Carlos Alcaraz abrió su participación en Doha con una victoria trabajada ante Arthur Rinderknech en un estreno que exigió competir desde el primer intercambio y que dejó claro el tipo de partido que planteaba el francés: incómodo, directo y con poco margen para instalarse en el ritmo.
“Creo que el nivel ha sido muy alto. Siempre es, diría, una pesadilla jugar una primera ronda contra Rinderknech, siendo sincero”, dijo el No. 1 del PIF ATP Rankings. “Pero creo que hemos jugado grandes puntos. Estoy contento con la manera en la que he rendido hoy. Es una primera ronda positiva y espero seguir así en la siguiente”.
El guion no sorprendió a Alcaraz. Cada duelo ante el francés responde a un patrón muy concreto: saque, subidas constantes a la red y una pelota plana que obliga a reaccionar con rapidez y a jugar muchas veces desde la defensa.
“Creo que todos nuestros partidos son siempre muy igualados. Diría que todo se reduce al tenis. Cada partido que he jugado contra él ha sido así. Tiene un juego realmente incómodo. Con el saque intenta subir a la red todo el tiempo. Es muy grande y en la red cubre mucho espacio, así que es muy difícil pasarle cuando sube. Además, golpea muy plano y a veces es complicado controlar la pelota”.
“Hay muchas cosas que hacen que su juego sea difícil de afrontar y de controlar”, prosiguió el español. “Sientes que tienes que correr y defender muy bien si quieres tener oportunidades contra él. Creo que cada vez que he jugado contra él he defendido bastante bien y he hecho grandes passing shots, y el saque también es un arma importante. Estoy feliz de haberlo conseguido otra vez y por eso es un rival realmente difícil para mí cada vez que nos enfrentamos”.
El partido también tenía el componente del regreso competitivo tras varias semanas sin encuentros oficiales. Un contexto que siempre obliga a reajustar sensaciones.
“Hacía unas semanas desde el último partido oficial que jugué. Estoy muy contento con cómo he estado entrenando. Al venir aquí y volver a competir pensaba que quizá me sentiría un poco fuera del ritmo de competición. Pero estoy contento con todo lo que he hecho hoy. Ha sido un partido difícil que he sabido sacar adelante”.
“He intentado hacer las cosas que tenía que hacer y las que me dijo mi entrenador”, aseguró el joven de 22 años. “Creo que lo he hecho todo bastante bien. Hay algunas cosas que quiero mejorar para la siguiente ronda, pero estoy contento”.
Más allá del resultado, Alcaraz volvió a exponer su manera de afrontar los partidos de máxima exigencia, una mentalidad que no cambia en función del escenario.
“Lo primero en lo que pienso es en por qué estoy jugando ese partido. Es lo primero. Obviamente es una final, es un partido muy importante contra un jugador muy difícil e importante. Pero creo que lo más importante es marcarte objetivos en el partido: qué vas a hacer, dónde puedes atacar, cuáles son las debilidades del rival e intentar ir un poco más por ahí”.
“Hay momentos en el partido en los que sientes la presión, en los que sientes que tienes que hacer algo si quieres ponerte por delante. Intento sentirme cómodo”, reveló el murciano. “Diría que una de las cosas más importantes es sentirte cómodo con la situación. Da igual si has pasado por un momento difícil o si estás jugando un punto muy importante: tienes que aceptar ese momento y tratar de jugar tu mejor tenis. Eso es lo que pienso siempre. Que he nacido para estos momentos y quiero demostrar a la gente que en esos momentos soy uno de los mejores”.
Con el primer paso dado, la mirada se amplía hacia una temporada cargada de objetivos y con una ambición que el propio Alcaraz no esconde.
“Hay muchos Masters 1000, quedan tres Grand Slams, las ATP Finals, la Copa Davis… hay muchas cosas importantes para mí. Intento prepararme lo mejor posible para todos esos torneos. Voy a intentar perder lo menos posible este año y ganar todos los torneos que pueda. Ese es mi objetivo. Soy muy ambicioso. No quiero perder, no quiero sentir esa sensación de la derrota”.
“Pero, sobre todo, para mí se trata de marcar objetivos en la manera en la que quiero jugar, en las cosas que quiero mejorar, e ir persiguiendo eso sintiendo que estoy haciendo las cosas bien”.