Ganar un ATP Masters 1000 es un logro reservado para muy pocos en la historia de nuestro deporte. Ganar uno sin perder games de servicio es una hazaña tan esquiva e improbable que sólo tres jugadores han podido conseguir.
El primero en demostrar que era posible fue Roger Federer en Cincinnati 2012. Al salvar los tres break points que enfrentó durante la semana y al ganar los 47 games de saque que disputó, se convirtió en el primer jugador en la historia de los Masters 1000 (categoría creada en 1990), en ganar un evento de este nivel sin sufrir quiebres.
Tres años después, en el mismo torneo, volvió a hacerlo casi igual: salvando los tres break points que enfrentó en la semana, sin perder sets y venciendo a Novak Djokovic en la final.
Durante esa semana en Cincinnati, además de ganar los 49 games de saque que disputó, Federer estrenó con éxito su famosa táctica ultraofensiva al resto, conocida como Sneak Attack By Roger (SABR), avanzando rápidamente hacia la red justo antes del saque del rival. Así, haciendo resto y red, pudo quebrar en once ocasiones en esa edición.
Tuvieron que pasar tres años para que se volviera a presentar un campeón sin sufrir quiebres en Masters 1000. Fue Alexander Zverev en Madrid 2018, cuando solo enfrentó un break point en la semana (contra Leonardo Mayer) y lo salvó exitosamente días antes de quedarse con el título en la Caja Mágica.
Fue tan contundente el alemán que, además de ganar los 48 juegos al servicio que disputó, su mayor tiempo en pista fue de una hora y 18 minutos, tanto en cuartos (v. a Isner), como en la final (v. a Thiem).
El siguiente que pudo replicar la misma fórmula fue Novak Djokovic, meses después en el Rolex Shanghai Masters. El serbio levantó los cuatro break points que enfrentó en la semana: dos contra Marco Cecchinato en octavos, uno contra Kevin Anderson en cuartos y uno más en la final ante Borna Coric.
El entonces No. 3 del PIF ATP Rankings fue tan categórico que en semifinales llegó a vencer a Zverev en 60 minutos y apenas cediendo tres games. En total, ganó los 47 games de saque que disputó en la semana.
Desde entonces, nadie más ha podido conquistar un ATP Masters 1000 sosteniendo todos los games de saque del torneo.