Carlos Alcaraz ya está en marcha en el Abierto de Australia. Su debut ante Adam Walton se resolvió en tres sets (6-3, 7-6(2), 6-2), pero el estreno dejó claro desde el primer momento que Melbourne no concede transiciones suaves. Primer partido oficial del año, regreso a la competición tras varios meses sin competir y primer examen real en un Grand Slam que siempre le ha exigido un punto extra.
El murciano asumió desde el inicio que no sería un partido cómodo. Walton elevó el nivel, sostuvo el ritmo y obligó a Alcaraz a competir con atención constante, especialmente en un segundo set que se estrechó mucho. El español respondió con madurez, aceptando el contexto y gestionando un encuentro que le sirvió como primera referencia real de dónde está su tenis a comienzos de temporada.
“Fue, diría, un partido difícil para mí”, aseguró el No. 1 del PIF ATP Rankings. “En el primer set solo hubo un break. Fallé solo dos primeros saques. Creo que él estaba jugando realmente bien, muy sólido. Estaba intentando encontrar la posición para atacar cada vez que podía”.
La exigencia aumentó con el paso de los juegos. Walton encontró más espacios para ser agresivo y el partido obligó a Alcaraz a ajustar su foco, especialmente en un momento concreto con su servicio.
“Luego, en el segundo set, creo que encontró más espacios para ser agresivo. Yo estaba jugando un buen tenis. Simplemente perdí un poco el foco en ese juego con mi saque. A partir de ahí fue más complicado para mí”.
Pese a ello, el balance fue positivo. No tanto por el marcador como por la capacidad de competir desde el primer día y responder mentalmente a un escenario que ya exigía tensión real.
“En general, estoy contento”, reveló el campeón de seis títulos grandes. “Para ser honesto, estaba preparado para una buena batalla. Al mismo tiempo, fue un poco inesperado para mí el nivel que él mostró. Tuve que gestionarme para estar listo para esa batalla. Estoy contento con el nivel del primer partido de la temporada”.
Uno de los ejes del estreno estaba marcado de antemano: cómo responder en el primer partido oficial del año tras un parón prolongado. Alcaraz explicó con detalle qué es lo que más cuesta en ese regreso a la competición real, más allá del tenis puro.
“Sobre todo, el ritmo de competición, el ritmo de competición es lo que más cuesta”, dijo el español. “El hecho de jugar con público… ya lo había hecho por ejemplo con De Miñaur días antes”.
Para el murciano, el principal reto no está solo en golpear la pelota, sino en todo lo que rodea al contexto competitivo.
“Entonces eso es lo más complicado, lidiar con ello mentalmente, físicamente, el conocer de tu cuerpo lo que va pasando en todo momento y saber cómo lidiar en ciertas situaciones, saber cómo manejarlas y el nivel en el que tienes que jugar. Para mí eso es lo más complicado de cara a empezar los primeros partidos del año y que poco a poco seguro que lo iré cogiendo”.
En ese sentido, Alcaraz destacó especialmente su comportamiento en pista como uno de los grandes objetivos cumplidos en este debut.
“Creo que golpeé bien la bola”, avisó. “Puede ser mejor, seguro. Estoy contento porque creo que las cosas que tenía que hacer, las hice bastante bien a nivel personal: comportarme bien, mantener una buena mentalidad todo el tiempo, intentando pensar siempre en positivo. Creo que lo hice bastante bien, y ese era uno de los principales objetivos para mí al llegar a este partido”.
Con margen de mejora evidente, el murciano asume que el crecimiento llegará partido a partido.
“Luego, en términos de nivel, táctica o de todo en general, sé que tengo muchas cosas que mejorar en la próxima ronda si quiero seguir avanzando”.
El calendario también le ofrece un pequeño respiro poco habitual en Australia: dos días completos de descanso tras la primera ronda, algo que Alcaraz ya tiene planificado.
“Mañana seguro que no voy a descansar, mañana tenemos ya planificado el entrenamiento por la mañana, intentaré sacar algo de tiempo para jugar al golf, vamos a ver si me da la vida. Ahora vienen dos días que son muy necesarios, muy importantes para intentar recuperar y estar lo mejor posible de cara para el siguiente partido, así que haremos lo que podamos para ello”.
Otro de los puntos destacados del estreno fue el saque, un golpe sobre el que Alcaraz viene trabajando desde hace tiempo y con el que se sintió especialmente cómodo en su primer partido oficial del año.
“Sí, la verdad es que yo creo que ha ido muy bien, es más, diría que ha sido una de las mejores cosas de las que he hecho hoy en el partido, o al menos esa es mi sensación en cuanto a golpes”.
El murciano explicó que no se trata de un cambio radical, sino de una evolución progresiva.
“Algo que al final para mí no ha sido un cambio en el que hayamos meditado, en el que no hayamos sentado, ya hemos dicho que tenemos que cambiar la mecánica del saque. Como he dicho, yo creo que los jugadores vamos haciendo pequeños cambios unos mismos y poco a poco me fui encontrando muy cómodo con esta mecánica y este movimiento de saque”.
La clave, según Alcaraz, está en la naturalidad.
“Encontrando al final el objetivo final que era hacerlo sin fuerza, con mucha calma y mucha tranquilidad en el movimiento y lo conseguimos de esta manera, me siento cómodo y yo creo que el partido ha sido un gran arma que poco a poco iré mejorando, pero hasta el día de hoy estoy contento con ello”.
Alcaraz jugará su segundo partido en Melbourne el próximo miércoles ante Yannick Hanfmann.