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Fernando Verdasco y Andy Murray disputaron unos épicos cuartos de final en Wimbledon 2013.

Cuando Verdasco Desafió A Murray En Wimbledon

El español rozó la semifinal en Londres durante la temporada 2013

Entre los cuidados modales de la Centre Court, un escenario marcado por el silencio y los movimientos medidos, pocos partidos han brindado un ambiente tan intenso. En los cuartos de final de 2013, Fernando Verdasco y Andy Murray libraron una batalla para el recuerdo, que mantuvo a los asistentes sobre el borde de sus asientos hasta el punto definitivo.

Completamente solo en la Centre Court, volcada en favor de su adversario, el madrileño estuvo a punto de sorprender al segundo cabeza de serie en un pulso sin tregua. El escocés sobrevivió por 4-6, 3-6, 6-1, 6-4, 7-5 tras un esfuerzo absoluto, sumando una victoria clave para optar a su primera corona de Wimbledon.

“No sé si ha sido el partido más emocionante que he disputado aquí, pero había un ambiente increíble y es fabuloso haber sobrevivido”, reconoció Murray, que celebró la victoria tendido sobre la silla, resoplando con los ojos cerrados y el rostro alzado en dirección al cielo.

Verdasco tomó las dos primeras mangas con una contundencia total, demostrando que sus golpes podían romper la resistencia de cualquier adversario. Incluyendo a uno de los mejores jugadores de césped de esta era en su territorio más venerado. “Cuando he tenido oportunidades de quiebre, incluso en los segundos saques, ha pegado sin reducir la velocidad. Ha tenido enormes servicios en todos los momentos importantes del partido”, reconoció Andy.

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Bajo la atenta mirada de Ivan Lendl, impasible ante el gran desafío, Murray consiguió remontar un encuentro imposible para la razón. El británico demostró su autoridad como No. 2 del FedEx ATP Rankings resolviendo los últimos tres sets del encuentro, firmando una de las mayores remontadas de su carrera en Londres. Al tiempo, manteniendo una esperanza histórica sobre el pasto.

Gran Bretaña llevaba 77 años esperando por un campeón individual masculino de Wimbledon nacido en las islas. Desde que Fred Perry levantara la corona en 1938, un hito tan antiguo que el recuerdo está tallado en piedra en el corazón del club, ningún británico había logrado conquistar el césped de Londres.

Murray venía haciendo méritos para tomar ese testigo. El escocés había escalado hasta las semifinales en las ediciones 2009, 2010 y 2011, demostrando una candidatura local como no se recordaba en Wimbledon. La final de 2012, donde estuvo a punto de sumar una ventaja de dos mangas ante el suizo Roger Federer, había terminado de convencer a la grada sobre las opciones de su pupilo. Y la expectación era máxima en una edición de 2013, donde el No. 2 mundial parecía preparado para cumplir el reto.

Fue un esfuerzo monumental entre dos jugadores definidos por su capacidad de lucha. Ante una Centre Court entregada al delirio, apoyando sin descanso los apuros del gran ídolo local, este partido quedó grabado en la memoria de todos los asistentes. Una de las imágenes más icónicas fue tan gráfica como inusual: Verdasco buscando una pelota en plancha y Murray resbalando, los dos jugadores tendidos sobre el césped como síntoma de la intensidad que tuvo el partido.

En la mejor participación de su carrera, el madrileño quedó a un paso de convertirse en el cuarto semifinalista español en el cuadro individual masculino de Wimbledon, siguiendo los pasos de Andrés Gimeno (1970), Manuel Orantes (1972) y Rafael Nadal (2006-08, 2010-11).

Para Murray fue la barrera definitiva hacia su primera corona en Wimbledon. Unos días después entraría de lleno en la historia del deporte británico.