© Peter Staples/ATP Tour

Rafael Nadal junto a Francisco Roig en un entrenamiento de esta temporada 2021.

Tres Virtudes, Dos Mejoras Y Una Guinda En París

Francis Roig radiografía la gira sobre tierra de Nadal antes de Roland Garros

Muy pocos especialistas en el circuito leen este deporte como Francis Roig. El entrenador catalán es uno de los dos mimbres, junto a Carlos Moyà, que supervisan el rendimiento de Rafael Nadal desde el box. Antes de afrontar la última cita de la gira sobre tierra batida, comparte en esta entrevista con ATPTour.com cómo llega el español a Roland Garros, tras conquistar Barcelona y el ATP Masters 1000 de Roma.

De su pupilo destaca tres virtudes: escuchar, trabajar e intentarlo hasta el final. Anota dos mejoras para esta gira: afinar la movilidad y terminar de pulir el servicio. Todo con el propósito de poner la guinda en París, con la que podría ser la decimocuarta Copa de los Mosqueteros.

Pasa una semana desde la derrota en Madrid contra Zverev hasta la victoria ante el mismo rival en Roma. ¿Qué cambia?
Mucho. A Rafa le gusta -y diría que necesita- tener la sensación de control del partido, saber lo que tiene que hacer y ejecutarlo. Esto en Madrid, aunque haya ganado muchas veces allí, es más difícil. Además, cae contra Zverev que tiene un saque tremendo, por lo que estaba muy condicionado con su servicio, sabiendo que un mal juego te puede costar el set. Todo es mucho más complicado. Cuando llega a Roma, esto desaparece. Le pega bien a la pelota, tenemos unos días para entrenar, creo que se siente bastante bien y compite bien. Esto es lo que cambia.

Ese día parece que recupera la chispa. ¿Fue un punto de inflexión?
Estoy de acuerdo... en parte. Esa chispa pasa un poco por el estado nervioso. Haber ganado dos partidos complicados antes con Sinner, que es una primera ronda muy dura, y con Shapovalov [que levanta puntos de partido en contra] da una sensación de tranquilidad en la pista. En la final se notó mucho, cuando Rafa consigue esa calma, está tranquilo y puede ejecutar sin precipitarse, creo que todo va mucho mejor. Encontrar esa confianza es básico tanto para él como para el resto de jugadores.

¿En Roma da un paso adelante respecto a Barcelona?
Es como la noche y el día. Habría que remontarse a Montecarlo, donde tuvo muy buenas sensaciones en entrenos, pero el día contra [Andrey] Rublev no las tuvo, raro en él, pero esto es un deporte y puede pasar. No son matemáticas.

En Barcelona acaba levantando su primer título de 2021.
La exigencia de tener que ganar siempre hizo que llegase a Barcelona con unos días difíciles. El primer partido con Ivahska es correcto, pero tiene altibajos, no consigue el nivel. Mentalmente aguanta bien y en cuanto a su juego especialmente creo que la derecha no funciona como debe, hace pocos winners, muchas bolas a media pista… Al final, lo más positivo es que acaba ganando el torneo contra [Stefanos] Tsitsipas, que estaba No. 1 en la Race [FedEx ATP Carrera Turín] y que venía de ganar en Montecarlo.

Las sensaciones en Roma son distintas.
En Madrid tuvo sensaciones buenas entrenando, pero el hándicap de la altura hizo que no tuviese esa sensación de control del partido. Ya en Roma sigue entrenando bastante bien, con algunos fallos, pero tocando bien la bola. Me gustaba cómo estaba entrenando, sin importar que cometiese algún error, pero pegando bien. Y eso es lo que ocurría, la bola andaba como debía. Luego, en competición hace winners porque construye, se atreve y tiene decisión. Si no estás jugando bien, no tienes oportunidades de atacar.

De sus palabras se desprende que el feeling con la pelota está por encima de lo demás.
Si miras las estadísticas, verás que Rafa es un jugador al que tampoco le interesa tanto jugar puntos largos. Si esto ocurre, significa que la calidad de pelota no es tan buena porque no ha desbordado. Es curioso pensar esto, pero la estadística lo refleja así.

Es cierto que en la final de Roma, como ejemplo, Djokovic dominó los puntos más largos.
Así es, 20-5 en los puntos de más de 9 golpes. Estos puntos largos se dan cuando Rafa no está pegando con la calidad necesaria, lo que pasa es que tiene la capacidad de jugar una bola más. Pero cuando pega bien, en tres o cuatro tiros es capaz de desbordar, con un buen resto profundo, entrando en pista… De alguna manera, prima más pegarle bien a la pelota y luego ya entra en juego el aspecto táctico. Creo que si bien le interesa un partido largo, porque mentalmente es un jugador que desgasta mucho al pelear cada punto, también entiendo que tiene que intentar desbordar con sus golpes para no jugar puntos demasiado largos.

¿Con qué se queda hasta ahora de esta gira de tierra?
Lo que más me ha gustado es su predisposición siempre a sacar el máximo rendimiento, a escuchar, trabajarlo e intentarlo. Son muchos años manteniendo la ilusión y soportando la exigencia más alta de tener que ganar muchos puntos en esta gira, porque es la parte del año en la que más saca. Son 16 o 17 años en los que no ha bajado, salvo alguna excepción. Me quedo con esto y con las buenas sensaciones de Roma de cara a Roland Garros.

¿Y qué diría que hace falta afinar de cara a la última cita en tierra en París?
De cara a Roland Garros, creo que es importante un poco más de movilidad. A nivel de capacidad aeróbica ha estado muy bien, aguantando en los partidos, pero creo que tenemos margen de mejora en los desplazamientos. Todavía puede estar un punto más dinámico, tanto hacia delante como en la movilidad lateral. Y también se debe trabajar el saque, aunque ha ido cada vez a mejor. De hecho, contra Djokovic ya estuvo bastante bien.

¿Qué rival da más respeto sobre tierra?
Djokovic sigue siendo el rival, quizás, que puede causar más problemas, junto a Tsitsipas, Zverev y Thiem. Eso sí, si Thiem recupera el ritmo y la confianza que suele mostrar en tierra, diría que no veo diferencias entre él y Djokovic. Desde que ganó el US Open ha bajado un poco, pero seguro que para Roland Garros estará al nivel necesario y será un rival durísimo. Es un jugador muy completo, que exige mucho en cada golpeo, si dejas la bola un poco corta, el punto se ha acabado. A nivel físico es muy exigente.

A pesar del paso de los años y la exigencia de cada gira, tal y como comentaba, el rival que más respeto sigue dando es Djokovic y el que sigue dictando las leyes es Nadal.
En los [ATP] Masters 1000 se ha repartido más, es obvio que cada vez están más cerca, pero en los Grand Slam, en partidos a cinco sets, los sigo viendo favoritos a ellos.

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