Tras sufrir una sorprendente derrota de primera ronda ante Mariano Navone en el US Open durante la noche del domingo, Novak Djokovic explicó sin tapujos lo vivido sobre la pista.
"Creo que fue obvia la horrible sensación que tuve en pista. Es algo con lo que llevo lidiando, desgraciadamente, en casi todos los partidos de este año", dijo Djokovic. "Vómitos, arcadas, hay un problema serio. Todo mi cuerpo comienza a colapsar, entre calambres y dolores".
"La espalda no podía más hacia el final, tampoco el hombro, y no pude cerrarlo".
A pesar de sus problemas físicos, Djokovic dominó dos sets a uno y tuvo una rotura de ventaja en el cuarto parcial sobre el argentino. Sin embargo, el serbio no encontró el camino para completar la victoria.
"Tuve un quiebre de ventaja en el cuarto set, pero sufrí desde el cuarto juego del partido", reconoció Djokovic. "Insisto, no deseo quitar un ápice de mérito a su victoria. Le doy la enhorabuena. Es un gran tipo, un luchador. Simplemente no he podido disfrutar".
La experiencia tuvo tal dureza para Djokovic — con múltiples vómitos — que admitió haber considerado la retirada del partido.
"Estaba en mi cabeza, pero gané un set y después el tercero", dijo Djokovic. "Me decía a mí mismo, 'bueno, quizá haya una oportunidad'. No quería rendirme en el cuarto ni en el quinto, deseaba terminar el encuentro".
El resultado fue un terremoto en el cuadro. Djokovic no había perdido en la primera ronda de un Grand Slam desde el Abierto de Australia 2006. Su otra derrota en el partido inaugural de un major se había producido en el Abierto de Australia 2005.
"Es un buen récord, otro más. Pero no estoy pensando en eso", dijo Djokovic. "Sin duda, estoy muy orgulloso de todos los logros del pasado, pero vivo en el presente. Acabo de salir de la pista y todavía estoy intentando manejar mi cuerpo".
Con 1-3 abajo en la manga decisiva, la grada de Nueva York intentó animar a Djokovic. El balcánico sintió el detalle, llegando a emocionarse en ese momento.
"Fueron muy amables. Me siento agradecido por una experiencia así. Respecto al partido, el nivel de juego y las sensaciones de mi cuerpo, no ha sido agradable. Lamento cada momento pasado en pista para eso", dijo Djokovic. "Pero si hablamos de la grada y el apoyo, sinceramente, ha sido increíble desde el principio. Intentaron levantarme en los momentos importantes. Siento no haber rendido como me hubiera gustado delante de todos ellos".
"El amor y el aprecio que me han mostrado al final me ha llegado al corazón".