Wimbledon ocupaba un lugar especial en el corazón de Roger Federer mucho antes de que el suizo levantase su primer título en el All England Club en 2003. Un buen motivo para ello lo encarnaba el miembro del ATP No. 1 Club Pete Sampras, campeón del torneo en siete ocasiones — un récord que Federer terminaría rompiendo con ocho copas individuales masculinas sobre el césped de Londres.
"Wimbledon es especial para mí debido a Pete Sampras", dijo Federer en el Episodio 3 del documental ACES: El ATP No. 1 Club. "Me enamoré de su tradición, de su historia. Solía bromear diciendo: 'Dios mío, he ganado Wimbledon'. Me dejaba caer sobre las rodillas y decía 'Oh, Dios mío, he ganado', como lo haría Bjorn Borg".
Federer también igualaría el récord de Borg con cinco títulos de Wimbledon consecutivos — pero antes necesitó evitar que Sampras lograse ese mismo hito.
Federer y Sampras apenas disputaron un duelo Lexus ATP Head2Head a lo largo de sus carreras, pero ese duelo de 2001 tuvo lugar en un escenario mágico: la Centre Court de Wimbledon.
Federer, con apenas 19 años, afrontaba su tercera participación en el Grand Slam de césped. Siendo cabeza de serie por primera vez en un major, logró sus primeras victorias en el césped del torneo durante esa quincena. El primer sembrado Sampras, con cerca de 30 años, buscaba igualar el récord de Borg con cinco títulos consecutivos en Wimbledon y extender su plusmarca de siete copas en Londres.
En su primera visita a la Centre Court, Federer se presentó ante el mundo con una victoria por 7-6(4), 5-7, 6-4, 6-7(2), 7-5 que terminó con el dominio de Sampras en Londres. Aunque el estadounidense había elogiado el juego de Federer antes del partido, salió de la pista conociendo el arsenal completo que había al otro lado de la red.
"Roger me sorprendió cuando nos enfrentamos en ese partido. Era rápido, potente, tenía todos los golpes", recordó Sampras en el documental. "Me encontré con la horma de mi zapato en ese partido".
En ese momento, expertos y aficionados se apresuraron a medir el significado de ese resultado: el campeón masculino más prolífico de la historia de Wimbledon derrotado por una habilidosa estrella emergente. El tiempo demostraría que hasta el relato más emocional de aquel partido fue incapaz de reflejar su magnitud en la historia del deporte.
Sampras supo haberse encontrado con algo especial aquel día, pero ni siquiera el estadounidense pudo predecir cómo sería la carrera de Federer.
"Yo estaba entrando en una edad y pienso que aquello fue el paso del testigo, quizá", reflexionó. "Recuerdo salir de pista pensando: 'Este chico es muy especial, es algo diferente. Y lo era".
Sampras se retiró el año siguiente tras ganar el US Open 2002. En 2003, comenzó el reinado de Federer en Wimbledon. En 2004, ese reinado se extendió al PIF ATP Rankings.
Cuando Federer derrotó a Juan Carlos Ferrero en las semifinales del Abierto de Australia 2004, selló su debut como No. 1 mundial.
"Caí sobre mis rodillas pensando que lo había logrado", recordó. "La gente del estadio no sabía lo que significaba ser No. 1 del mundo para mí, pero tanto yo, como los miembros de mi equipo y mi familia lo sabíamos".
"Fue un momento inmenso convertirme en No. 1 por primera vez, era el primer suizo en conseguirlo. No podía sentirme más feliz. Ser el No. 1 del mundo, de esto están hechos los sueños".
En aquel momento, Sampras ostentaba el récord de semanas en la cima del PIF ATP Rankings con 286. Tras quedarse con 285 semanas durante más de dos años, Federer logró superar a Sampras y hacerse con el récord histórico en 2012. Roger terminaría con 310 semanas en la cima, pisando la cumbre por última vez en 2018. Ese récord permaneció vigente hasta 2021, cuando Novak Djokovic lo superó camino de sus 428 semanas en el No. 1.
Al menos, queda un récord de No. 1 que Sampras sigue conservando, incluso tras la era del Big Three: sus seis cierres consecutivos de año como No. 1, entre 1993-98.