El National Bank Open presented by Rogers ha establecido una marca inédita en la historia de los ATP Masters 1000: todos los jugadores clasificados en cuartos de final han nacido en el siglo XXI, esto es, no superan los 25 años de edad. Y uno de esos protagonistas es Daniel Mérida, que ha llegado más lejos que nunca en un torneo de esta categoría en Montreal.
“Creo que los jugadores jóvenes estamos con hambre”, confesó el español, de 21 años. “Llegamos aquí al 100% de motivación y es lo que está pasando ahora mismo. Creo que tenemos jugadores jóvenes increíbles, que están muy motivados y hay muy buen nivel”, añadió después de cerrar ante Tallon Griekspoor su mejor marca en un ATP Masters 1000 hasta la fecha.
Mérida está acompañado por su compatriota Rafael Jódar, de 19 años; su próximo rival, Learner Tien (20), Jakub Mensik (20), Arthur Fils (22), Ben Shelton (23), Luciano Darderi (24) y Brandon Nakashima (25). Y sólo dos de ellos ya saben lo que es ganar un título de este nivel. Por un lado, Shelton, que defiende la corona de campeón en Canadá, y, por otro, Mensik, que conquistó el título en Miami 2025.
En el caso concreto del español, aterrizó en Montreal con el casillero vacío de victorias ATP Tour sobre pista dura. Y desde que se estrenó, con una sufrida remontada, antes el invitado local Liam Draxl, ha enlazado tres triunfos más frente al favorito No. 24 Ugo Humbert en segunda ronda, Alex Michelsen en tercera ronda y Griekspoor en octavos de final.
“Es un sueño hecho realidad”, aseguró sobre su actuación en la pista dura canadiense. “Siento que estoy jugando muy bien en Montreal. Estoy contento con el nivel durante toda la semana y, por supuesto, estoy muy contento de estar en cuartos de final aquí”.
El único antecedente del madrileño sobre cemento en se remontaba al pasado mes de marzo, donde superó la fase previa en Indian Wells y logró, además, encarar su primer partido ATP Tour. Entonces, no pudo seguir adelante, al caer ante Michelsen en dos sets.
“Creo que esta temporada está siendo increíble”, señaló Mérida, al echar la vista atrás. “Empecé, creo, casi en el Top 200 del ranking. Empecé a subir mucho. Creo que a nivel mental fui creyendo mucho más en mí mismo. El tenis ya lo tenía, porque venía jugando bien tanto el año pasado como al inicio de este. Así que empecé a creer más en mí”.
El caso de Mérida no es aislado en el tenis español. Otros dos jóvenes como Jódar, que mantiene aún sus opciones intactas en Montreal, y Landaluce, han protagonizado dos grandes ascensos en el PIF ATP Rankings y representan la savia nueva, que avanza tras los pasos de Carlos Alcaraz.
“Para mí siempre es divertido”, indicó sobre su manera de entender este deporte. “Pero en España ves gente haciendo este tipo de resultados, así que ayuda a motivarme”, continuó explicando. “Conozco a Rafa desde que teníamos cinco o seis años. Rafa es un muy buen chico fuera de la pista, así que somos muy buenos amigos. También Mantilla, Carlos… Somos muy buenos amigos. Es genial verlos cada semana y ver que tienen buenos resultados”.
Ubicado ya en el No. 40 del PIF ATP Live Rankings, que garantizará su entrada por primera vez en el Top 50 mundial, busca dar un paso más en Montreal, que podría elevarlo tres posiciones más. Para ello, tendrá que derribar en semifinales a un jugador al que registrará su primer duelo en la rivalidad Lexus ATP Head2Head.
“Lo estaba viendo jugar”, advirtió sobre el partido de Tien ante Thiago Agustín Tirante en cuarta ronda. “Es un jugador muy duro. Mete muchas bolas en la pista. Así que espero un partido muy físico y voy a intentar dar el 100%”.