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Pablo Andújar alcanzó la cuarta ronda del US Open, donde cedió frente a Gael Monfils.

Andújar: “Ahora Que Estoy A Este Nivel, No Quiero Dejarme Caer”

El español hace balance después de su mejor actuación en un Grand Slam

Si hace apenas dos temporadas a Pablo Andújar le hubiesen dicho que a los 33 años firmaría el mejor resultado de su carrera en un Grand Slam, probablemente le costaría creerlo. Mucho más después de sufrir un calvario de lesiones desde finales de 2015 hasta el comienzo de 2018, que lo mantuvo prácticamente apartado de la competición. En esta edición del US Open, el español firmó su actuación más destacada alcanzando por primera vez la cuarta ronda, donde se despidió a manos de Gael Monfils por 6-1, 6-2, 6-2 en una hora 26 minutos.

Más allá del resultado, el conquense afincado en Valencia se convirtió en uno de los grandes nombres de esta edición en Flushing Meadows. “Las sensaciones son muy positivas”, hizo balance sobre toda su participación en el último grande de 2019. “El partido ante Monfils no tiene que hacerme olvidar el nivel que tuve en los otros tres partidos”, recordó sobre sus victorias frente a Kyle Edmund, Lorenzo Sonego y Alexander Bublik en una semana inolvidable.

“Obviamente, frente a Gael no pude jugar mi mejor tenis, pero delante tenía un rival pletórico, que no fallaba y que ha estado muy sólido”, señaló el español. “No conseguía hacerle daño. Cuando el rival es mejor que tú, simplemente le das la enhorabuena. He intentado en todo momento no bajar la cabeza, que era lo único que creo que me tenía que exigir. Y eso he hecho, pero en todo momento él ha sido superior”, cerró sobre el encuentro de cuarta ronda ante el francés.

No obstante, Andújar volvió a jugar en una pista importante de Grand Slam después de más de cuatro años. La última vez que había ganado un partido en un torneo de esta categoría se remontaba hasta Wimbledon de 2015. El tiempo de espera ha valido la pena, pisando el Estadio Louis Armstrong antes de decir adiós en Nueva York. “Ha sido muy especial”, confesó. “Contra Monfils no he acabado de disfrutarlo mucho, porque no me he visto en ningún momento competitivo contra él”.

Eso sí, el español que se ha garantizado su regreso al Top 50 después de cuatro años aún tuvo tiempo para responder emocionalmente. “En el tercer set, cuando vi que las cosas estaban muy difíciles me decía: ‘Pablo, tío, trata de mirar para arriba, ver que estás en cuarta ronda de un Grand Slam jugando ante un gran rival’. Tenía que valorar esto. Ahí sí que me he dado cuenta”.

Los dolores en el codo parecen aparcados. Las molestias no son suficientes para que Andújar pueda competir al máximo nivel, tal y como se ha demostrado en este US Open, aunque será un compañero de viaje con cuidados especiales en lo que resta de carrera. “Algo noto, pero no tiene nada que ver con lo de antes. Lo tengo inflamado, tengo un poco de líquido en la articulación. Cuando me pongo a entrenar, hago un calentamiento muy específico para el codo. Esto es algo habitual desde que me empezó a doler hasta el final de mi carrera. Es molestia, pero no quita que sea competitivo”, aseguró antes de volver a casa.

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Y ese regreso se produce con una vista optimista, con confianza y ambición de seguir alimentando la buena racha. Andújar no renuncia a nada. “El final no lo veo cerca, siempre y cuando no venga una lesión o no me vea con el nivel adecuado para estar en este tipo de torneos. Después de jugar torneos más pequeños, tener que ganar ranking y ya estoy en un nivel bueno, no quiero dejarme caer. Quiero aguantar el máximo posible”.

Aunque siempre con los pies en el suelo. “Trato de no pensar más allá del próximo año, porque aquí he llegado a octavos. Te puede cambiar la vida en cualquier momento, no pienso más allá. Afronto las cosas así porque después de la lesión del codo tuve una buena lección: tratar de ir día a día”, cerró después de la experiencia más ‘grande’ de su carrera.

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