Pocos comprenden las grandes rachas de victorias como Novak Djokovic.
El serbio abrió la temporada 2011 ganando 41 partidos consecutivos, uno de los hitos más dominantes en la historia del deporte. Ahora, el balcánico asiste a la inercia de Carlos Alcaraz, montado en una racha de 13 triunfos seguidos, incluyendo el duelo que les enfrentó semanas atrás en la final del Abierto de Australia.
"Cuando ganas tanto, cuando surcas esa ola, no quieres bajarte de ella", dijo Djokovic en el BNP Paribas Open este sábado. "Quieres surcarla todo el tiempo que puedas, porque el nivel de confianza que te aporta es enorme".
En ese sentido, el serbio cree que Alcaraz tiene todos los ingredientes para seguir ampliándola.
"Puede conseguirlo", dijo Djokovic. "Tiene todo lo necesario en su juego, en su capacidad de adaptación a diferentes superficies, así como el nivel físico, de recuperación y de madurez que ha mostrado en estos años".
"Necesita mantener sano su cuerpo. Si lo consigue, es tan bueno que pueda ganar cualquier torneo en el que participe".
No obstante, Djokovic espera ser el encargado de poner fin a la racha del murciano. El cinco veces campeón de Indian Wells podría cruzar con Alcaraz en las semifinales, un partido que rompería la igualdad (5-5) que mantienen en el historial Lexus ATP Head2Head.
victorias
En el primer torneo desde que llegara a la final de Melbourne, Djokovic remontó 4-6, 6-1, 6-2 a Kamil Majchrzak en el ATP Masters 1000 de Indian Wells.
"Es bueno estar de regreso en el Tour", dijo Djokovic. "Tras cinco semanas sin jugar un partido oficial, sabía que el primer encuentro sería algo peligroso, con condiciones que serían difíciles".
"Pero logré rehacerme de inmediato tras perder el primer set. Desde la segunda manga nunca volví a mirar atrás".