¿Será este el torneo en el que Alexander Zverev conquiste su primer Grand Slam? Es una de las preguntas más recurrentes estas dos semanas en Roland Garros entre aficionados, periodistas e, incluso, dentro del vestuario. Y el alemán pretende retrasar la respuesta hasta el próximo domingo hasta verse con el trofeo en sus manos. De momento, ya está en semifinales por quinta vez en las seis ediciones más recientes del Grand Slam sobre tierra batida.
El jugador mejor clasificado en el PIF ATP Rankings, que aún sigue en pie en el torneo, puso fin a la aventura de Rafael Jódar en la capital francesa. Al #NextGenATP de 19 años pareció importarle poco encontrarse al otro lado de la red con el No. 2 del mundo, ni siquiera le intimidó pisar por primera vez la Philippe-Chatrier. Jugó con descaro, peleó cada punto, pero no fue suficiente para intimidar al alemán, que se impuso por 7-6(3), 6-1, 6-3.
“Fue complicado”, reconoció Zverev en la entrevista a pie de pista. “[Jodar] encontró el ritmo en el primer set y yo no. Mis tiros se quedaban muy cortos y tuve que defenderme. Las condiciones [con techo cerrado] eran completamente diferentes. La tensión de las cuerdas era diferente, la reacción de la pelota era diferente. La pelota no botaba tan alto, así que darle mucho efecto no funcionaba, por lo que tuve que tirar un poco más plano”.
“Él estaba jugando increíble y me superó al inicio del primer set, pero conseguí remontar y él se puso un poco nervioso en el juego para cerrar el set. Entonces, aproveché bien mis oportunidades y después hice un buen partido”, añadió el alemán.
El paso adelante de Zverev le permite incluir su nombre entre los jugadores que más éxito han cosechado en París, aunque su vitrina aún carece del bien más preciado: la Copa de los Mosqueteros. Pero lo cierto es, a estas altura de su carrera, es uno de los seis jugadores con más presencias en semifinales de Roland Garros con cinco clasificaciones en total (2021, 2022, 2023, 2024 y 2026).
Más semifinales en Roland Garros (Era Abierta)
15 – Rafael Nadal
13 – Novak Djokovic
8 – Roger Federer
6 – Bjorn Borg, Mats Wilander
5 – Andre Agassi, Ivan Lendl, Andy Murray y Alexander Zverev
A lo largo de su viaje en esta edición ha sabido aprovechar una vía libre de cabezas de serie, sufrir cuando el guion lo exigió y disfrutar cuando ha tenido la ocasión. Benjamin Bonzi (R128), Tomas Machac (R64), Quentin Halys (R32) —el único en arrebatarle un set— y Jesper de Jong (R16) fueron sus víctimas antes de cuartos de final, donde Jódar, favorito No. 27, era la prueba de mayor nivel hasta la fecha.
Y es que el madrileño había completado una sobresaliente gira sobre tierra batida. A pesar de caer este martes en París, se mantiene como líder en la superficie con un índice de victorias y derrotas Infosys ATP de 19-4. Nunca había jugado sobre polvo de ladrillo a nivel ATP Tour hasta que arrancó su camino en el ATP 250 de Marrakech, donde estrenó su vitrina con su primera corona. En el ATP 500 de Barcelona se presentó en la final (p. con el campeón Arthur Fils), mientras que en el ATP Masters 1000 alcanzó los cuartos de final (p. con el también ganador Jannik Sinner).
Su paso por el ATP Maters 1000 de Roma concluyó en cuartos de final (p. con Luciano Darderi) y en su primera experiencia en Roland Garros, avanzó hasta cuartos de final, donde Zverev detuvo su progresión. El alemán ha asumido su papel de favorito, soportando la presión que recae en su raqueta. Con grandes candidatos como Jannik Sinner o Novak Djokovic ya fuera de competición desde las primeras rondas, su nombre encabeza la lista de favoritos al título.
Zverev fue gestionando la situación ante un rival que propuso un partido con la templanza del más veterano y el descaro del más novel. Sin antecedentes en la rivalidad Lexus ATP Head2Head, ambos se tantearon en los dos primeros juegos del encuentro, con dos opciones de quiebre para cada lado en 17 minutos (1-1).
Sin embargo, fue Jódar quien hizo daño en el sexto juego, convirtiendo su cuarta amenaza al resto en break. El español llegó a escaparse 5-2 y sacó para cerrar la primera manga con 5-3, pero el alemán respondió con ocho puntos consecutivos para restablecer la igualdad 5-5. En el tie-break, un formato donde Zverev ha ganado 26 de los 28 que ha jugado en este torneo, amplió su dominio para asegurarse el primer set.
A partir de entonces, se acentuaron las diferencias y las opciones del español se fue diluyendo. Tras el reparto inicial, con un juego para cada lado, Zverev se hizo fuerte con el servicio y más agresivo al resto. En ese escenario, sumó siete juegos consecutivos que rajaron la confianza del español de arriba abajo. El alemán no sólo cerró el segundo set con autoridad (6-1), sino que abrió una brecha insalvable en el tercero.
Eso sí, Jódar se despidió con la cabeza alta, después de poner la guinda en París a una enorme evolución en los primeros cinco meses de competición. Inició la temporada fuera del Top 150, concretamente como No. 168 del mundo, y en marzo celebró su ingreso en el Top 100. En abril dio el salto al Top 50 y en mayo ya se colocó la etiqueta de Top 30, que le permitió acceder a este Grand Slam como cabeza de serie. Y se despide como No. 23 del PIF ATP Live Rankings.
Por su parte, Zverev vuelve a mirar de cerca a la Copa de los Mosqueteros un año más. Eso sí, aún restan dos pasos para terminar con la sequía en su vitrina. Su próxima cita será este viernes ante el brasileño Joao Fonseca o el checo Jakub Mensik.