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Diego Schwartzman es actualmente el No.13 del FedEx ATP Rankings.

Schwartzman, Mensajero Por Un Día

El argentino recordó una divertida anécdota en un partido entre Nadal y Pella

El viernes 19 de abril de 2019, Rafael Nadal se impuso a Guido Pella en los cuartos de final del Rolex Monte-Carlo Masters por 7-6(1), 6-3. Más allá del resultado, el partido dejó una divertida anécdota contada para ATPTour.com por Diego Schwartzman, uno de los principales implicados.

“Los jugadores de tenis solemos tener algún problema con las zapatillas”, se arrancó Schwartzman sobre un problema que cualquier deportista profesional ha sufrido con total probabilidad en su carrera. “Se te pueden llegar a romper, y siempre sueles tener algún otro par en el vestuario por si hace falta”.

“Yo había perdido el día anterior, Guido estaba jugando con Rafa y fui a ver el partido con su equipo a su box”, añadió el actual No. 13 del FedEx ATP Rankings, muy amigo de su compatriota argentino, aunque también del español. “En el 4-4 del primer set, se le rompió el cordón de una zapatilla. Y nos dijo que fuésemos al vestuario a por otra zapatilla porque no podía seguir jugando con esa”.

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En esos momentos, Schwartzman actuó como actuaría cualquiera que se viese en esa situación.

“Entonces, fui corriendo rápido al vestuario y no había nada. Vuelvo, se lo digo a Guido y me dice que vaya al hotel. El hotel está cerca en Montecarlo, pero hay que subir una montaña para ir al transporte y esperar a que el coche llegue hasta allí”, contó Schwartzman. “Uno de los recogepelotas me trajo la llave de su habitación y me fui rápido al transporte para ir a la habitación de Guido a por la zapatilla”.

“En ese juego, él consigue un break, pese a tener la zapatilla rota. Lo estaba siguiendo por mi teléfono móvil, a través de livescore. No sé cómo hizo para seguir jugando con ese problema”, reconoce el argentino.

“Jugaron un juego de 15 minutos en el trayecto hasta la habitación de Guido”, rememora Schwartzman. “Era ventaja, iguales, ventaja, iguales, ventaja, iguales…Llego al hotel, subo corriendo, entro en su habitación y me pongo a buscar las zapatillas como loco, y vuelvo a transporte para ir al club de nuevo”.

Finalmente, Schwartzman logró su objetivo, pese a dificultades inesperadas en el último momento.

“Entré a la pista corriendo y, encima, en mitad del cambio”, dijo el argentino. “Por mucho que la gente sepa que somos jugadores, me tuve que abrir pasado pidiendo por favor que me dejasen llevarle las zapatillas al recogepelotas para que se las diese a Guido antes de terminar el primer set”.

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