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Federer saluda al público tras su primer partido en la cancha central, mientras Sampras se marcha.

Hace 15 Años Federer Destronó A Sampras

El suizo dio la sorpresa de Wimbledon 2001 superando al siete veces campeón por 7-6(7), 5-7, 6-4, 6-7(2), 7-5. Partido histórico.

El lunes 2 de julio del 2001, Roger Federer quería convertirse en el cuarto adolescente en vencer a Pete Sampras en torneos de Grand Slam y en el primer verdugo del norteamericano en Wimbledon desde 1996. Tenía 19 años y 10 meses. Y muchas ganas de hacer historia.  

La hazaña era improbable para el resto del mundo. Sampras acumulaba 56 victorias en los últimos 57 encuentros en Wimbledon, sumando 31 victorias de forma consecutiva. Federer ocupaba el puesto No. 15 en el ranking, y ostentaba apenas un título conseguido en Milán.

Además, nunca había jugado en la cancha central del All England Club, mientras que Sampras acumulaba siete finales ganadas en esa misma cancha. Pete era su ídolo de infancia, le llevaba 10 años y 62 títulos en el ATP World Tour.

Cuando el norteamericano tenía la edad de Roger en 2001, ya había alzado ocho trofeos de campeón. Cuando Sampras se consagró campeón del US Open 1990, Federer aún estaba lejos de decidir entre tenis, fútbol y hockey. Ese 2 de julio del 2001 se enfrentaron: un rey saliente y uno en potencia. 

“Roger Federer to serve”, anunció el juez sueco Mohamed Lahyani por los altoparlantes y un segundo después se escucharon unos aplausos tímidos de la tribuna celebrando un ace del suizo. Su único público garantizado lo conformaban su entrenador Peter Lundgren y su novia Mirka Vavrinec, de entonces 22 años.

 

En términos generales fue un partido parejo, en el que el suizo ganó apenas 10 puntos más que el norteamericano (190/180) y en el que conectó un ace menos (25/26). Federer se impuso 7-6(7) en el primer parcial luego de 46 minutos y de salvar un set point en el 5-6 del tie-break.

El norteamericano, entonces No. 6 del mundo, se impuso luego 7-5 en 47 minutos, tras concretar el primer quiebre del partido en el undécimo game. Entre ambos ya se habían generado 16 opciones de ruptura. El game decisivo del tercer parcial se disputó en el 4-4: Sampras desaprovechó un 40-15 con el saque y falló un smash en la red con ventaja para el suizo, que cerró el set con un ace en el juego siguiente. 41 minutos necesitó.

Pete Sampras forzó un quinto set luego de imponerse 7-6(2) en el cuarto en 44 minutos. Federer apenas arrastraba un récord de 3-1 en partidos de cinco sets. 31-13 era el historial de Pete en ese mismo escenario. Una vez más, la hazaña era improbable.

El momento más dramático se disputó en el 4-4, 30-40 con el servicio de Federer, quien demostró en ese punto de quiebre en contra sus nervios de acero. Hizo saque y red, recogió una bola baja en el camino y conectó un winner de volea cuando Sampras intentó atacarlo al cuerpo con un planazo de revés. “¡Come-on!”, gritó apretando el puño. Volvió a celebrar minutos después al ganar el segundo break point en la red.

El undécimo juego, el último del partido, fue un monólogo del suizo. Winner cruzado de devolución con su revés, dos errores de volea de Sampras tras dos restos bajos y un winner paralelo de devolución con su derecha que le dio el triunfo que celebró en el piso llorando. Aclaremos: en el primer match point, conectó un passing shot.

Fue la victoria más ruidosa de su carrera hasta ese momento. Ese mismo año ya había superado al No. 7 Yevgeny Kafelnikov (Milán), al No. 8 Alex Corretja (Rotterdam) y al No. 2 Marat Safin (Roma). Pero derrotar a Sampras en Wimbledon tuvo más impacto. “Cambio de guardia”, tituló al día siguiente Sports Illustrated, usando el adjetivo ‘destronado’ en la crónica del partido.

Demostrar que ganarle al rey no fue fortuito sino producto de su talento no fue tan fácil. De hecho, cayó en cuartos de final de ese torneo ante Tim Henman. Y en siete torneos disputados el resto del año, perdió cuatro veces en su partido de estreno, en todas las ocasiones con rivales por fuera del top-35. Los títulos vinieron después: tres en 2002, siete en 2003… crecimiento exponencial.

Su talento fue indiscutible desde que empezó el profesionalismo en 1998. El 2 de julio del 2001, sin embargo, dejó ver un poco lo grande que sería. Dio una pista. Ese día ganó el primer partido más importante de su carrera.

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