Rafa vs. Roger, El Partido Que Asentó Su Rivalidad

En 2006, Federer y Nadal compitieron en una memorable final en Roma.

En una calurosa tarde de primavera en Roma, bajo los pinos del Foro Italico, Roger Federer y Rafael Nadal fueron el centro de los focos del mundo del tenis.

Federer, ya considerado un grande de todos los tiempos, era la fuerza dominante en el ATP Tour. Pero un adolescente con una camiseta sin mangas y pantalones piratas, lanzando derechazos brutales, había establecido una ventaja psicológica con victorias ante el No. 1 del Mundo en cuatro de sus últimos cinco encuentros.

Como resultado, la final del Internazionali BNL d'Italia el 14 de mayo de 2006 se convirtió en una espléndida obra teatral, una obligación de ver para los amantes del deporte, aficionados, medios y aquellos relacionados con el tenis profesional.

"Fue un partido inolvidable, cinco horas y algo", contó Nadal a ATPTour.com. "Fue una remontada increíble para mí en el quinto. Creo que para ambos, fue un nivel muy muy alto. Lo disfrutamos y nos divertimos. Ambos tuvimos nuestras oportunidades para ganar el partido. Para mí fue estupendo formar parte de ese encuentro".

Federer contó a ATPTour.com: "Recuerdo la batalla de cinco horas, el público estuvo increíble. También pienso que el nivel del partido fue muy alto; Rafa y yo estábamos en la cima de nuestros juegos".

Nadal había batido a Federer en una emocionante final en Montecarlo tres semanas antes. Federer había comentado tras ello: "Tengo que jugar agresivo. No de da opciones".

Durante la final de Roma, el suizo adoptó ocasionales tácticas de saque y volea, golpeó con precisión en las esquinas y siguió sus golpes a la red para mantener a Nadal sin equilibrio y dejar abierta la cancha. "Trabajé mi derecha mucho más que en Mónaco", dijo Federer, que ganó 64 de sus 84 puntos en la red. "También hice más con mi revés".

Federer controló el juego en la mayor parte de los dos sets iniciales, pero de la nada, Nadal ganó una oportunidad de punto de set cuando Federer sacaba en el 4-5, 30/40. Federer la salvó con una increíble volea, mientras Nadal buscaba sobrepasarle con un paralelo. Cuando Federer desperdició una ventaja de 4/2 en el tie-break, Nadal, imperturbable, deshizo el momento.

Más tarde, el No. 2 del mundo Nadal superó en la red a Federer con un revés cruzado con 2-2 en el el tercer set y tuvo oportunidades de romper pronto en el cuarto, solo para ver a Federer dar un paso hacia delante con derechas ganadoras en el primer juego. Federer resurgió y rompió el saque a Nadal en el 1-2, cuando el español se anticipó en un golpe cruzado solo para ver a Federer golpear una derecha paralela ganadora.

Federer continuó atacando y logró una ventaja de 4-1 en el quinto set. Nadal comenzó entonces a golpear desde el fondo a un metro de la línea de fondo y se fijó como objetivo el revés de una mano de Federer con su demoledor topspin para abrirse camino en el partido. Pero el nivel de Federer no bajó en su 13ª final consecutiva.

Dispuso de dos puntos de campeonato después de que Nadal cometiese una doble falta con el partido en el 5-6, 15/30. EL suizo desaprovechó su primera oportunidad con un revés largo, y luego falló una derecha paralela para permitir a Nadal recuperarse. "Intenté conseguir un ganador, ¿por qué no?", dijo Federer, que acabó con 89 errores no forzados. "No intenté lograr un completo ganador, pero intenté jugar de un modo agresivo y llegué tarde. No pude superar el primer punto de partido a tiempo. Supongo que el primer punto de partido me costó el partido".

A pesar del contratiempo, Federer consiguió liderar por 5/3 en el tie-break antes de fallar una derecha que lo habría puesto con ventaja de tres puntos. "Me adelantó en la línea de meta", dijo Federer. Nadal jugó un tenis sin nervios para ganar cuatro puntos seguidos, cayendo a la tierra batida al final de unas brutales y excitantes cinco horas y seis minutos de juego. "Fue más difícil jugar ante él aquí", dijo Nadal, que no había perdido un partido en polvo de ladrillo en más de 12 meses. "Fue un partido muy emotivo...Ese fue especial. Es inolvidable para mí".

Con 19 años, Nadal había empatado el récord de Guillermo Vilas en la Era Open de 53 partidos consecutivos en arcilla, que se había mantenido desde octubre de 1977 cuando perdió en Aix-en-Provence ante Ilie Nastase, que jugó con una raqueta posteriormente prohibida. Nadal admitió: "Antes de cada torneo, siempre pienso: 'Esta semana voy a perder'. Pero he tenido suerte este año y he ganado”. La victoria, 13ª final consecutiva ganada, empataba también el récord de Bjorn Borg de 16 títulos ganados como adolescente.

Le había tomado ocho minutos más a Nadal batir a Guillermo Coria en la final del año anterior, pero la victoria del español por 6-7(0), 7-6(5), 6-4, 2-6, 7-6(5) ante Federer asentó firmemente su rivalidad para la historia.

Justo como millones han hecho en años anteriores para partidos con Rod Laver y Ken Rosewall, John McEnroe y Bjorn Borg, Andre Agassi y Pete Sampras, los aficionados tomaron posiciones el 14 de mayo de 2006. Federer o Nadal, en apoyo a sus contrastados estilos. Federer fue el favorito de los puristas, un clásico, mientras Nadal fue el de los luchadores físicos inagotables.

Dos años después, Federer y Nadal elevaron el listón mas incluso en la final de 2008 en Wimbledon, considerada por la mayoría el mejor encuentro de la historia del deporte. "Jugamos en el pasado el uno contra el otro en muchas ocasiones en un periodo corto de tiempo. Fue una época en la que nos encontrábamos mucho en finales, y Roma fue una de las mejores, junto a la final de Wimbledon 2008", contó Federer ATPTour.com. Hoy, Nadal lidera la serie ATP Head To Head.