© Javier Frana

Javier Frana se sumó en 2020 como entrenador del austríaco Jurij Rodionov para volver al ATP Tour dentro de la cancha.

Frana Y El Placer De Entrenar Al #NextGenATP Austríaco Rodionov

El argentino volvió a Roland Garros como coach de Jurij Rodionov, ya en la segunda ronda en París.

Javier Frana debe ser una de las personas que más está disfrutando la edición 2020 de Roland Garros, pese a las condiciones excepcionales. El argentino, ex No. 30 del mundo en singles y Top15 en dobles, volvió a Paris — donde ha estado presente los últimos 20 años— pero esta vez fue distinto a todo: tras convertirse en uno de los comentaristas de tenis en televisión más prestigiosos del mundo, este regreso lo encuentra en rol de entrenador por primera vez, junto al austríaco de 21 años Jurij Rodionov. 

Tras superar la clasificación, Rodionov tuvo un debut en Grand Slam que difícilmente se olvidará. Su jugador registró la primera victoria a nivel ATP de manera dramática el domingo por la noche para vencer al experimentado Jeremy Chardy, regresando de un 0-2 sets por primera vez, en su primer partido a cinco sets, con punto de partido en contra para irse en sets corridos antes de imponerse 3-6, 4- 6, 7-6 (6), 6-4, 10-8 en cuatro horas y 36 minutos. 

“Fue un curso acelerado para Jurij, por el aprendizaje que te deja y por poder descubrir cosas que todavía el creía que no estaba capacitado para lograr”, contó el entrenador. “Le pregunté qué pensaba y se empezó a describir cosas que el no se adjudicaba, mentalidad, fuerte. Son enseñanzas que en el futuro tienen que valer muchísimo. Lo veo a futuro con un valor grande, no solamente en la inmediatez de llegar, dado las aspiraciones que el tiene”, describió sobre el inicio del torneo del austríaco.

Mientras se prepararan para medirse a Norbert Gombos por un lugar en la tercera ronda, Frana reconoce que no hubo periodo de adaptación ni nada parecido para el, al pasar de las cabinas para volver a la cancha. “Nunca me sentí afuera de la cancha. Siempre fue un lugar familiar, aunque no estuviera constantemente adentro. Me gustaba muchísimo y a veces lo extrañaba. Para mi es muy placentero estar en la cancha trabajando a tiempo completo con un jugador”, relató a ATPTour.com. 

En apenas un puñado de partidos, su pupilo tuvo vivencias poco habituales para un jugador ubicado  No. 169 del mundo. “Descrubio todo de lo que es capaz. En un Grand Slam, contra un jugador muy respetable. Fue emocionante y un desafío muy grande y un drama que lo pudo transitar”. 

Rodionov llega a manos de Frana un poco por azar y otro poco por el boca a boca de sus capacidades como entrenador: a fines del 2019, el austríaco había empezado a entrenar con Wolfgang Thiem, papá de Dominic, a quién suelen acudir distintos jugadores de su país. En ese momento, Wolfgang le pidió una recomendación al chileno Nicolas Massu, si sabía de algún coach de experiencia que estuviera disponible para intentar insertar a un joven talento en el Tour y que pueda ayudarlo transitar ese proceso de aprendizaje que todavía consiste en jugadores de esa edad, todavía por explotar. 

“Yo estaba recién salido de la Televisión y le propuse arrancar con tres semanas como para conocernos y ver qué pasaba”, relató Frana. Y así, un par de semanas después, a principios de febrero, comenzó el vínculo que actualmente une al argentino y al austríaco. “Nos conocimos en Dallas, en nuestro primer torneo. Yo lo había visto jugar algunos partidos y viajamos y estaba afuera de la qualy. Entró sobre la hora al cuadro principal y ganó el torneo. Jugó un tenis increíble”, describe. 

Ese fue el inicio, casi ideal: en cuatro semanas, su jugador logró ganar sus dos primeros trofeos en el ATP Challenger Tour, más una semifinal, ganando 15 de los 17 partidos que disputó. “He conseguido crear mi propio estilo. Javier me ha hecho ver que el tenis no debe ser tan difícil como yo me lo planteaba en mi cabeza y que si doy el 100% y tengo buena actitud, los resultados llegarán”, contaba el protagonista en ese momento. 

Luego, llegó el parate obligado, Jurij volvió a su país y Frana regresó a la Argentina. “Después, con la Pandemia quedamos separados, hasta que pude volver a viajar a estar con el en Austria”, explicó el entrenador. ¿Hubo ‘química’ instantánea? “Sí, nos divertimos constantemente y hablamos mucho. Durante la pandemia, conversábamos tres o cuatro veces por semana para mantener el diálogo. Hablábamos mucho sobre cómo somos como humanos y personas, solo para seguir conociéndonos mejor…”, contó el tenista a ATPTour.com y concluyó: “También me habla de Argentina, sé es que es un argentino orgulloso. Ama a su gente de Argentina, eso es seguro. Puedo decir eso con seguridad”. 

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¿Hacia donde los llevara este camino? “Es lo más difícil ponerle un techo a un jugador… tiene que ver con una cuestión integral y cómo un jugador puede lograr un mejor producto. El es completo, puede jugar en todas las superficies, tiene muchas virtudes y es muy positivo”, consideró Frana. 

“Hay una gran ola de entusiasmo en Austria gracias a Thiem. Quiero hacer mi propio camino, seguir mejorando. Todo lo que sé es que soy un luchador, amo este deporte y voy a dar lo mejor de mí para llegar a la cima”, respondió Rodionov.

Las vueltas de la vida los unió y el futuro parece reservarles muchas más emociones fuertes a esta dupla de entrenador-jugador. Sus aventuras recién están comenzando.