© Daniel Altmaier

Daniel Altmaier está viviendo el mejor torneo de su vida junto a su equipo Argentino, Fran Yunis y Esteban Giménez.

Altmaier Y Su Equipo Argentino Sueñan A Lo Grande En París

El aleman es entrenado por Francisco Yunis y en su primer Roland Garros buscará este lunes los Cuartos de final.

Daniel Altmaier habla pausado y con la seguridad de alguien bastante por encima de sus jóvenes 22 años. Con seis partidos ganados en París, tres de clasificación y tres del cuadro principal, el tenista alemán parece no verse sorprendido por cómo se ha ganado un lugar en octavos de final de Roland Garros."Es mi primera vez jugando en París, y estoy encantado de todo esto”, afirma. 

Tras un inicio de carrera incipiente, Almatier debió pasar dos años sin agarrar una raqueta y llegó a perder todos sus puntos del Ranking para arrancar de cero. Múltiples molestias y lesiones en los hombros y en la cadera venían frenando su recorrido, pero nunca desistió de sus aspiraciones, sabía que era cuestión de tiempo. Su momento llegó, ni más ni menos, en Roland Garros y detrás suyo hay un equipo argentino que lo han apuntalado buscando llegar al lugar que hoy ocupan: Francisco Yunis es su entrenador y Esteban Giménez es su preparador físico en un equipo en el que también están Matías Rizzo y Mariano Gaute. 

Altmaier comenzó a trabajar con Yunis en agosto del año pasado, cuando estaba frenando por las lesiones y había retrocedido hasta el puesto 480º mundial: lo recomendó Magnus Norman,  por ese entonces entrenador de Stan Wawrinka, y con quien el argentino había trabajado a mitad de los 90’s. “El manager de Daniel (Tom Poljak) le preguntó a Magnus por un entrenador y así me contactaron y empezamos”, relata Yunis, ,ex No. 61 del mundo en 1987, a ATPTour.com.

No obstante, el inicio del vínculo no fue para nada sencillo. “Empezamos en el Challenger de L'Aquila. Yo estaba con Andrea Collarini y vino Daniel a entrenar con nosotros. Esa semana Collarini ganó su primer Challenger y a la semana siguiente fuimos a Como, estaba en Cuartos de final y se lesiona… tuvo que estar afuera por 10 semanas, así arrancamos”, cuenta el experimentado entrenador. 

“Arrancamos con el objetivo de que se pudiera cuanto antes en su mejor ranking, cerca del 200º. Tuvo varias idas y venidas. Y a partir de ahí en más mejorar lo más rápido posible, para que agarre ritmo y suceda lo que hoy está sucediendo”, explicó el entrenador. "Yo crecí en Alemania jugando sobre polvo de ladrillo, así que siempre me he sentido cómodo sobre esta superficie, especialmente con Fran a mi lado. Gracias a él le di estabilidad a mi tenis. Sumé aprendizaje de base y construí un juego muy sólido sobre arcilla", devolvió el alemán, tras vencer a Berrettini y antes de medirse ante Pablo Carreño. 

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Altmaier estaba justamente en Argentina, cuando comenzó la Pandemia a principios de marzo. “Estábamos en Buenos Aires, con la idea de entrenar dos o tres semanas y arrancar con Challengers hasta Roland Garros, para que levante el nivel. Fue lo que hicimos después de la Pandemia desde el 1º de agosto”. 

Cuando se cerraron las actividades en Buenos Aires, Yunis y Altmaier fueron a San Nicolás, a unos 400 km de la Capital Federal: “Pudimos entrenar una semana y se cerró todo. Nos quedamos esperando a ver qué pasaba”. Finalmente, por gestión del Consulado alemán en Argentina, el jugador pudo regresar a su país en un vuelo de repatriados. “Ahí seguimos en contacto como pudimos”. 

De hecho, las distancias no fueron problema, incluso con un océano en el medio y con la tecnología como especial aliado, una ‘normalidad’. Cuando hay objetivos claros y ganas, suele haber pocas excusas en el camino y más seguridades: eso ocurrió con Almaier. "Trabajaba a través de Zoom con mi entrenador físico de Argentina, con Esteban. Trabajamos 11 semanas básicamente en una habitación, todos los días, cinco, seis veces por semana. Él a veces se despertaba a las 5 de la mañana, por la diferencia de horario, para darme ánimo, para empujarme a través de mis sesiones. Significó mucho para mí. Y acá están los resultados", cuenta.

Para la mayoría de rivales, todavía sigue siendo desconocido y la sorpresa llega cuando miden su tenis dentro de la cancha. “No lo conozco y eso es un inconveniente, mi entrenador tendrá que trabajar para ver cómo juega y qué puntos débiles tiene para determinar la táctica", confesó Carreño, su próximo rival. 

“Yo estuve 12 años en el Tour como jugador y ya 24 como entrenador… sobre todo, quiero ser profesional porque me gusta lo que hago. Acá vinimos a jugar la qualy y seguimos en carrera, estamos conformes pero lejos de no pensar en seguir”, aseguró Yunis.

“Mi entrenador y yo estuvimos trabajando muy duro para estar acá, y aunque vengo de luchar con algunas lesiones, estoy muy contento de que sea en Roland Garros la recuperación. Antes de la clasificación, estaba sufriendo una lesión, así que no estaba seguro de si iba a poder jugar. Yo quiero entretener y seguir por más“, dijo el protagonista. Y lo están haciendo en lugar indicado.