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Rafael Nadal firmó su primera victoria ATP Tour con 15 años.

La Primera De Mil

Rafael Nadal ganó su primer partido ATP Tour en Mallorca 2002
—¿A quién te enfrentas en primera ronda?
—A Rafael Nadal.
—¿Sabes quién es?
—He escuchado hablar de él alguna vez a Carlos Moyá, pero no lo conozco.
—Tiene quince años y nunca ha jugado contra un Top 100. Es su primer torneo ATP.
—Ya, por lo menos hay una buena chance para quebrar la racha que vengo teniendo.

Las tres invitaciones que otorgó la organización del torneo ATP Tour que se celebró en Mallorca en 2002 fueron destinadas al brasileño Gustavo Kuerten, entonces No. 2 del FedEx Ranking ATP; al argentino Gastón Gaudio, que acabó levantando el título, y a una joven promesa de la isla de tan solo 15 años. Prácticamente nadie había visto su talento. Tampoco su rival en primera ronda, Ramón Delgado, que únicamente había escuchado el nombre de Rafael Nadal por alguna mención puntual de Carlos Moyà.

El balear apenas había disputado tres torneos profesionales antes. En 2001 se había probado, con derrota, en un torneo Futures en el Club Brezo Osuna de Madrid (p. ante Guillermo Platel). También participó en su primer ATP Challenger Tour en Sevilla, donde sumó sus primeros cinco puntos ATP Tour, tras derrotar a Israel Matos Gil. Pero en segunda ronda, Stefano Galvani acabó con su aventura. Precisamente el italiano le impidió avanzar en la previa del Barcelona Open Banc Sabadell, una semana antes de estrenarse en Mallorca.

Nadal era el No. 762 del mundo, tenía 15 años y nunca había jugado contra un Top 100. Al otro lado de la red, Delgado contaba en su historial con una final en Bogotá 1998, el mismo año en el que derrotó al número uno Pete Sampras en segunda ronda de Roland Garros. Además, había pisado el No. 52 como su mejor posición en el FedEx Ranking ATP. A pesar de que no llegaba en su mejor momento a aquel partido, no había motivos para no pensar que estaba ante una buena oportunidad para sumar una victoria.

Ese era el marco que decoraba la escena aquel 29 de abril de 2002, el día que el prometedor zurdo español se estrenaba en el ATP Tour. “Yo empecé bien (2-0) y Rafa aguantando. Y eso ya me sorprendió, porque normalmente a un chico de quince años le cuesta aguantar la velocidad de pelota y el ritmo. Pero él aguantaba sin problemas. Eso viene de los entrenamientos que tenía con Moyá, imagino”, reconoce tras el paso del tiempo Delgado.

“Aguantar a los 15 años el ritmo de un profesional no es fácil”, continúa su relato el paraguayo sobre aquella experiencia en la tierra batida mallorquina. “Yo tenía veinticinco. La actitud y la energía que tenía Rafa era lo que sorprendía. No paraba de saltar, de correr en los cambios de lado... Se notaban las ganas que tenía ya a esa edad”. Tanto fue así que, en una hora y 23 minutos, el manacorí se impuso en dos sets por 6-4, 6-4.

Nadie sabía el techo que podía tener aquella poderosa muñeca, que con 15 años y diez meses acababa de protagonizar la gran sorpresa de la temporada. “Obviamente creo que nadie puede decir que en aquel entonces ya se veía que iba a ser uno de los mejores de la historia, pero sí que tenía una actitud y mentalidad diferentes”, advierte ahora Delgado. “Hablar de Rafa me parece que es hablar de fortaleza mental, de una capacidad para enfrentar adversidades muy pocas veces vista en el deporte”.

Así fue su estreno en polvo de ladrillo, una superficie sobre la que empezó a construir ya desde entonces su enorme legado. “Rafa dispone de una gran capacidad para enfrentar adversidades, momentos difíciles. Tiene la capacidad para volver a meterse en un partido y dominar cuando decae en algún momento -si es que lo hace- y eso es único e impresionante”. Aquel lunes de primavera, Nadal firmó la primera de las 1.000 victorias que hoy registra en su historial ATP Tour.

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