David Goffin, una presencia constante en la élite del ATP Tour durante más de una década, puso fin a su destacada carrera este jueves ante su público en Bruselas.
Más de 18 años después de conseguir su primer punto en el PIF ATP Rankings y 12 años tras conquistar su primer título en el circuito en Kitzbühel, Goffin cayó ante Alex Michelsen en el torneo ATP 250, cerrando así su trayectoria profesional.
"Estoy orgulloso de toda mi carrera. Lo di todo para intentar alcanzar mis objetivos", declaró Goffin a ATPTour.com antes del torneo. "Me siento orgulloso de la actitud que mantuve siempre ante las dificultades que surgieron a lo largo de mi carrera. Estoy orgulloso de mis victorias y de los rivales a los que logré vencer".
"Hay muchas cosas de las que me siento realmente orgulloso. Pero, al final, no tengo remordimientos; lo di todo hasta el último momento".
Fue el capítulo final de una carrera sobresaliente para el tenista belga, quien redefinió lo que era posible para los jugadores de su país. Logró varios hitos históricos: fue el primer belga en entrar en el Top 10 del ranking ATP, en clasificarse para las Nitto ATP Finals, en derrotar a un No. 1 del mundo y en alcanzar una final de un torneo ATP Masters 1000.
Goffin, que llegó a ocupar el puesto No. 7 del ranking mundial, conquistó seis títulos en el ATP Tour. Sin embargo, más impresionante que su número de títulos fue su regularidad: terminó siete años consecutivos (2014-2020) dentro del Top 25 mundial, plantando cara a algunos de los mejores jugadores de la historia de este deporte.
A sus 35 años, Goffin logró al menos una victoria en sus enfrentamientos Lexus ATP Head2Head contra Novak Djokovic, Rafael Nadal, Roger Federer, Stan Wawrinka, Daniil Medvedev y Carlos Alcaraz.
El momento más destacado de su carrera llegó en las Nitto ATP Finals de 2017, donde derrotó a Nadal en la fase de grupos y a Federer en las semifinales, alcanzando así el partido por el título en Londres, en el que cayó ante Grigor Dimitrov. Federer ganó 10 de sus 11 enfrentamientos Lexus ATP Head2Head contra Goffin, pero no aquel duelo en el O2, uno de los escenarios más importantes de este deporte.
Tras empezar a jugar al tenis con su padre a los seis años y ver en Federer a un referente, Goffin ha recorrido un largo camino desde Rocourt, en Bélgica.
"Una versión más joven de mí mismo diría que es una carrera bastante buena, con emociones intensas vividas en escenarios impresionantes —como estadios llenos de público— y en la Copa Davis que disputé", comentó Goffin. "Espero que el David de aquel entonces se sintiera impresionado".
Lo mismo opinan sus compañeros en el ATP Tour. Goffin ha servido de ejemplo para las generaciones actuales y futuras de tenistas belgas, incluido el jugador con el que compite esta semana en el cuadro de dobles en Bruselas: Raphael Collignon.
"Creo que David es un gran campeón. Tenerlo en nuestro país es una fuente de inspiración para los más jóvenes, les ayuda a creer en sus sueños, porque él logró cosas increíbles", señaló Collignon. "Llegó a estar entre los 10 mejores del mundo y venció a los tres grandes, Federer, Nadal y Djokovic. Es nuestra mayor inspiración y, para mí, es un enorme honor jugar hoy a su lado en la modalidad de dobles”.
Pero no se trataba solo del desempeño de Goffin en la pista. El belga siempre dio un ejemplo positivo fuera de ella y era muy apreciado en el vestuario.
Tras la pandemia de COVID-19, Goffin participó en la edición de 2021 del torneo de Doha. Mientras él entrenaba, otro jugador llegó a la pista contigua; solo un alambrado los separaba. El jugador, con una amplia sonrisa en el rostro, exclamó: "¡David Goffin, amigo!".
Era Roger Federer.
Goffin dejaba que su raqueta hablara por él, pero también se ganó el respeto de sus compañeros por la forma en que trataba a quienes lo rodeaban.
"Todo el mundo quiere jugar un buen tenis, pero creo que lo más importante es que te reconozcan como una buena persona", señaló Collignon. "David es una gran persona; siempre es el primero en darme algún consejo, en intentar actuar como mentor. Y creo que su juego habla por sí solo. Es un jugador increíble. Fue un placer crecer viéndolo jugar”.