El mundo del tenis y del ATP Tour sumó una nueva e interesante voz en primera persona. El argentino Tomás Etcheverry aprovechó el inicio de la gira asiática para lanzar oficialmente su canal de YouTube (@TomasEtcheverry99), un proyecto con el que busca mostrar un lado diferente del circuito profesional y acercar su día a día a los fanáticos.
Ubicado dentro de los 40 mejores tenistas del PIF ATP Ranking ATP, el argentino decidió dar el salto a la creación de contenido para relatar momentos de la intimidad de las semanas de competencia. Su propuesta no solo incluye pasajes de los entrenamientos y la preparación física, sino también el detrás de escena de las rutinas de viaje, los torneos y la convivencia con sus pares en uno de los deportes más exigentes del mundo.
De momento, los primeros capítulos del argentino ya se encuentran disponibles y registran una gran recepción entre los usuarios; el primero en Hanghzou y otro de Tokio, dividió en dos entregas y con apariciones y charlas descontracturadas con colegas como Carlos Alcaraz y Jaume Munar.
La charla con Alcaraz comenzó con uno de los grandes debates nacionales en España, si la tortilla de patatas debe llevar cebolla o no. Alcaraz no dudó al elegir la segunda opción, sin cebolla Asimismo, Alcaraz reveló que, fuera de España, su torneo favorito es Indian Wells debido a la comodidad y tranquilidad del alojamiento y a la disponibilidad de campos de golf. Este deporte es una de las grandes aficiones del español, quien confesó que ya tiene un hándicap de 11. "Ha habido meses en los que he jugado más al golf que al tenis", dijo entre risas.
No obstante, lo más jugoso llegó cuando Etcheverry le pidió que enviara un mensaje a los más jóvenes que podrían verlo y el antiguo No. 1 del mundo fue claro y concreto. “Ha ido profundo, eh”, empezó.
"Siempre digo que hay que sueñen en grande, no tener miedo a perseguir sus sueños y no dejar que otros les digan que no pueden hacerlo. Y, sobre todo, disfrutar del camino", afirmó. “Pregunta profunda, respuesta profunda, tio”, cerró un sonriente Alcaraz.