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Jo-Wilfried Tsonga terminó su carrera con 18 títulos ATP Tour.

Merci, Jo: La Alegría De Vivir De Jo-Wilfried Tsonga

ATPTour.com rinde homenaje al francés tras su último partido

Joie de vivre es una frase francesa que significa alegría de vivir. Representa a alguien que irradia felicidad y la contagia a quienes le rodean. Pocos jugadores de esta generación han encarnado más la alegría de vivir que Jo-Wilfried Tsonga.

El francés se retiró tras su derrota en la primera ronda contra Casper Ruud en Roland Garros, completando una carrera memorable de 18 años en los que llegó al No. 5 en el Pepperstone ATP Rankings. Pero el entusiasmo desenfrenado del jugador de 37 años por el tenis y los aficionados a los que se ha propuesto entretener han dejado una marca que perdurará en los años venideros.

“Siempre dije que uno de mis objetivos era inspirar a los niños, inspirar a otras personas. Espero haberlo hecho durante mi carrera”, dijo Tsonga a ATPTour.com. “Me he inspirado en otros deportistas y sé cómo te sientes. Sé cómo te sientes cuando eres seguidor de alguien o admiras a alguien. Es una sensación agradable”.

Ha habido celebraciones emblemáticas en el tenis, incluida la de Andre Agassi lanzando besos a los aficionados, la famosa patada de tijera de Petr Korda y Novak Djokovic compartiendo su corazón con cada rincón de la grada. Pero nadie ha tenido un baile como el de Tsonga para celebrar sus triunfos tras cada partido.

Ya fuera una victoria por 6-2, 6-2 en una hora o una pelea de cuatro horas, Tsonga cruzaba la pista saltando con los brazos en el aire y los pulgares apuntando hacia sí mismo, marcando el momento con un movimiento de puños que recuerda al de un boxeador lanzando un gancho de derecha al aire. Por muy cansado que estuviera el francés, era una señal de lo mucho que había significado la victoria. Tsonga lo dio todo en cada partido, y por eso los aficionados le quieren tanto.

“Para mí era muy importante ser diferente. Nací un poco diferente. Siempre he sido un poco diferente a los demás en Francia”, dijo Tsonga. “Tratar de hacer las cosas de manera diferente fue para mí algo positivo. Siempre trato de ir por este camino”.

“For me it was really important to be different. I was born different a little bit. I’ve always been a little bit different than others in France,” Tsonga said. “For me, it [counts] really positively and trying to do things differently was for me something positive. I always try to go this way.”

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Tsonga apareció por primera vez bajo los focos cuando tenía 19 años en 2004. EL francés alcanzó el No. 2 del mundo en categoría júnior y ganó el título individual masculino del US Open 2003, su primer partido ATP Tour fue en el China Open 2004 en Pekín contra el ex No. 1 del mundo Carlos Moyà. Una victoria en dos sets fue la señal de lo que vendría.

Sin embargo, el mayor logro del francés no ocurrió hasta más de tres años después. Al llegar al Abierto de Australia de 2008, el No. 38 del mundo, Tsonga, no había llegado todavía a una sola final. Eso cambió a lo grande, derrotando a cuatro jugadores Top 20, Andy Murray (primera ronda), Richard Gasquet (octavos), Mikhail Youzhny (cuartos) y Rafael Nadal (semifinales), para convertirse en el finalista de Grand Slam con el ranking más bajo desde que el No. 54 Marcos Baghdatis llegase al partido decisivo en el Abierto de Australia de 2006. Ese logro se mantiene hoy.

Fue durante esa quincena de ensueño en la que Tsonga demostró que era capaz de competir al más alto nivel en los escenarios más importantes del deporte.

“Estaba jugando muy bien, muy bien, pero no he podido derrotar a Tsonga esta noche”, admitió Nadal después de ganar solo siete juegos en su semifinal.

Ese torneo impulsó a Tsonga al Top 20 del Pepperstone ATP Rankings por primera vez en su carrera. Caería de ese grupo de élite solo una semana durante la siguiente década, alcanzando el No. 5 del mundo en 2012.

Tsonga ganó su primer trofeo ATP Masters 1000 frente a sus aficionados locales en el Rolex Paris Masters en 2008, lo que le ayudó a clasificarse para las Nitto ATP Finals, antes llamada Tennis Masters Cup, por primera vez. Fue contra los mejores jugadores del mundo cuando el francés encontró la manera de elevar su juego a mayores alturas. Involucró a la grada y se alimentó de la energía de los fans para poner a prueba a las leyendas del deporte.

Tsonga es uno de los tres jugadores (también Andy Murray y Juan Martín del Potro) que han vencido a Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer cuando eran No. 1 del mundo y también es uno de los tres jugadores (también Stan Wawrinka y Tomas Berdych) que han derrotado al trío legendario en un Grand Slam. El ex No. 3 del mundo, Marin Cilic, que se enfrentó a Tsonga nueve veces, elogió al francés.

“Es un jugador muy consistente y ama las grandes ocasiones”, dijo Cilic a ATPTour.com. “Él nunca se siente abrumado por la ocasión, la grada o jugar contra los mejores. Diría que se ha desempeñado bastante bien en los grandes escenarios”.

El mayor ejemplo de esto se produjo en el evento Masters 1000 de Canadá en 2014. Entonces, tres veces participante en las Nitto ATP Finals, ya estaba claro que Tsonga era uno de los mejores jugadores del mundo. Pero su actuación en Toronto llevó eso a un nivel completamente nuevo.

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El favorito de los aficionados logró victorias consecutivas contra Djokovic, Murray, Grigor Dimitrov y Federer para levantar su segundo trofeo Masters 1000. Tsonga se convirtió en el primero en derrotar a cuatro jugadores Top 10 consecutivos en un evento Masters 1000 desde Guillermo Cañas en 2002.

“Jo para mí era uno de mis ídolos, uno de mis jugadores favoritos. Cuando era joven, él fue una fuente de inspiración para mí y traté de hacer [cosas] como él”, dijo Humbert. “Fui a la Federación a las 12 y sabía que él estaba ahí, así que para mí fue excepcional. Estaba siguiendo todos sus partidos”.

Al final de su carrera, Tsonga luchó con una lesión y no pudo mantener la misma consistencia que tuvo durante gran parte de los años que pasó en la élite. Pero nunca ha dejado escapar su alegría de vivir, entreteniendo a los aficionados en cada paso del camino.

Uno de los momentos para sentirse bien este año llegó en el Open 13 Provence, donde Felix Auger-Aliassime y Tsonga compartieron un momento memorable en la red tras su choque de segunda ronda. Tsonga había perdido en sets consecutivos, pero tenía una gran sonrisa en su rostro mientras abrazaba al canadiense, otro jugador joven que le idolatraba.

“La mayoría de los jóvenes [que tienen] menos de 25 años, cuando juego contra ellos, cuando llegan a la red dicen: '¡Ah, yo era un gran aficionado tuyo!’", dijo Tsonga, soltando una carcajada. “Incluso cuando me ganan con claridad, dicen: 'era un gran fan'... Esto es bueno”.

Auger-Aliassime dijo de Tsonga: "Él era mi ídolo mientras crecía... solo tener a alguien que tal vez sea similar a ti, que tenga una historia similar, verlo en la televisión, ver lo que estaba haciendo, fue inspirador”.

Tsonga ganó 467 partidos en el circuito, 45 contra oponentes Top 10, pero eso no siempre fue lo más importante para él.

“Tengo algunos trofeos que ni siquiera puedo recordar qué pasó en la pista y todo eso”, dijo Tsonga. “Pero siempre recordaré quién me dijo que yo les inspiré”.

Jo-Wilfried Tsonga
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El favorito francés puso fin a su mágico viaje de carrera en Roland Garros frente a su público local. Por mucho que quisiera emocionarlos con una última actuación grandiosa, compartir ese momento con los parisinos y los fans de todo el mundo fue lo suficientemente gratificante.

En el desempate del cuarto set contra Ruud, los aficionados le dieron a Tsonga una ovación ensordecedora cuando los jugadores cambiaron de lado. El francés se mostró visiblemente emocionado antes del punto final de su carrera. Tras el partido, se arrodilló y tocó con la frente la arcilla parisina. Tsonga dejó su huella en el tenis y se llevó con él un último trozo del deporte.

“Para ser honesto, ahora me siento un poco como un júnior. Cada vez que voy a la pista estoy feliz”, dijo Tsonga. “Tengo que sonreír aunque a veces sea difícil, tengo un poco de dolor. Simplemente lo disfruto, trato de tomar cada minuto en la pista como un regalo y eso es todo”.