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Rafael Nadal ha coronado en 11 ocasiones el Rolex Monte-Carlo Masters.

Nadal: Fortaleza Y Pasión En Montecarlo

El español reflexiona a su llegada a la tierra batida.

Rafael Nadal regresa en el Rolex Monte-Carlo Masters con una autoridad labrada durante años. Once veces campeón sobre la arcilla del Principado, una cifra inédita en uno de los eventos más históricos del calendario, el español conoce el torneo como la palma de su mano. También sabe que cualquier paso anterior no garantiza uno futuro. Así, la prudencia y humildad forman los pilares fundamentales de su discurso.

“Ha sido un año y medio duro para mí”, reconoce el mallorquín, que ha encadenado problemas en abdominal, tobillo y rodilla en los últimos 15 meses. “Ha sido complicado tener una imagen clara sobre mi estado. He tenido demasiados parones para llegar a jugar tres semanas seguidas. Y personalmente ha sido duro”, explica. “Cuando tienes estas cosas en la parte mental puedes tener altibajos. Ahora se trata de trabajar día a día. Hay que intentar hacer pequeñas mejoras en cada entrenamiento”.

Acostumbrado a levantarse tras cualquier caída, Nadal ha sido siempre un ejemplo de superación ante la adversidad. Un deportista marcado por su capacidad para encajar cualquier golpe sin dejar de avanzar. Y llega dispuesto a seguir por la misma senda. 

Nadal

“Después de Indian Wells tuvimos que parar de nuevo”, recuerda Nadal, que no pudo disputar las semifinales por una lesión en su rodilla derecha "Comenzamos lentamente y siempre estamos en un proceso de regreso. Es importante para mí tener un buen entrenamiento mañana antes de que empiece el torneo. Intentaré ser competitivo en mi primer partido, que será bastante duro”, refleja el No. 2 mundial, en cuyo horizonte apenas figuran las rutinas más inmediatas.

¿Cuál es su estado de forma en Montecarlo? ¿Cómo ha evolucionado 30 días después de su último partido? “Comencé a entrenar dos semanas atrás”, recuerda el español. “Mis rodillas están bien y estoy contento por ello. Ahora necesito trabajar en mi tenis. Ése es el objetivo. He estado aquí desde el viernes, como suele ser habitual, así que he tenido horas de entrenamiento en pista. Espero que la competición me ponga en el nivel que necesito”.

El español tiene programado su debut ante Roberto Bautista Agut para la jornada del miércoles, una cita a la que espera llegar preparado. “En términos de tenis no me puedo quejar”, defiende Nadal. “Cada vez que he jugado lo he hecho con opciones de ganar torneos. Es justo decirlo. Pero por otra parte, es duro tener problemas consecutivos. Es parte de mi carrera y lo entiendo. No me gusta hablar de frustración porque la vida ha sido demasiado buena conmigo como para estar frustrado. En todo momento, uno aprecia todo lo que este deporte y esta vida le ha dado. Uno necesita ser fuerte mentalmente y mantener la pasión por lo que hace. Si no eres capaz de hacerlo, estás en problemas”.

¿Qué podremos esperar de la gira de tierra batida? ¿Cuáles serán los jugadores más peligrosos en la superficie? “No podemos predecir el futuro”, advierte Nadal desde la cautela. “Espero ser uno de ellos, pero uno nunca sabe. Hay una generación joven en camino y son buenos tenistas. También saben jugar en arcilla. Veremos cómo lo hacen Felix, Shapovalov, Tsitsipas,… Son buenos y lo son en todas las superficies. Va a ser una temporada de arcilla interesante. Por supuesto, Dominic puede ser candidato a todo, especialmente tras ganar en Indian Wells. Novak siempre lo es. Y veremos qué pasa con Roger, cómo adapta su juego a la tierra batida. No creo que sea un gran problema para él porque tiene el talento”.

La receta para Nadal está clara en su regreso y ya visualiza el reto que tendrá entre las manos en Montecarlo. “Necesito mantenerme optimista y ser fuerte como tantas veces lo he sido ante los problemas físicos”, recuerda. "Es una temporada de tierra importante y confío en estar sano para ella. Este torneo es importante para mí y quiero ser competitivo desde el principio”.