© Peter Staples/ATP Tour

Sebastián Báez conversa en el Allianz Cloud de Milán junto a sus entrenadores Sebastián Gutiérrez y Matías Cáceres.

Seba Gutiérrez: Una Guía Humana Para Báez

El entrenador de Báez reflexiona desde Milán

Al observar un entrenamiento de Sebastián Báez hay un detalle que destaca por encima de cualquier otro. En la distancia, siempre con la mirada fija en el jugador, analiza Sebastián Gutiérrez con la pausa de un artesano. El entrenador escudriña cada paso, cada golpeo y acumula pensamientos en su interior. Después, al llegar al banquillo, las palabras no son lisonjeras y rara vez buscan un superficial halago. Se habla de manera directa, pragmática, buscando el impacto del mensaje sin ningún tipo de filtro.

Bajo la cubierta del Allianz Cloud de Milán, donde esta semana se reúnen los mejores sub22 del año para disputar las Intesa Sanpaolo Next Gen ATP Finals, el técnico argentino sigue guiando el trabajo de Báez, una de las figuras más emergentes de la nueva generación. Unidos desde hace años, cuando el coach trabajaba en el Departamento de Desarrollo de la Asociación Argentina de Tenis, la confianza entre ambos es inmensa.

En las horas previas a la competición en Milán, Gutiérrez atiende a ATPTour.com para desgranar el vínculo profesional y el camino que afronta Báez en el circuito.

¿Cómo se llega a construir un vínculo como el que tienen ustedes?
“Mi forma de trabajo está muy vinculada a la persona. Creo que el deportista, cuanto más equilibrado está como persona, mejor rinde dentro de la cancha. Claramente, el deportista confía cuando el entrenador le demuestra conocimiento, en cuanto a tenis o en cuanto a soluciones que le pueda dar para la vida o dentro de la cancha de tenis. Para mí, es un trabajo integral. La persona, el respeto, los valores. Entender que el otro está dando el máximo e ir construyendo desde ese lugar. Hay que entender que, desde que él entra a jugar a la cancha, en ese momento él es el más importante. Pero acá hay roles, y no hay un rol que sea más importante que el otro. Para mí, va de la mano de eso”.

Báez le considera un padre deportivo.
Me da una gran responsabilidad, una gran motivación. Creo que todo se fue construyendo con los últimos años. Él sabe que yo soy una persona muy honesta, que voy de frente y que quiero lo mejor para él. Incluso por momentos en mi vida lo he priorizado a él antes que a mí mismo. Me da orgullo de que Sea vaya transformándose en una persona de bien, que esté equilibrada, que sepa poder agradecer no solo al entrenador sino a los cancheros cuando le hacen la pista, al encordador,… Cuando uno vive así creo que vive mejor y más feliz. En definitiva, el tenis va a ser una parte importante de su vida pero una parte. Después va a dejar el tenis y se va a seguir transformando en una persona que sigue caminando en la vida.

Este año han pasado del Top 300 a no muy lejos del Top 100. ¿Cómo manejan un progreso así?
Todavía estamos muy lejos de lograr lo que queremos. Hoy hablábamos de una cosa. Hace un año estábamos en un departamento en Praga cocinando y encordando las raquetas nosotros. Y ese momento lo vivíamos con alegría. Yo no necesito encordar una raqueta, me va bien y tengo un buen estándar de vida. Lo hago porque creo que en ese momento hay que hacer eso. Hoy nos toca estar acá y mañana no sé dónde nos va a tocar. Lo único que tenemos que estar es lo más felices y lo más equilibrados, y disfrutar más del momento que te toca en el momento que te toca. Disfrutar el presente, como tanto se dice hoy, es tan difícil. Entendemos que la carrera de Seba es muy larga y el camino es muy largo. Va a tener que hacer las cosas muy bien durante mucho tiempo para tener una chance de ser muy bueno.

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¿Cómo gestionan la atención externa?
Creo que su foco debe estar en su equipo, en su gente, que es la que va a estar con él cuando le vaya bien o cuando haya que darle una mano para que vaya para arriba. Sabemos que la gente puede tener expectativas, pero el foco no lo tenemos en eso. Hablamos de que su foco al jugar esté en mí, que no mire para el costado, que valore que está Daniel Orsanic muchas veces dentro del equipo, que está Mati Cáceres,… Eso es lo importante. La opinión de tu gente. Las personas se alegran cuando ganás, pero cuando perdés igual te dice cualquier barbaridad. Cuanto más aislado estemos de eso es mejor. Y creo que le sale, no está muy atento de lo de afuera. Nos manejamos de esa manera.

¿De qué se siente más orgulloso siendo su entrenador?
De que él intenta ser mejor cada día. Intenta ser mejor persona cada día, tratar sacar mejor cada día, intenta desplazarse mejor, trata de estudiar más tenis. Creo que eso es lo que más orgullo me da. Que veo una persona íntegra, sana y que tiene un deseo infernal de poder ser bueno. Eso es lo que más me llena.

¿Qué les aporta a los chicos un torneo como el de Milán?
A nosotros nos aporta la posibilidad de jugar ante jugadores muy buenos. Nosotros no tuvimos la opción de jugar torneos grandes. Seba fue en su momento No. 1 junior, hizo final en Roland Garros y creo que no tuvo nunca un wildcard. Eso hace que vos no te puedas medir con buenos jugadores y eso también es parte de un aprendizaje. Venimos a jugar en un pabellón cubierto de superficie dura. Nosotros en Argentina no tenemos esta cancha. Que él pueda venir y entrenar con estos jugadores y se vea que está al nivel de estos pibes y se siga dando cuenta… Eso tiene un valor inmenso. Para mí, eso es lo que más nos aporta.

Recuerdo cuando estábamos jugando Futures y pensaba que ojalá pudiera jugar algún Challenger, porque está con nivel. En todo el 2020 no pudimos jugar un Challenger porque no entrábamos. Cuando empezó a jugarlos, ganó el cuarto. No digo que jugando dos torneos indoor va a ganar, pero sí que se va a medir, va a seguir aprendiendo y va a poder ser mejor en este tipo de cancha. Es un valor agregado gigante.

Transmiten un gran peso en el valor humano.
Me gusta resaltar a las personas que nos ayudan con consejos. Juan Martín [del Potro] siempre es una persona importante en el hoy nuestro. Del Potro llama, pregunta y está presente. Eso también es muy bueno para estos pibes. Que los referentes te guíen y te tiren algún consejo, porque normalmente nadie te dice nada.

No sabés la autoestima cómo crece. Él abre los ojos y le da la tranquilidad de que está por el camino correcto. También que es mucho más natural que uno piensa. Uno a veces sobredimensiona las situaciones y después viene acá, juegas con tus compañeros y ves que no son tan diferentes a vos. Tener a un Juan Martín al que se le pueda consultar, que te pregunte y que te diga ‘ché, vas a ir al Next Gen’ hace que Seba se sienta valorado.