Ni siquiera haber ganado las dos últimas ediciones del Abierto de Australia es garantía de éxito ante el No. 85 del PIF ATP Rankings. Jannik Sinner acumula 17 victorias consecutivas en Melbourne, pero tuvo que salvar una odisea este sábado para avanzar a cuarta ronda frente a Eliot Spizzirri.
El No. 2 del mundo necesitó tres horas y 45 minutos de tiempo en pista y cuatro sets (4-6, 6-3, 6-4, 6-4) para seguir adelante en el primer Grand Slam del año. Las condiciones de calor extrema y humedad le afectaron hasta tal punto, que llegó a contemplar la posibilidad de pagarlo con una prematura despedida.
“Intento mantener la tranquilidad en un momento así”, aseguró Sinner. “Si él hubiese seguido jugando de la misma forma, quizás yo habría cedido un poco y mi torneo habría acabado hoy. No lo sé”.
El italiano, uno de los tres que aseguró este sábado su presencia en la cuarta ronda, sufrió para derrotar al estadounidense. Así lo explica: “Hoy hacía calor. Empecé a tener un poco de calambres en el tercer set, que fueron desapareciendo poco a poco. Conozco un poco mejor mi cuerpo, también tengo un poco más de experiencia y voy sabiendo cómo gestionar este tipo de situaciones. Tuve suerte hoy”.
Las condiciones de calor extremo obligaron a detener el partido y cerrar el techo de la Rod Laver Arena. “En el momento en el que se cerró el techo, hubo un poco de tiempo. Intenté relajarme un poco. Cambié también la forma de jugar ciertos puntos. Eso me ayudó hoy, por supuesto”, confesó el segundo favorito en Melbourne. “Hoy, el reglamento me ayudó. También tuve diez minutos después del tercer set. Mantener el equilibrio y ajustar mi juego me ayudaron”.
Sinner encontró la forma de escapar del peligro. Y ahí reside la gran lectura de un partido que estuvo lejos de la contundencia que había desplegado en sus dos primeras citas frente a Hugo Gaston y James Duckworth, donde apenas había dejado escapar tres y siete juegos, respectivamente.
“Soy alguien que coloca el tenis como máxima prioridad. Sé que vengo haciéndolo desde hace años. Sé lo que trabajo”, explicó el italiano. “Me siento preparado, incluso si surgen problemas en pista. Pero hay días donde las cosas no salen. No siempre va como quieres. Pero con una mentalidad positiva, pueden ocurrir más cosas positivas. Si eres negativo en pista, lo más probable es que pasen cosas negativas”.
Más allá de las dificultades que encontró en el camino, Sinner vuelve a estar en la segunda semana en el Abierto de Australia y sus aspiraciones para conquistar su tercera corona consecutiva siguen intactas. En cuarta ronda, ahora espera a su compatriota Luciano Darderi.
“Estoy muy contento hoy. Obviamente, veremos en el próximo partido, pero estoy contento de tener al menos un italiano asegurado en cuartos de final. Y, de nuevo, en un Grand Slam”, sentenció.