El mejor Roger Federer siempre tuvo una mentalidad de Empire State en el US Open, reinando en Nueva York durante cinco años consecutivos, un récord en la Era Abierta.
Entre 2004 y 2008, el miembro del Club de números uno de la ATP ganó el Grand Slam estadounidense, derrotando a cinco superestrellas y rivales diferentes en la final para mantenerse en lo más alto del trono de Flushing Meadows. ATPTour.com repasa los cinco triunfos de Federer en el US Open:
2004: De los sueños más increíbles a campeón
“Ni siquiera en mis sueños más increíbles habría pensado que iba a ganar el US Open”, dijo un Federer de 23 años cuando levantó por primera vez el trofeo en Nueva York. Poco sabía de lo que le esperaba en los años siguientes. El suizo, primer cabeza de serie, superó a un formidable grupo de estrellas de camino al título de 2004, eliminando a tres jugadores del Top 10 desde los cuartos de final: Andre Agassi (en una batalla de cinco sets y tres horas), Tim Henman y Lleyton Hewitt. En la final, Federer arrolló al campeón de 2001, Hewitt, por 6-0, 7-6(3), 6-0. El primer set duró apenas 18 minutos.
“Todavía es difícil de creer [que gané] porque creo que, cuando me calme, miraré atrás pensando: ‘¿Cómo demonios hice todo esto?’”, dijo Federer en aquel momento.
Federer conquistó tres títulos de Grand Slam en una impresionante temporada 2004 (Australian Open, Wimbledon), en la que compitió sin entrenador y perdió apenas seis partidos. Con su característica melena al viento, aunque notablemente más larga en aquellos primeros años, el dominio de Federer quedó plenamente demostrado en el Grand Slam estadounidense, donde conquistó su cuarto título de Grand Slam.
2005: En una liga propia
Ni siquiera un ícono como Agassi, dos veces campeón, pudo detener el reinado de Federer en Nueva York. El suizo defendió con éxito su título, frustrando las esperanzas del favorito local y veterano del circuito Agassi por 6-3, 2-6, 7-6(1), 6-1 en la final. Federer se convirtió en el primer hombre de la Era Abierta en defender con éxito sus títulos de Wimbledon y el US Open en un mismo año.
Agassi, quien había protagonizado una histórica rivalidad con su compatriota y cinco veces campeón del US Open Pete Sampras, reconoció la grandeza de Federer.
“Es el mejor contra el que he jugado”, dijo Agassi después del US Open de 2005, que también fue su última aparición en una final de Grand Slam. “No hay por dónde ir [contra él]. Cada golpe tiene ese tipo de urgencia”.
Federer extendió a seis su racha de victorias en finales de Grand Slam, una marca que llevó a siete antes de que Rafael Nadal lo frenara en la final de Roland Garros 2006. Federer terminó la temporada 2005 con el mejor porcentaje de victorias de su carrera, del 95,3 % (81-4 en partidos).
2006: El dominio se convierte en dinastía
Federer conectó un remate ganador y cayó de rodillas al conseguir oficialmente su tercer título consecutivo del US Open. Logró una trabajada victoria por 6-2, 4-6, 7-5, 6-1 en la final ante otro favorito local, esta vez Andy Roddick, quien había ganado el torneo tres años antes. Con el tercer set igualado 5-5, Federer ganó ocho de los últimos nueve juegos para regresar al círculo de campeones y mantener su dominio sobre el trofeo del US Open. “Es un tremendo tenista y un tremendo atleta”, dijo Roddick sobre Federer durante esas dos semanas.
Federer alcanzó la final en los cuatro Grand Slam de 2006 y levantó el trofeo de campeón en Melbourne Park y el All England Club, además de Nueva York. Federer, quien terminó la temporada con un impresionante registro de 92-5, inscribió su nombre en la historia al convertirse en el primer hombre en ganar Wimbledon y el US Open en una misma temporada durante tres años consecutivos.
“Siempre supe que tenía talento, que tenía potencial y todo eso; creo que quizá eso puede servir para ganar un Grand Slam o algo así, pero después de eso es una liga diferente ganar tantos. Yo mismo estoy sorprendido de lo bien que ha ido todo en los últimos tres o cuatro años”, analizó Federer. “No solo que me comparen con grandes tenistas del pasado, sino ahora, especialmente, con otros grandes atletas de todos los deportes; es realmente agradable”.
2007: Llega un nuevo rival
Vestido con un icónico atuendo completamente negro, Federer se enfrentó por primera vez en una final de Grand Slam a un Novak Djokovic de 20 años. En uno de sus 50 enfrentamientos Lexus ATP Head2Head —y un mes después de que Djokovic derrotara al suizo en la final de Montreal—, Federer venció al serbio por 7-6(4), 7-6(2), 6-4 en una atractiva final.
Federer, que disputaba su décima final consecutiva de Grand Slam, salvó cinco puntos de set en el primer parcial y neutralizó otros dos en el segundo, desvaneciendo las esperanzas de su joven rival. Fue la única ocasión, en cinco enfrentamientos en finales de Grand Slam, en la que Federer derrotó a Djokovic.
“Verlos desafiarme, vencerlos en la final, es realmente, para mí, la mejor sensación”, dijo Federer cuando le preguntaron por una nueva generación de rivales.
Por segundo año consecutivo, Federer ganó el Australian Open, Wimbledon y el US Open. Terminó como subcampeón en París, donde volvió a caer ante Nadal.
2008: Quinto título consecutivo histórico
Federer llegó al último Grand Slam de la temporada después de ganar la medalla de oro en dobles de los Juegos Olímpicos de Pekín junto a Stan Wawrinka. Sin embargo, a diferencia de años anteriores, llegó a Flushing Meadows sin un título de Grand Slam en su palmarés esa temporada. Además, Nadal le había arrebatado el número 1 del PIF ATP Rankings, ascendiendo por primera vez al primer puesto ese verano.
Federer hizo historia en Nueva York, donde superó a Andy Murray por 6-2, 7-5, 6-2 en una final del lunes retrasada por la lluvia para conquistar su quinto título consecutivo del US Open. “Estoy bastante orgulloso de mi logro”, dijo Federer, quien extendió su racha de victorias en Flushing Meadows a 40 partidos consecutivos antes de caer ante Juan Martín del Potro en una dramática final a cinco sets en 2009.
Federer se convirtió en el primer hombre en ganar cinco títulos consecutivos, una cifra sin precedentes, en dos torneos de Grand Slam diferentes (Wimbledon, 2003-07). Hasta el día de hoy, Federer es el único que ha conseguido semejante hazaña.