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Diego Schwartzman practica en la pretemporada en Buenos Aires bajo la supervisión de su entrenador Juan Ignacio Chela.

Schwartzman: “La Idea En 2019 Será Mantenerme Arriba”

El argentino hace un balance del 2018 y habla de cómo se está preparando para la próxima temporada.

Diego Schwartzman ingresa a una de las canchas de arcilla del Racket Club en Buenos Aires con el cuerpo estragado a razón de 42 horas de entrenamiento en los últimos ocho días. Aún así, no demuestra síntomas de cansancio. A medida que aumenta el ritmo del peloteo con su compatriota Andrés Molteni, se percibe más intensidad en los golpes del ‘Peque’. El contacto con la pelota suena cada vez más duro. Incluso anula por completo otros sonidos del ambiente: el canto de los pájaros, el murmullo del tráfico vehicular de Palermo y los impactos de jugadores aficionados en canchas aledañas.

El día anterior acumuló un total de dos horas en pista y cuatro en preparación física. Pero mientras pelotea bajo la supervisión de sus entrenadores Juan Ignacio Chela y Leonardo Olguín, el bonaerense de 26 años se esfuerza para que no se noten los sacrificios de la pretemporada que inició el 26 de noviembre. El No. 17 del Ranking ATP es consciente de que si quiere mantenerse en la élite en 2019, no puede dosificarse en ningún momento.

“La verdad es que estoy haciendo todo lo posible para poder seguir mejorando en 2019. Espero que los resultados me acompañen”, dice en conversación con ATPWorldTour.com. Para conseguirlo, está respirando tenis las 24 horas. “Entreno de lunes a sábado. Hago dos turnos el miércoles y uno solo el sábado. El resto de días tengo tres turnos. En las mañanas hago físico y tenis, almuerzo, tomo un pequeño descanso y en la tarde realizo la sesión física más dura del día. En promedio estoy entrenando unas seis horas por jornada”.

Gracias a su devoción por el trabajo, en 2018 ganó en el ATP 500 de Río de Janeiro el título más importante de su carrera (v. a Verdasco), alcanzó su mejor Ranking ATP (el No. 11 en junio), terminó entre los 25 mejores por segundo curso consecutivo, rompió su marca personal de ingresos por premiación en un solo año y superó sus resultados del pasado en grandes escenarios como el Abierto de Australia (p. con Nadal en 4R) y Roland Garros (p. con Nadal en CF).

“Lo mejor que tuvo la temporada fue la regularidad en los torneos más grandes, que son los que más protagonismo tienen porque es donde más puedes subir en el Ranking ATP”, explica Schwartzman. “El mejor partido que tuve en 2018 fue contra Anderson en Roland Garros. Estuve dos sets a cero abajo, él sacó dos veces para partido y lo pude ganar en el quinto set para pasar a cuartos de final por primera vez. Y en la siguiente ronda contra Rafa jugué un partido increíble hasta que llegó la interrupción por lluvia”.

Con Nadal cayó tres veces en total en 2018, incluyendo también la derrota en tercera ronda del Mutua Madrid Open. Su pretemporada en el Racket Club también está marcada por la ilusión de vencer alguna vez al No. 2 del mundo. Pero esta meta no le impidió compartir este miércoles con integrantes de la Rafa Nadal Academy que se encontraban en Buenos Aires brindando clínicas gratuitas en clubes argentinos.

Schwartzman

En general, si acumula más victorias ante tenistas del Top-10 (por ahora cuenta con tres), el cumplimiento de sus metas en 2019 estará garantizado. “El objetivo será terminar dentro de los 15. Y en el transcurso la idea será mantenerme muy arriba en el Ranking o mejorar. Si mejoro un puesto, ya será algo bueno. Para eso será fundamental que me vaya muy bien en Grand Slams. Ojalá que lo pueda hacer. Desde ya estamos pensando en un calendario con algunos torneos más sobre cemento, por lo que quizá en 2019 no participe en Hamburgo y Bastad”.

La raqueta No. 2 de Argentina comenzará 2019 en Sídney, donde aún no registra victorias. Competirá por quinta vez consecutiva en el cuadro principal del Abierto de Australia, antes de entregarse a la superficie de arcilla en la edición inaugural de Córdoba, en Buenos Aires y en Río de Janeiro. Así serán sus dos primeros meses en la próxima temporada. Eso sí, sus partidos en estos torneos ya se están jugando con antelación desde la pretemporada en la que se aferra a un mantra sencillo aunque poderoso: “Siempre se puede mejorar”.

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