Carlos Alcaraz aterriza en Australia con un mensaje nítido desde su primera rueda de prensa: continuidad, foco y ganas de competir. El español inicia el primer Grand Slam del año desde la convicción de que el trabajo realizado durante la pretemporada va en la dirección correcta.
Preguntado por su preparación y por la manera en la que ha encarado las últimas semanas de trabajo, Alcaraz insistió en que no ha habido grandes alteraciones en su día a día, más allá de afinar los detalles que ya venía persiguiendo, a pesar del cambio de entrenador: de Juan Carlos Ferrero a Samuel López en solitario, con el que ya había trabajado el curso pasado.
“Está todo prácticamente igual”, dijo el murciano. “Obviamente, es un cambio de de entrenador principal y cada uno tiene tiene sus pensamientos y su manera de de trabajar”, añadió el No. 1 del PIF ATP Rankings. “Yo ya vengo trabajando desde hace un año con Samu, así que conozco muy bien su forma de entender este deporte. No ha cambiado nada en la rutina de entrenamientos de esta pretemporada”.
“Hemos intentado llevar a cabo estas semanas lo que queríamos trabajar los dos de cara a este año”, aseguró el campeón de seis grandes. “Me siento muy, muy bien con ello”.
Más allá de lo puramente técnico, el murciano volvió a subrayar un aspecto que considera determinante en su evolución: la manera de afrontar los partidos y sostener la intensidad de principio a fin.
“Sobre todo, es la manera de no perder el foco y seguir manteniendo la misma intensidad durante todo el tiempo. Es algo que llevo trabajando mucho los últimos años, haciendo bastante hincapié en ello”.
Ya con la mirada puesta en la competición, Alcaraz habló de su debut en el torneo y de lo que supone arrancar un Grand Slam frente a un jugador local, un escenario habitual en Melbourne.
“Bueno, debutar en un grande, el primer partido oficial de este año, con alguien del mismo sitio, en este caso con un australiano, sé que la gente estará de su lado, pero yo tengo muchísimas ganas de empezar ya a competir”.
Alcaraz, que arrancará este próximo domingo frente al local Adam Walton, también reconoció haber mirado el cuadro por encima, aunque sin que ello condicione su preparación diaria.
“Sinceramente, sí que he visto quién va un poquito por mi lado, pero no le intento no prestar mucha atención a a ello”.
Su enfoque, como explicó, está totalmente centrado en el primer partido.
“Intento verme a mí mismo en pista delante de de Walton. Ya he jugado previamente con él, aunque fue en hierba, pero ya hemos jugado”.
Con ese punto de partida, Alcaraz afronta Australia con la intención de situarse mentalmente en el presente y avanzar paso a paso.
“Así que intento ponerme en la situación ya y estoy con muchas ganas de ver si voy avanzando”.
Melbourne vuelve a marcar el inicio del camino. Y Carlos Alcaraz lo hace desde la calma, la continuidad y una idea que se repite en cada respuesta: foco, intensidad y ganas de competir desde el primer día.