Yannick Hanfmann saltará a la Rod Laver Arena este miércoles para afrontar uno de los momentos que cualquier tenista puede soñar: enfrentarse al No. 1 del mundo Carlos Alcaraz en uno de los mayores escenarios del circuito como el Abierto de Australia. Pase lo que pase en la segunda ronda, Hanfmann se marchará feliz de Melbourne.
Todo empezó cuando Emil Ruusuvuori fue baja del primer Grand Slam de la temporada. Hanfmann, que debía participar en la previa, accedió de forma directa al cuadro principal y, de repente, se encontró con una semana más de preparación por delante. El jueves, nublado y sin demasiadas expectativas, se acabó convirtiendo en un día que recordará para siempre.
Hanfmann estaba en Melbourne con su pareja, Sofie, su hermana, Ini, el prometido de Ini y algunos amigos más. Cuando se levantaron por la mañana decidieron alquilar un coche y desplazarse hasta un parque de animales y luego hasta Red Bluff Lookout, una preciosa zona de acantilados que se encuentra a menos de una hora de Melbourne Park.
“Es precioso. Tuvimos mucha suerte”, reconoció el alemán a ATPTour.com. “Fuimos en coche hasta el parque de animales. Estaba lloviendo y nos vinimos un poco abajo, luego el tiempo fue mejorando. Hacía mucho viento, así que quizás se llevó las nubes. El parque de animales era muy bonito, vimos koalas, quokkas, wallabies y canguros. Fue muy bonito”.
Pero fue el preámbulo de algo aún más especial. Hanfmann y sus acompañantes prepararon un picnic, cuando el No. 102 del PIF ATP Rankings cayó en la cuenta: no había mejor ubicación para algo que llevaba tiempo deseando hacer.
“Sabía en ese momento que quería hacerlo y le dije a mi hermana y su prometido que podrían ir al baño”, relató Hanfmann, que a continuación pidió matrimonio a Sofie. “Fue muy bonito. Ella estaba muy feliz”.
El viaje del alemán de 34 años en Las Antípodas sólo acababa de empezar. Unos días después registró su segundo triunfo en el cuadro principal del Abierto de Australia frente a Zachary Svajda, según el índice de victorias y derrotas Infosys ATP, que le dio un billete para citarse con Alcaraz.
“Es una sensación muy buena. Tenía la sensación de que quizás las cosas iban a salir bien, pero nunca sabes”, confesó Hanfmann. “Estoy sentado aquí y es una buena sensación”.
No será la primera vez que juegue frente a Alcaraz. Su primer duelo se remonta a 2019, cuando el español tenía 16 años, en un torneo ATP Challenger. “Jugué con él en Sevilla en la sesión de noche y perdí 7-6, 7-6”, recordó Hanfmann. “Estaba con la que ahora es mi prometida, con Sofie, y dijimos que ese chico era muy bueno, y ahora es el No. 1 del mundo”.
“En ese momento, ya era muy ambicioso. Creo que él estaba muy motivado, centrado y metido. Puedes ver esa determinación y el juego… Era un poco más pequeño. Su saque no era tan bueno, pero ya metía muchas pelotas. Jugaba con peso. No creo que yo jugara un mal partido y perdí contra un chico de 16 años, así que algo ya pasaba ahí. Y en un primer momento pensé: ¿Cómo puedo perder? Pero luego unos años después, tiene sentido”.
Alcaraz domina el Lexus ATP Head2Head por 1-0, pero Hanfmann ha introducido diferentes elementos en su juego desde que empezó a trabajar con su nuevo entrenador, Petar Popovic, en 2025.
“Obivamente, es un gran trabajador, también un fanático total del tenis. Sabe mucho, ve todo [los partidos]. Tiene mucha experiencia con diferentes jugadores y personalidades también”, apuntó Hanfmann. “Puedo aprender mucho de él. Cambiamos mi saque y ha sido un gran cambio, ha marcado la diferencia en los últimos meses, porque el saque es importante en nuestro deporte. Cambiamos la técnica un poco, así que ha ido muy bien. Hasta ahora, muy bien”.
Esta no será la primera vez que Hanfmann se enfrenta a un rival top en un gran escenario, pero no lo hace menos especial.
“Tengo 34 años. He jugado muchos de ellos al inicio del torneo. Me gustaría jugarlos más adelante”, advirtió el alemán. “Me digo: Vale, en algún momento vas a derrotarlos. Es difícil batir a estos jugadores. Pero está claro que es un gran partido… es algo muy grande, ¿verdad? Por eso nos dedicamos a esto”.