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Juan Sebastián Cabal & Robert Farah celebran el triunfo en la final de Wimbledon ante Nicolas Mahut & Edouard Roger-Vasselin.

“Siéntanse Orgullosos, Muchachos”: La Emotiva Carta De Giraldo A Cabal & Farah

El ex No. 28 del mundo se dirige a sus amigos y compatriotas a propósito de que hoy se oficializa el ascenso de ellos al No. 1 del Ranking ATP individual de dobles.

Robertico & Cabalito,

Esto es simplemente espectacular. ¡Ahora son los No. 1 en lo que hacen! ¡Qué maravilla! Vívanlo y gócenlo que ya habrá tiempo para otras cosas. Señores, ganaron Wimbledon, con tesón, entrega y valentía. Pusieron toda su voluntad. Qué partidazo. Siéntanse orgullosos, muchachones, lucharon y desearon mucho esto. Hoy reciben lo que merecen, hoy recogen la siembra.

Les cuento que estuve muy emocionado viendo el partido desde Alemania. Lo disfruté mucho. En un momento tuve que irme a entrenar y cuando volví seguían luchando como campeones. Mucha energía transmitían. Había tensión, el entrecejo de Robertico decía mucho. En el 15-40 del cuarto set, estaba ahí, sintiéndolo, viviéndolo con ustedes, como si estuviera en cancha. Bueno, al menos como si estuviera al lado de Fallita en el box. Y saben que no veo muchos partidos. Es más, este fue el único que vi de todo Wimbledon.

Al final, después de ese saque a la T de Cabalito y la mítica volea de dos manos plana de Rob cruzada, ahí estaba yo emocionado. Pero sobre todo ahí estaban ustedes en su momento. ¡¿Cómo no estarlo?! ¡Habían logrado un triplete! Pensaba en un principio que era doblete: ganar el primer Grand Slam en Wimbledon, en esa belleza de cancha, y lograr alcanzar el No. 1. Pero además de todo lo hicieron con semejante partidazo. ¡La soñada, niños!

Creo que ya saben, pero lo voy a repetir. No sé si hace falta o no. Igual lo haré: Para mí, verlos en la cima del ranking de dobles no me causa ninguna sorpresa.

Desde hace años lo tenía claro como el agua. Estaba convencido. Ustedes saben, como cuando se me mete algo a la cabeza y, sobre todo, cuando lo siento. No sé exactamente si les decía: ‘Ustedes “van a ser” o “deben ser” No. 1’. Pero lo tenía claro. Quizás se lo dije muchas más veces a Rob. Como jugador siempre confiaba en mi instinto cuando jugaba con un joven que aún no era figura y salía convencido de que aquel muchacho sería Top-10. Me pasó muchas veces, pues con ustedes igual o más.

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Niños, nos conocemos desde tan pequeños. El primer partido que jugamos en contra fue en Medellín. En 1998, en la Copa Jet. Cabalito estaba cerca a los 12 años, Rob tenía 11 y yo 10. Nos ganaron a mí y a mi compañero con facilidad. Saben que normalmente no me acuerdo de muchas cosas, pero de momentos importantes y que marcan para algo me acuerdo perfecto. De ese día recuerdo hasta el passing de ‘Pecci’ de globo que Sebas le hizo a mi ‘partner’ Carvajal. Fue el primero que me hicieron en mi vida (quizás el único). Ustedes eran muy buenos desde siempre, tenían todo para hacer lo que hoy están haciendo.

Nunca supe si les gustaba del todo que se los dijera. Lo del No. 1. Saben que nunca me quedé callado cuando quería decir algo, era incesante y obstinado. También me llegaron a responder que era difícil. Todos hemos tenido momentos duros. Espectaculares también. Pero la vida ha organizado siempre y sigue organizando. Sólo usa personas, situaciones y coyunturas para diferentes desenlaces y procesos.

Cabal Farah

Entramos casi al tiempo al equipo Colsánitas. Escasos dos años después de ese partido de dobles en Medellín. Y ya llevamos más de 20 años juntos haciendo camino. Lo de Colsánitas es más que impresionante, es un éxito rotundo en todo el sentido de la palabra. Cuántas escenas que se vienen y cuántos momentos… ahora me llega una imagen con 16 o 17 años, corriendo en la pista en Bogotá, gritando que podíamos ser muy buenos, que podíamos lograrlo y cumplir nuestros sueños. Colsánitas, nuestro patrocinador, nos ayudó y la de ahora es una nueva gesta de la que ellos son artífices. Nos apoyaron, nos dieron todo. Hicieron lo mejor que pudieron, y nosotros lo retribuimos con gusto y gracia, con trabajo, grandeza, ética y con lo más importante, según mi perspectiva, con una nobleza y un crecimiento personal notables.

Para ir terminando, quería añadir que no sé si este logro se demoró o no. Igual, esas son pequeñeces. El contenido es que simplemente era cuestión de esperar y trabajar. Como mi frase favorita, era cuestión de permitir que la vida organizara haciendo todo lo que a cada uno le corresponde hacer. Tarde o temprano se les iba a cumplir el sueño. Algo para resaltar, chicos, es que les admiro la capacidad de enfoque y profesionalismo. ¡Cuánto lo mejoraron con lo años! Jejeje. Recuerdo que Robertico se comió las uvas del pasado 31 de diciembre con tanta devoción. Estábamos en el bote en Cartagena, después de un entrenamiento más de pretemporada, y nos fuimos a ver el anochecer y los juegos pirotécnicos que anunciaban el año nuevo.

Ahí descubrí a Robertico muy concentrado con sus doce uvas. En silencio. Y yo sentí que dos de esas uvas para pedir deseos de año nuevo eran: una para ganar un título de Grand Slam y otra para alcanzar el No. 1. Eso percibí. Y como saben, a mí me da una alegría especial que se le haya hecho realidad. A la larga se trata de mi hermano, de alguien con quien he compartido desde los cinco años. Y que mucho me ha enseñado. En este instante me sale destacar, sobre todo, el gran esfuerzo que ha hecho para conseguir sus metas. Su proceso ha sido muy largo y de muchos aprendizajes. El de Cabalito también.

Ranking ATP Individual De Dobles

Por eso estoy tan emocionado por ustedes, mis bellezas tropicales, mis hermanitos. El proceso sigue. Y lo importante ahora es estar vigilante a las lecciones que trae todo esto. Mejor que sean unos actores conscientes y poderosos. Siempre con humildad y conciencia.

Por eso cuando hablamos el domingo por teléfono pregunté cómo estaba el ego, y les dije que ‘pilas, pues’, que lo vigilaran porque el ego aparece por todos lados, es muy listo. Nos reímos cuando me contestaron que precisamente estaban en el aeropuerto haciendo una fila para pedir un impuesto insignificante. Como lo haría una persona común y corriente. Y es que todos somos extraordinarios, pero al fin y al cabo, comunes y corrientes. Nadie es mejor ni peor que nadie, simplemente hacemos nuestro camino.

De eso se trata este nuevo reto. Es un logro espectacular el que han alcanzado. Pero no olviden que primero va la persona y luego el deportista. Ojalá lo recuerden siempre. Para eso tienen muchas herramientas que han ganado en este proceso. Espero también que sigan influyendo positivamente en otras vidas y, claro está, en las de ustedes mismos. Eso es lo más importante.

¡Los quiero y muchas gracias por todo!

Santi.