23 de julio de 2006. Un futuro campeón lograba su primera corona.
Novak Djokovic apenas tenía 19 años pero ya mostraba destellos del talento que le acabaría llevando a la cima del tenis masculino. Previamente en 2006, el serbio había irrumpido en el Top 50 y disputado los cuartos de final de Roland Garros, consolidándose como una de las grandes estrellas emergentes del vestuario.
Sin embargo, todavía tenía una misión por cumplir: el primer título ATP Tour.
Esto cambió en julio de 2006 en Amersfoort (Países Bajos). Con una enorme confianza en arcilla, Djokovic había llegado hasta la cuarta ronda de Wimbledon unas semanas atrás e ingresó en el torneo como tercer cabeza de serie y No. 36 del PIF ATP Rankings.
El balcánico ascendía a toda velocidad, pero nunca había disputado una final en el circuito. En Amersfoort, cambió esa realidad de manera drástica. Djokovic no entregó una sola manga en sus tres primeros partidos, apartando a Boris Pashanski, Tomas Zib y Marc Gicquel para confirmar una gran transición de la hierba de Wimbledon a la arcilla neerlandesa.
El gran examen para el serbio llegó en las semifinales ante el primer sembrado Guillermo Coria, ocho veces campeón sobre arcilla y uno de los jugadores más dotados del circuito en la superficie. Djokovic dominaba 6-2, 1-0 antes de que Coria se retirase, abriéndose paso hasta su primera final ATP Tour.
Al otro lado de la red se encontraba Nicolás Massú. El chileno, cuarto favorito, era un gran jugador de arcilla. Había levantado el trofeo de Amersfoort en 2003 y llegó al partido por el título habiendo disputado ya tres finales de tierra batida en la temporada. Sin embargo, Djokovic en ningún momento pareció superado por la situación.
En una final repleta de tensión, el serbio fue desafío desde el principio. Djokovic no logró convertir dos pelotas de set sobre el servicio de Massú con 5-6 en la manga inicial. Después, se vio con una desventaja de 0/3 en el tiebreak. Sin embargo, Djokovic respondió bajo presión con la compostura que definiría su carrera, ganando siete de los siguientes nueve puntos para recuperar el control.
Tras lograr una rápida rotura en el segundo set, Djokovic mantuvo la calma para vencer 7-6(5), 6-4 con su segundo punto de campeonato, cuando una derecha de Massú se marchó por el fondo de la pista.
"Recuerdo que fue un partido realmente ajustado", dijo Massú a ATPTour.com. "Tuve opciones en el primer set. Dominé 3/0 en el tiebreak del primer set, pero él mostró una gran personalidad en ese momento. Tenía un talento y una capacidad de sacrificio increíbles, también era divertido, un jugador muy completo. Tenía mucho corajes para los momentos importantes a esa edad".
Massú había firmado una de sus mejores temporadas sobre arcilla en 2006, llegando a cuatro finales y ganando un título, pero se encontró con la mentalidad de Djokovic.
"Ese año jugué muy bien sobre tierra batida. Era uno de los jugadores con más victorias en la superficie, jugué cuatro finales. Llegué a ganar una, así que estaba jugando a buen nivel. El partido fue apretado, lo que me sorprendió fue el coraje que tenía con 19 años para resolver situaciones en momentos importantes. Más allá del tenis, que también era increíble", dijo Massú.
La victoria llevó a Djokovic al Top 30 del PIF ATP Rankings por primera vez, pasando del No. 36 al No. 28 mundial. El serbio no ha salido de ese grupo desde entonces.
Esta irrupción se produjo menos de dos años después de que Djokovic debutase en el circuito en Bucarest en septiembre de 2004. Tres meses después de su triunfo en Amersfoort, Novak levantó su segundo trofeo en Metz.
La primera corona ATP Masters 1000 de Djokovic llegó en Miami en 2007, antes de levantar su primera copa de Grand Slam en el Abierto de Australia en 2008. Con 101 títulos a su nombre, Djokovic ha escrito los libros de historia con firmes récords: 24 coronas de Grand Slam y 40 trofeos ATP Masters 1000.
Cualquier viaje tiene un punto de salida. En el caso de Djokovic, comenzó sobre la arcilla de Amersfoort, con un primer trofeo, el sabor del éxito y un capítulo inicial para una carrera histórica.