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El No. 102 del mundo, Holger Rune, está cerca de entrar en el Top 100 del ATP Rankings por primera vez.

El Fuego Interior De Holger Rune

La madre de Holger, Aneke, cuenta información exclusiva

Holger Rune tiene grandes sueños en el tenis. La estrella danesa #NextGenATP no tiene ningún problema en decir que cree que puede competir con todos en el ATP Tour y que algún día quiere ser el No. 1 del mundo.

Según la madre de Holger, Aneke Rune, él no lo dice solo porque sí.

“Como dice Holger, muchos chicos dicen que quieren ser el número 1, pero puedes ver que no lo dicen en serio. Él dice que puedes verlo en sus ojos. Para Holger también es importante [que] su entrenador y las personas involucradas realmente lo quieran”, dijo Aneke. “Lo siente de inmediato si es falso. Si algunos entrenadores intentaron interesarse cuando era más joven, él decía: 'Pero no lo dice en serio’.

“Es muy serio, y aún ahora, cuando dice que quiere mejorar y quiere hacer estas cosas, esto es lo que realmente quiere decir. No es como si [solo estuviera diciendo] 'Quiero ser una estrella de rock'. Él quiere”.

Y Rune lo ha querido desde que era un niño. Antes de comenzar a jugar al tenis, Holger acompañaba a su hermana, Alma, a sus torneos. Acercaba una silla a la pista para seguir de cerca la acción.

“Todas las otras hermanitas y hermanitos decían: ‘¿Podemos irnos a casa pronto?’”, recordó Aneke. “Podía prestar toda su atención a Alma y cuando terminaba un partido, cogía su silla y la movía para ver otro partido”.

“Estaba enganchado antes de comenzar a jugar él mismo. Quería empezar, pero no se le permitimos hasta los seis años. Así que cuando empezó, estaba muy motivado”.

El espíritu competitivo de Rune no tardó en salir a la luz. Al principio, Holger jugó torneos con pelotas de gomaespuma, en los que quedó en segundo lugar.

“Estaba tan enfado que no quería el trofeo. Estaba llorando en un partido porque vio que no podía ganar. Le dije: '¡No puedes llorar!'”, recordó Aneke. “Él quería ganar y tuvimos que decirle olvidase eso, que no ganaría con los ojos húmedos porque no podía ver la pelota”.

Aneke Rune
Crédito de la foto: Peter Staples/ATP Tour

Pero Rune es más que un simple competidor. En cierto modo, está obsesionado con el deporte. Cuando ATPTour.com le pidió al danés el año pasado que describiera un día perfecto sin tenis, Pune preguntó si podía ver tenis.

“A veces se ve obligado a mencionar otros deportes y dice baloncesto, béisbol, fútbol, lo que sea”, dijo Aneke. “Pero honestamente, no es una verdadera pasión”.

Rune es todo tenis, todo el tiempo. Pregúntale sobre un golpe específico en un partido específico de uno de tus jugadores favoritos, y probablemente te pueda dar el contexto. Según su madre, es un deporte apropiado para su personalidad.

Cuando Holger era más joven, le gustaba montar en skate y pasaba mucho tiempo en YouTube aprendiendo trucos, solo para salir y practicarlos. Todo se centraba en los detalles. El tenis tiene una gran cantidad de ellos”.

“Él puede pasar horas. No es solo una película para él. Es el juego de pies, él puede decirte el revés en la línea que [Stan] Wawrinka golpeó en ese partido en ese año. Puedes preguntarle cualquier cosa y él puede responder, es muy meticuloso en los detalles”, dijo Aneke. “Es por eso que estoy feliz. En el tenis hay muchos detalles. No es como andar en el skate. En el tenis nunca eres lo suficientemente bueno”.

El entrenador de Aneke y Rune, Lars Christensen, admite que Holger es un adolescente emocional. Con el deseo de mejorar solo con 18 años, llegan inevitables momentos de decepción. La carrera de nadie hasta la cima es impecable, y Rune odia perder.

“En realidad, no estábamos seguros de si íbamos a Estados Unidos [antes del último US Open]. En muchos partidos, actuó un poco infantil y le dije a Holger que es un largo camino por recorrer”, dijo Aneke. “Si vamos, tendrás que mejorar en estas áreas”.

Holger Rune
Crédito de la foto: Peter Staples/ATP Tour
En la primera ronda del cuadro principal, Rune le ganó un set al No. 1 del mundo Novak Djokovic dentro del Arthur Ashe Stadium. En el momento, Aneke no se dio cuenta de la magnitud de sus esfuerzos.

“En ese momento, era solo un progreso, era solo un partido”, dijo Aneke. “Después, cuando estás mirando, se te pone la piel de gallina, es como ‘guau’. Fue increíble. Quince mil personas animando a mi hijo, yo estaba como, 'Voy a llorar’”.

El año fue aún mejor para Rune cuando se clasificó para las Intesa Sanpaolo Next Gen ATP Finals en Milán. Después de comenzar 2021 en el No. 473 del ATP Rankings, terminó en el No. 103. Ahora en el No. 102 del mundo, el más alto de su carrera, Rune está listo para hacer su debut en el Abierto de Australia contra el surcoreano Soonwoo Kwon.

El viaje de Rune acaba de comenzar, y todas las indicaciones apuntan a que el adolescente continúa su ascenso. Pero para Aneke, por muy solidaria que sea con las ambiciones de su hijo, hay algo aún más importante.

“Si le preguntas a cualquier padre, lo más importante es que tus hijos sean felices. Para mí, también cuando entrena, cuando juega partidos, necesito ver que disfruta con lo que hace. Necesito ver sus ojos, necesito ver su pasión, necesito ver su felicidad”, dijo Aneke. “Si puedo ver que está feliz, siento que soy un éxito como madre. Para mí, lo más importante es la felicidad”.

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