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Marcus Daniell Se Lleva El Premio Humanitario Arthur Ashe 2021

Daniell habla sobre su labor solidaria en este artículo en primera persona

El neozelandés Marcus Daniell recibe el Premio a la labor Humanitaria Arthur Ashe en los Premios ATP 2021, uniendo su nombre a una lista ilustre de la que también forman parte el propio Ashe, el ex presidente sudafricano Nelson Mandela, Andre Agassi, Roger Federer, Rafael Nadal o Novak Djokovic.

Daniell escribe en primera persona para ATPTour.com sobre cuánto significa este premio para él, cómo se implicó en el ámbito solidario, por qué le apasiona la filantropía, su organización, High Impact Athletes y mucho más.

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Marcus Daniell
Foto: ATP Tour/Getty Images/Nora Stankovic

Cuando me comunicaron que había ganado el Premio Humanitario Arthur Ashe este año me impactó. Es increíblemente reconfortante mirar la lista de ganadores previos y ver quiénes han recibido este galardón. Sus numerosos logros, tanto dentro como fuera de la pista, son asombrosos.

Mi camino en el mundo de la filantropía empezó en 2015. Fue el primer año en el que me centré en dobles y fue también el primero en el que gané dinero jugando al tenis. Pude ahorrar algo en el banco al final del año y con esa seguridad financiera surgió esta gran posibilidad.

Nunca me sentó del todo bien el nivel de absorción que puede llegar a exigir el deporte profesional. Te comes el mundo, especialmente como jugador de tenis, donde todo se basa en derrotar a la gente que te rodea. Soy una persona competitiva, pero eso no es lo que quiero ser fuera de la pista. Quería realmente devolver y equilibrar la balanza, pero no sabía de qué manera.

Tenía las mismas dudas que casi todo el mundo tiene sobre las organizaciones benéficas con las que he crecido. No sabía cómo distribuyen el dinero o si mis donaciones hacían bien. Así que me metí en Google para buscar la mejor forma de retribuir, y ahí fue donde conocí el movimiento del altruismo eficaz. Una de las enseñanzas de cómo podía tener impacto positivo en el mundo era ganando para dar. Esencialmente, cuanto más dinero ganara jugando al tenis, más podría donar a personas que lo necesitaban 50.000 veces más que yo. Fue un momento de luz. Si lo combinas con la donación a las organizaciones benéficas de mayor impacto del mundo, tienes una combinación ganadora.

Hice una donación ese año, pero no sentí que era suficiente. Así que, a principios de 2016, decidí destinar el uno por ciento de mis ingresos anuales a fines solidarios, lo que volvió a dar sentido a mi vida como tenista. Siempre quieres ganar más partidos, pero con esta donación ahora quería ganar aún más partidos, no sólo por el progreso personal, sino también porque sabía que con cada victoria de más estaría ayudando más al mundo. Cada año desde entonces he aumentado mi compromiso y me ha resultado muy provechoso. Es una de las bellas paradojas de la solidaridad: ayudar a los demás nos hace feliz.

Ahora me he comprometido a donar, al menos, el 10 por ciento de mis ganancias a las organizaciones benéficas más eficaces del mundo durante el resto de mi vida, y nunca me he sentido mejor. Estoy donando lo que para mí es una cantidad de dinero bastante significativa cada año, y nunca me he sentido mejor. No necesito un coche de lujo ni un reloj caro, ni siquiera cada día un café hecho por un barista para ser feliz. Donar ese 10 por ciento no va a reducir mi felicidad, pero va a hacer que miles de vidas sean mucho mejores. Es un enorme placer saber que cada éxito que tenga en mi carrera acabará cambiando o, incluso, salvando vidas.

Marcus Daniell
Foto: Fiona Goodall/Getty Images

Hubo momentos en mi carrera que parecía poco probable que pudiese hacerlo. En 2013, cuando tenía 23 años, estaba jugando Futures en Asia. Ganaba partidos aquí y allí, pero estaba absolutamente abatido. Recuerdo ganar un partido en el tie-break del tercer set y no sentir absolutamente nada. Ni alegría, ni triunfo, sólo insensibilidad. Al día siguiente hubo un gran terremoto a unos 100 kilómetros de distancia que provocó muertes. Estaba en un mal momento y pensaba: ¿Por qué estoy haciendo esto? ¿Por qué estoy haciendo algo con lo que no disfruto?

Fue uno de los momentos más bajos de mi carrera. Unas semanas más tarde, después de perder un partido ajustado en hierba, me senté en Inglaterra con mi entrenador, David Sammel, y me dio una charla que se conoce en su Academia como la Capilla de las Mentiras. Me dijo que era un turista en la pista porque yo pensaba que lo estaba intentando, pero mi mente no estaba al 100% ahí, era un falso intento. Estaba adorando la Capilla de las Mentiras porque utilizaba una serie de excusas para explicar por qué no estaba al 100%. Me dio una paliza durante dos horas seguidas y funcionó. Me habló muy duro pero muy bien, especialmente después de la experiencia reciente, en la que era un turista en mi propio cuerpo.

He tenido graves lesiones que me habían traído malos momentos, pero esto no era una lesión. No tenía amor por el tenis en ese momento y recibí ese golpe en la cabeza que hizo que algo resonara. Me di cuenta de que no estaba al 100% mentalmente, no tenía sentido estar en una pista de tenis. Darme cuenta de eso me llevó a una mejora bastante rápida.

Este año he conseguido la mayor victoria de mi vida, tras ganar la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos para Nueva Zelanda en la modalidad de dobles con Michael Venus. Pero ahora hay mucho más en mi vida que ganar o perder. El año pasado cuando el circuito se detuvo por COVID-19 tuve más tiempo que nunca para pensar. Pensé sobre mi lugar en el mundo, el impacto que quería causar y el legado que quería dejar. Hice un curso online de altruismo eficaz Coursera y renovó mi pasión por cómo poder hacer mayor impacto como individuo. Eso me llevó a darme cuenta de que podía ser un mejor promotor, y pensé que la mejor manera de hacerlo sería abriendo una organización que pudiera ayudar a educar a otros.

Marcus Daniell
Daniell poses with High Impact Athletes Advisor Peter Singer. Foto: Marcus Daniell.

Así que el 30 de noviembre de 2020, fundé High Impact Athletes (HIA). No conocía a ningún atleta que hubiese oído hablar del movimiento altruismo eficaz antes y creí que era un mensaje muy poderoso y convincente. Debemos pensar muy bien dónde donamos, porque algunas organizaciones benéficas pueden tener literalmente 1.000 veces más impacto que otras. La idea es conseguir que el mayor número de profesionales del deporte -y del mundo- se sumen a la iniciativa y usen nuestra plataforma para difundir el mensaje de que donar importa enormemente.

HIA cuenta ya con docenas de donantes, embajadores, desde campeones del mundo de peso ligero en boxeo a figuras olímpicas de skate hasta marchadores o tenistas. Y va creciendo cada vez más. Después de todo, cuanta más gente pueda añadirse a este ámbito de la donación mayor bien se hará en el mundo.

Conoce más sobre High Impact Athletes

Lo más importante es que me gustaría dar verdaderamente las gracias a todos los atletas que han apoyado a High Impact Athletes. Es el grupo, el colectivo lo que realmente produce un impacto. Si pudiese, repartiría este premio con todos los que se han implicado y han mostrado una extraordinaria generosidad y apoyo.

Me apasiona profundamente High Impact Athletes y lo que estamos construyendo. Espero que podamos usar cualquier reconocimiento que reciba de este premio para crecer y reunir más atletas a bordo, porque cuando mayor sea la bola de nieve, más impacto positivo podemos conseguir en el mundo.

Por el bien de todos.

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