El Swiss Indoors de Basilea tiene un ambiente diferente este año, lo que está dando lugar a otra edición memorable de este histórico torneo ATP 500.
A medida que la temporada 2026 se acerca a su final, el St. Jakobshalle ha vibrado con la expectación desde los primeros días de la fase clasificatoria. El regreso de Novak Djokovic a Basilea después de 15 años ha añadido protagonismo e intriga; la despedida de Stan Wawrinka ha dado a la semana un componente emocional especial, y una talentosa nueva generación garantiza que haya mucho por lo que ilusionarse más allá de las leyendas.
“Es una gran combinación para nuestros aficionados”, declaró Patrick Ammann, director general del torneo, a ATPTour.com. “Por un lado, está Novak, que regresa a Basilea por primera vez desde 2011 y sigue compitiendo al más alto nivel. Por otro, tenemos a la próxima generación, con jugadores como Rafael Jodar, Ben Shelton, Arthur Fils y Holger Rune, que representan la nueva era de este deporte".
“Con la Carrera a Turín entrando en sus últimas semanas, cada partido aquí tiene un peso adicional, y eso es precisamente el tipo de tenis que la gente quiere ver”.
La PIF ATP Live Race To Turin se ha convertido en una de las grandes historias en Basilea y en el torneo ATP 500 que se disputa simultáneamente en Viena. Djokovic llegó a Suiza en el puesto 11 de la clasificación en vivo, con el objetivo de reforzar sus opciones de clasificarse por decimonovena vez, un récord, para las Nitto ATP Finals. Aunque el serbio de 39 años está a 319 puntos de Jódar, noveno clasificado y dueño de la última plaza de acceso, tiene una oportunidad importante de recortar distancias tras la derrota del español en la segunda ronda del jueves.
Sin embargo, el corazón emocional del torneo ha pertenecido hasta ahora a Wawrinka. El tres veces campeón de Grand Slam y antiguo número 3 del PIF ATP Rankings recibió un homenaje a la altura de su trayectoria durante la ceremonia del Súper Lunes, antes de que el jugador de 41 años saltara a la pista para disputar el último partido de su carrera. El público local lo animó con entusiasmo frente a Jiri Lehecka y, aunque el resultado fue adverso para el suizo, el ambiente fue inolvidable.
“Antes del punto de partido, esperamos sacar un ace”, bromeó Wawrinka. “Pero también miramos por última vez al público, contemplamos el ambiente, grabamos y hacemos capturas de todo lo que está sucediendo. Intentamos capturar esta energía que tengo la suerte de recibir. Lo que más me ha gustado de mi carrera ha sido vivir emociones en la pista”.
Dentro del St. Jakobshalle, es fácil comprender a qué se refería. Las luces brillantes de la pista central iluminan la superficie azul y rápida, mientras las gradas que la rodean quedan sumidas en una oscuridad casi total que dirige todas las miradas hacia cada intercambio. Los grandes saques retumban en el recinto y los potentes golpes de fondo resuenan por todo el estadio, de dimensiones compactas.
Stan Wawrinka en acción frente a Jiri Lehecka en Basilea. Foto: Swiss Indoors Basel
Las gradas han estado llenas durante toda la semana, incluso en la fase clasificatoria, con los aficionados suizos aportando un inconfundible entusiasmo local al espectáculo.
Shelton ha sido uno de los encargados de darles motivos para celebrar. El primer cabeza de serie participa en Basilea por tercer año consecutivo, después de alcanzar la final en 2024, y no tardó en encontrar su ritmo el martes por la noche. El estadounidense conectó 44 aces en una victoria en tres sets frente a Aleksandar Kovacevic, una demostración de cómo las condiciones bajo techo del torneo pueden convertir el saque en un espectáculo por sí mismo.
“Disfruto jugando y compitiendo aquí”, afirmó Shelton. “Creo que es uno de los mejores torneos ATP 500. El público es muy bueno. El ambiente es fantástico, con la pista iluminada y todo lo que la rodea a oscuras. Creo que es algo atractivo y único entre los torneos que disputamos”.
Este ambiente forma parte de una tradición que se remonta a 1970. A lo largo de las décadas, Bjorn Borg, Ivan Lendl, John McEnroe, Stefan Edberg, Boris Becker, Pete Sampras, Djokovic, Juan Martín del Potro y Roger Federer han levantado el trofeo, mientras que el torneo forma parte de la serie ATP 500 desde 2009. Su historia le da a Basilea un carácter especial; su cuadro actual garantiza que la historia siga avanzando.
Además, el futuro también recibe impulso fuera de la pista central. La nueva Next Gen Fan Zone invita a los niños a interactuar con el tenis mediante una minipista, un desafío de “golpe imposible” y pruebas de velocidad de saque. Es una incorporación apropiada para un torneo en el que el brasileño Joao Fonseca, integrante de #NextGenATP, conquistó su primer título ATP 500 el año pasado.
“Queremos que los jóvenes vivan el tenis en directo y sientan que este torneo también les pertenece”, explicó Ammann. “En la Next Gen Fan Zone pueden participar activamente dentro del recinto, con una minipista, un desafío de golpe imposible y una medición de la velocidad del saque".
“Esto forma parte de una estrategia más amplia. Gracias, entre otras iniciativas, a nuestro programa nacional de desarrollo juvenil, ‘Next Gen – Race to Swiss Indoors’, la nueva zona ya ha tenido una enorme acogida durante los primeros días del torneo”.
Y eso es lo que hace que Basilea se sienta tan viva esta semana: se celebra el pasado, el presente está lleno de retos y la próxima generación ya se siente como en casa. Bajo las luces del St. Jakobshalle, las tres generaciones forman parte de un mismo espectáculo.