que el sushi es una comida ‘healthy’, que nos viene bien para cargar los depósitos de glucógeno. Son conceptos fisiológicos que yo también le voy inculcando. Él es un chico que lo va adquiriendo.

Carlos Alcaraz

¿Cuál es el siguiente peldaño de esa escalera?
Para estar ahí él ahora ya lo tiene todo. Ahora ya se trata de que él sea capaz de mantenerlo. Yo le suelo decir una frase: ‘si queremos construir el mejor muro del mundo cada día tenemos que poner un ladrillo de una manera perfecta, o de la mejor manera posible’. Si conseguimos poner ese ladrillo, al final tendremos el muro más fuerte y consistente. Él sabe que cada día cuenta., sabe que cada día tiene que poner ese ladrillo. Es consciente de que ahí radica la dificultad. La metáfora no es mía, pero que cada día se levante, que cada día desayune bien, que cada día descanse bien, que cada día entrene con una intención, con un objetivo claro, con predisposición,… Hacer eso absolutamente cada día es tan sencillo y tan difícil al mismo tiempo. Solo tienes que hacer eso, pero hazlo cada día.

¿Cómo de importante es el descanso en deportistas de estas edades?
Para mí la recuperación es lo más importante. Es lo que intento inculcarle a Carlos y los deportistas con los que trabajo. El sueño es muy importante. Junto a una buena rehidratación, una reincorporación de los nutrientes durante la competición. Una buena calidad del alimento. Las sesiones de fisioterapia. Hacerla en el momento y no dilatarlo cuando toca. Cuidar una buena vuelta a la calma es clave. Respetar cada uno de los pequeños detalles es la clave. Es sencillo seguir los pasos pero bien complicado hacerlo.

La recuperación es la clave de que un jugador rinda al día siguiente mejor o con más garantías tras un partido duro que un jugador que ha descuidado el proceso de recuperación y que al día siguiente tiene que volver a jugar. Es parte del ADN y de la profesionalidad de los tenistas que van a estar del Top 30 al No. 1 del mundo. Tienen que darle importancia a las cosas que realmente tienen importancia. La recuperación es una de ellas.

¿Qué te gustaría ver en Carlos de aquí a un año?
Me gustaría que siguiera manteniendo lo que hemos conseguido hasta ahora. Me gustaría que estuviera un poquito más atento a la recuperación que viene en la noche, pautar bien el sueño. Por la noche es un poquito más complicado con las redes sociales. A veces me es complicado que termine y deje a un lado la pantalla. Hay estudios que demuestran que la luz blanca no es buena para conciliar el sueño profundo y reparador. Me gustaría que este detalle lo cuidara un poquito más.

Pero si sigue haciendo las cosas de la manera en que las está haciendo creo que la progresión que lleva Carlos va a seguir siendo ascendente. Conforme siga subiendo, este detalle cobra todavía más importancia. Es cierto que viene haciendo las cosas muy bien desde hace un par de años.

Va a ser un Ferrari más completo.
Sí, ya le hemos metido al Ferrari muchos caballos, y lo seguiremos cuidando para que siga generando todo esa potencia que tiene. Vamos a seguir trabajando para conseguir sacar ese 10% que todavía tiene de mejora. Es una gran deportista, muy profesional y tiene un buen equipo para ello.