Novak Djokovic vuelve a las pistas por primera vez desde que se despidió en su estreno en el US Open esta semana en el China Open de Pekín, donde comenzará su aventura frente al portugués Nuno Borges.
El serbio tuvo problemas físicos durante su duelo ante Mariano Navone en Nueva York hace cuatro semanas, pero restó importancia a cualquier duda respecto a su estado de forma durante la conferencia de prensa de este lunes previa a su estreno en China.
“Me estoy sintiendo bien hasta el momento”, confesó Djokovic. “Obviamente es totalmente distinto cuando juegas un partido oficial en comparación a un set de entrenamiento o una sesión de práctica. Tenía muchas ganas de venir a China, como siempre. Mi récord en China habla por sí solo. En general, mi cuerpo ha respondido muy bien hasta ahora, tanto por cómo me siento como en cuanto a juego”.
Djokovic ha levantado el título en Pekín en seis ocasiones (2009, 2010, 2012, 2013, 2014 y 2015), además de lucir un impecable récord de 29-0 en este torneo ATP 500, según el índice de victorias y derrotas Infosys ATP. A sus 39 años, no participaba en la capital china desde 2015, pero está encantando con volver a un escenario con tan buenos recuerdos.
“Tengo un gran récord aquí. Siempre he disfrutado jugando en Pekín, en China en general, pero especialmente aquí en Pekín”, comentó Djokovic. “Tengo un gran apoyo. Hay un gran ambiente. En las sesiones de entrenamientos y en los partidos hay mucho cariño, mucho apoyo de los aficionados al tenis en China. Siempre tengo muchas ganas”.
“Vine unos días antes para intentar entrenar sets y pasar unas horas en pista antes de empezar a jugar. Las instalaciones han mejorado mucho. Me refiero a que siempre han tenido unas instalaciones impresionantes, una de las más impresionantes que tenemos en nuestro deporte. En 2008, se construyeron para los Juegos Olímpicos de Pekín. Recuerdo jugar en la Pista Lotus, que ahora es la segunda pista. Ahora, hay un gran estadio”.
El antiguo No. 1 del PIF ATP Rankings también habló sobre el cariño que él siente por los aficionados locales en China, después de haber levantado también la corona en el ATP Masters 1000 de Shanghái en cuatro ocasiones.
“Más allá de las victorias, los mejores recuerdos son mis aficionados, cómo me recibe, cómo me apoyan, cómo me demuestran su cariño y lo apasionados que son por el tenis”, indicó Djokovic. “Mi ‘NoleFam’ en China es increíble, tanto en Pekín como en Shanghái, durante todos estos años. Son lo mejor y algo que siempre me llevo conmigo”.
Djokovic persigue esta semana el título 102 de su carrera y el primero de esta temporada. A sus 39 años, su mejor resultado se produjo en el Abierto de Australia, donde cayó en la final frente a Carlos Alcaraz.